Desde la fórmula Anticapitalistas al Congreso de la Ciudad de México y Pan y Rosas, convocamos a abrazar el Paro Internacional de Mujeres y a hacer temblar las calles este 8M.

Miriam Hernández, trabajadora de la UNAM Trabajadora del STUNAM

Sulem Estrada, maestra de secundaria Agrupación Magisterial Nuestra Clase y Pan y Rosas
Sábado 24 de febrero de 2018

Se acerca un nuevo Paro Internacional. Las mujeres pobres, jóvenes y trabajadoras, tenemos razones de sobra para abrazar esta convocatoria y transformar el descontento en organización.
El panorama es sumamente adverso para millones. Las mujeres cargamos con dobles -y hasta triples- cadenas de explotación y opresión dentro de esta sociedad capitalista y patriarcal.
En México, tras 25 años de Tratado de Libre Comercio, 11 años de guerra contra el narcotráfico y a 6 años de reformas estructurales, el pueblo pobre y trabajador se encuentran profundamente azotado por el yugo de la explotación imperialista.
Desde la profundización de la militarización en 2007, las mujeres vivimos con miedo cotidiano ante el repunte de la violencia, las desapariciones forzadas y el feminicidio -que aumentó 800%- y ha cobrado la vida de más de 50 mil mujeres desde 1985.
Soportamos el brutal aumento de la precarización y superexplotación laboral que se vive en las fábricas, escuelas, hospitales y centros de trabajo. Desde el norte hasta el sur del país, más del 70% de los trabajos sin prestaciones, sindicato, derecho a pensiones ni seguridad social son ocupados por nosotras.
Por si esto no fuera suficiente, las mujeres ganamos 30% menos que los hombres y somos quienes realizamos, mayoritariamente y sin paga, los trabajos domésticos y el cuidado de los niños, ancianos y enfermos, que representan el 24.2% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Mientras millones dejamos la vida y la salud en los centros de trabajo a cambio de salarios de miseria; los políticos, partidos del régimen y empresarios disfrutan de las multimillonarias ganancias que obtienen a partir de nuestra explotación.
Esta cruda realidad no es exclusiva de México, sino que se extiende por todo el mundo a manera de cáncer social. Este cáncer se llama capitalismo y consiste en un sistema político basado en la explotación y opresión del 99% de los seres humanos, para el beneficio de una minoría parasitaria.
Un nuevo llamado a Paro Internacional de Mujeres
Pero no todo es lamento y tragedia. La salvaje explotación que vivimos, es también el motor principal del descontento y la lucha social. Las mujeres trabajadoras, a las que se nos ha arrebatado el derecho hasta de soñar con un futuro mejor, somos las primeras en levantar la voz contra las injusticias y abusos de los patrones y el gobierno.
Prueba de ello es el nuevo llamado a Paro Internacional de Mujeres desde el corazón de Estados Unidos, mismo que está traspasando las fronteras nacionales y arrojando a nuevas generaciones a la lucha por sus vidas y sus derechos.
Pero este Paro Internacional no puede reducirse a una medida simbólica de denuncia, pues se trata de uno de los métodos clásicos de combate de la clase obrera para conseguir sus demandas y reivindicaciones, en este caso las demandas más sentidas de la población femenina.
Por eso, rumbo a este 8 de marzo, las mujeres trabajadoras debemos tener un papel protagónico y lejos de apartar a nuestros compañeros, tenemos que convencerlos de dar la pelea juntos. Necesitamos que la fuerza de las organizaciones democráticas como el Sindicato Minero, la CNTE, el STUNAM, el SME y junto a ellos, las centrales que se recaman opositoras y los integran, como a la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y la Nueva Central de Trabajadores (NCT), se exprese activamente en el llamado al Paro de este 8M.
Desde la pre Candidatura Anticapitalista al Congreso de la CDMX y la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas México, llamamos incansablemente a construir un gran movimiento de mujeres en las calles que luche por nuestros derechos junto a la clase trabajadora, sin confiar en las instituciones del régimen. Ésta es la perspectiva por la que luchamos las mujeres socialistas, anticapitalistas y revolucionarias y peleamos por construir en cada centro de trabajo y estudio donde estamos.
Transformar la rabia en organización independiente
Pese a la importante demostración de fuerzas del año pasado, hoy en día, millones de mujeres y hombres en todo el mundo seguimos sufriendo el azote de la barbarie capitalista. En México el régimen y sus instituciones, están preparando la maquinaria electoral para julio con el objetivo de desviar el descontento social y la deslegitimación de los partidos ante millones de personas.
Para las próximas elecciones las mujeres de Pan y Rosas, junto al impulso de decenas de trabajadores y estudiantes, logramos superar las restricciones del INE y registramos la pre candidatura independiente en el Distrito 32 de Coyoacán en la Ciudad de México.
Como mujeres de la clase trabajadora, nuestro objetivo es presentar una alternativa independiente y de la izquierda anticapitalista, poniéndola al servicio de desarrollar la movilización y las luchas por los derechos de las mujeres, la juventud y los trabajadores.
Por ello, te invitamos a ser parte las agrupaciones juveniles y sindicales que impulsamos en diferentes centros de estudio y trabajo, para luchar juntos contra el feminicidio y la precarización laboral; por el cese a la criminalización de la juventud y los luchadores sociales; por echar abajo la Ley de Seguridad Interior y por la desmilitarización de país.
Súmate a las actividades preparatorias rumbo al 8 de marzo, “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”, de quienes no pedimos sino ¡exigimos lo que por derecho nos corresponde! nuestro derecho al Pan y también a las Rosas.