La candidatura estudiantil “Revoluciona tu Universidad” denuncia el régimen antidemocrático de la casta universitaria y se propone defender una universidad pública, gratuita y universal.

Alejandro Bravo Madrid
Jueves 16 de noviembre de 2017

Son estudiantes de la Universidad Autónoma de Madrid. A algunos sus familias han podido ayudarles a costearse la carrera, otros no tienen esa suerte y tienen que trabajar para poder estudiar. Algunos vienen de fuera y tienen que enfrentarse a una universidad que los discrimina por ello. Todos padecen las consecuencias de un modelo universitario cada vez más elitizado y ligado a los intereses empresariales.
Juntos forman la candidatura “Revoluciona tu Universidad”, impulsada por las agrupaciones Armas de la Crítica y Pan y Rosas, que en estas elecciones a representantes estudiantiles promete romper la apatía y el desconocimiento de estos eventos llamando a los estudiantes a rebelarse contra “el régimen antidemocrático de la casta universitaria al servicio de los grandes intereses empresariales”. Estos son algunos de sus integrantes.
Lucía Cantos. “Conozco mucha gente que ha tenido que abandonar la carrera al denegarle la beca”
-Vuestra candidatura denuncia los 134.000 estudiantes expulsados en los últimos años debido a la subida de tasas. ¿Cuál es la realidad hoy de un estudiante que tiene que trabajar para poder pagar los estudios? ¿Y qué papel juegan las recientes reformas educativas en ello?
Es una situación bastante difícil de manejar. En mi caso, me despertaba a las siete de la mañana para ir a la universidad, comía allí después de clase, a las tres de la tarde me iba a trabajar a un barrio que estaba a hora y media de la universidad y hasta la noche no llegaba a casa. Me era muy difícil compaginar este ritmo de vida con los estudios, y con el tiempo libre que quería dedicar a mis amigos. Además, estaba trabajando para pagarme los estudios, no para ahorrar o para irme de vacaciones, así que la presión era doble.
Por otra parte, sabía que tenía que aprobar todo para que me dieran la beca. Una beca de 2.000€ que, entre pagar el piso y las facturas de un año quedaban en nada. Conozco un montón de gente de esta universidad que ha tenido que abandonar la carrera al denegarle la beca por suspender solo una asignatura. Creo que estos niveles de exigencia invisibilizan por completo las situaciones de los estudiantes que también trabajan y que, por tanto, tienen menos tiempo y más responsabilidades.
Que en los organismos de la universidad no se cuestione esta realidad y que, además, sean empresarios afines a bancos como Santander y BBVA y a partidos políticos como el PP los que conforman estos espacios, explica la necesidad de una presencia estudiantil y trabajadora, que tenga los pies en la tierra y conozca la realidad y las necesidades de la mayoría y no de unos pocos privilegiados.
Alejandra Mariño. “Proponemos una universidad gratuita y universal para que todo el mundo pueda acceder a ella sin importar su origen ni condición social”
-Como estudiante extracomunitaria, ¿nos puedes explicar qué dificultades se encuentran los estudiantes de fuera de la UE que quieren estudiar en la UAM y qué planteáis al respecto?
Actualmente ya cuento con la residencia española, por lo que las tasas de extracomunitaria no me aplican. Sin embargo, pude vivir de primera mano las dificultades que experimentan los estudiantes de fuera de la UE cuando quieren estudiar en la UAM o en cualquier universidad de Madrid.
La primera barbaridad, es el precio de las matrículas. La universidad cobra a estos estudiantes aproximadamente 7000 euros al año. Esto se suma a los gastos de alojamiento, alimentación y transporte que pueden suponer unos 12.000 euros al año. Esto empeora cuando tenemos en cuenta que un estudiante de la UE paga alrededor de 1.400 euros de tasa de matrícula. Es decir, los extracomunitarios pagan aproximadamente 5 veces más este precio. Para rematar, a los extracomunitarios se les da muy poca información por parte de la universidad a cuestiones elementales como permisos de residencia.
He podido ver cómo esto ha llevado a una elitización de los estudios, es decir, acceden a la universidad solo aquellos que se lo puedan costear; esto explica el bajo porcentaje de migrantes o residentes con rentas bajas.
Por ello abogamos por una universidad verdaderamente pública, una universidad donde cualquiera que quiera estudiar pueda hacerlo. Proponemos una gratuidad universal para todo el mundo pueda acceder a ella sin importar su origen ni condición social y poner a disposición becas para las rentas bajas para que les sea posible cubrir sus costes básicos sin tener que combinar trabajo y estudios.
Lucía Hellín. “Luchamos por el fin de la precariedad y por el pago de salarios dignos”
-Habláis de la universidad como un espacio de precariedad. ¿Por qué consideráis esto?
La universidad se sustenta sobre la precariedad y prepara a sus estudiantes para un mundo de precariedad. Prueba de ello es la figura del profesor asociado, contratos precarios de 600€ en el mejor de los casos con los que cubren la mitad de los puestos de docentes. El personal investigador en formación, como es mi caso, se supone que tenemos que sentirnos privilegiados por ser mileuristas, sin derecho a indemnización por despido, teniendo que pagar de nuestro bolsillo viajes y materiales necesarios para nuestra investigación y sirviendo de muleta para completar las tareas docentes sin necesidad de abrir plazas nuevas. Ahí el futuro investigador del país del que tanto se habla, haciendo las maletas…u organizándose en asambleas para luchar por sus derechos, como la Asamblea Dignidad Predoctoral en la Autónoma de Madrid.
Un ejemplo muy claro de la precariedad de la que hablo es la figura de becarios, supuestamente en formación, a través de la que estudiantes de la universidad cubren puestos estructurales y fundamentales para la universidad y realizan tareas similares a las de sus colegas contratados y con puestos fijos, pero por menos de 300 € al mes. Hablo de los estudiantes que trabajan en las bibliotecas, en laboratorios, salas de informática, como administrativos… a los que ahora, ante una inspección judicial que declara ilegal su situación de “trabajadores encubiertos”, la universidad pretende no renovar.
Por eso, ante esta universidad en decadencia, sustentada sobre contratos basura y dirigida por una casta universitaria con grandes salarios que vende la educación al mejor postor, nosotros luchamos por el fin de la precariedad, el reconocimiento de los estudiantes becarios como trabajadores de esta universidad y por el pago de salarios dignos para el personal laboral, docente e investigador, adaptados al nivel del coste de la vida. Esta lucha hay que darla mediante la autoorganización, poniendo en pie asambleas, preparando huelgas y medidas de lucha.
Julia Chirila. “No podemos confiar en las autoridades universitarias para satisfacer las demandas de las mujeres”.
-Desde “Revoluciona tu universidad” también denunciáis la hipocresía del discurso “feminista” institucional de la UAM, ¿por qué lo consideráis así y que alternativa proponéis?
Porque es un discurso abstracto y vacío, que no da soluciones a los problemas reales de las mujeres trabajadoras, estudiantes y profesoras de la universidad. No atienden a las demandas de las mujeres trabajadoras que trabajan en cafetería, en reprografía, en el servicio de deportes o en la limpieza respecto a sus condiciones laborales. Mujeres que están más precarizadas que nunca con la entrada masiva de empresas privadas que el rector ha permitido entrar a una universidad que supuestamente se considera pública. Tampoco atienden a las demandas de las estudiantes y profesoras de investigación, que tienen más dificultades para acceder a becas de investigación o puestos de trabajo, teniendo que hacer frente al llamado "techo de cristal".
¿Qué proponemos desde "Revoluciona tu universidad"? Está comprobado que no podemos confiar en las autoridades universitarias para satisfacer las demandas de las mujeres, sino que debemos conseguir nuestros derechos mediante nuestra propia autoorganización y movilización. Por eso proponemos impulsar comisiones de mujeres independientes formadas por estudiantes, profesoras y trabajadoras que sustituyan estos falsos planes de igualdad que se llevan a cabo desde una universidad dirigida por empresarios y por una casta universitaria colocados por un régimen completamente antidemocrático. Desde estas comisiones luchar por una universidad libre de violencias machistas y que, en conjunto con los estudiantes y la clase trabajadora, construyamos una universidad libre de machismo y lgtbifobia.
Javier Hernández. “la universidad está realmente dirigida por personas que no tienen ningún interés en la calidad de la educación universitaria pública”
-Uno de los puntos centrales de vuestro programa es la denuncia a la “casta universitaria” y al régimen antidemocrático que, decís, rige las universidades. ¿En qué os fundamentáis para afirmar esto y qué consecuencias pensáis que conlleva?
Existe una desproporcionada sobrerrepresentación de un sector de profesores -que es solo la mitad de la plantilla docente- en los órganos de gestión y decisión de la universidad. De manera que, por ejemplo, el voto de un catedrático equivale al de 36 estudiantes. Por otro lado, a los trabajadores de servicios privatizados se les niega por completo el derecho a voto. Difícilmente puede considerarse esto democrático.
Pero lo peor es la existencia del Consejo Social, encargado, entre otras cosas, de aprobar los presupuestos, la financiación de proyectos o los complementos salariales del rector, entre otros. Nadie elige a los miembros de este órgano, que realmente dirige la universidad, y en el que la mayoría de sus integrantes son representantes de grandes empresas.
La consecuencia es que la universidad está realmente dirigida por personas que no tienen ningún interés en la calidad de la educación universitaria pública, sino en la buena marcha de sus negocios, y que desconocen totalmente las necesidades de estudiantes y trabajadores del campus.
En nuestra candidatura queremos poder elegir quién dirige nuestra universidad, que el voto de todos valga lo mismo, exigimos la supresión de los Consejos Sociales para que la universidad deje de estar dirigida por empresarios y reivindicamos la mayoría estudiantil en los órganos de decisión para que la representación sea realmente justa.
Andrea Barberá. “la universidad que nos merecemos es aquella que define su propia comunidad, y no los grandes intereses empresariales ni un puñado de rectores y decanos corrompidos“
-En vuestro programa habláis de pelear por “la universidad que nos merecemos”. ¿Qué clase de universidad es esa y cómo planteáis conseguirla?
Lo que está claro es que esta no lo es. Mis compañeros ya han hablado de los problemas de esta universidad, fruto de años de ofensiva neoliberal en la forma de leyes como el Plan Bolonia, el 3+2, o la actual amenaza que supone la LEMES.
Desde “Revoluciona tu universidad” planteamos en todo momento que aspiramos a construir una universidad radicalmente democrática. Esto es, una universidad gestionada por sus estudiantes, sus profesores y sus trabajadores. Porque “la universidad que nos merecemos” es aquella que define su propia comunidad, y no los grandes intereses empresariales ni un puñado de rectores y decanos corrompidos.
Una universidad así solo podemos conquistarla enfrentando toda la legislación privatizadora y a los gobiernos recortadores de del PPSOE, que no solo han esquilmado la educación, sino también la sanidad o los derechos laborales y democráticos, y han recurrido a la represión como forma de acallar toda protesta.
Por todo ello, es necesario impulsar un movimiento estudiantil combativo que, junto a la clase trabajadora, las mujeres y la juventud plante cara a este Régimen monárquico, antidemocrático, represivo y corrupto.
José Carlos Batres. “Queremos poner un pie en sus instituciones para ser miles en las aulas y asambleas de nuestras facultades”
-Entonces, ¿cuál es vuestro objetivo con esta candidatura?
Nuestro objetivo es llevar una voz crítica a las instituciones universitarias, para denunciarlas, y poner nuestra candidatura al servicio de la autoorganización estudiantil. Pretendemos hacer públicas las decisiones que desde allí se toman, trasladándolas a los estudiantes y al conjunto de la comunidad universitaria. Denunciar todo ataque que se pretenda aprobar contra la universidad pública y los intereses de trabajadores y estudiantes, tanto dentro de esas mismas instituciones como en las mismas aulas y pasillos ya que la mayoría de las veces no se conoce públicamente lo que se está tratando ahí dentro.
Además, creemos que es una buena forma de dar voz a las demandas de estudiantes y trabajadores para poder ser escuchados y de boicotear todo intento de aplicar los planes de privatización de la universidad que ya están en marcha.
Pero, como señala Andrea, para defender la universidad pública y detener la ofensiva neoliberal sobre nuestra educación es necesario poner en pie un gran movimiento estudiantil. Por eso, y sobre todo, “Revoluciona tu Universidad” se plantea como una candidatura al servicio de las luchas de los estudiantes, las mujeres y los trabajadores. En definitiva, nuestro objetivo es tener un pie en sus instituciones para ser miles en las aulas y asambleas de nuestras facultades. Retomar las tradiciones más combativas del movimiento estudiantil, la autoorganización, mediante asambleas democráticas, las huelgas y otras medidas de lucha junto a los trabajadores. Porque nuestro destino se definirá por medio de la lucha y la organización de un nuevo movimiento estudiantil. Para revolucionar la universidad, y revolucionar la sociedad.