La Universidad de Santiago acudió al llamado de paro nacional realizado por la Confech, la Cones y el Colegio de Profesores; además los usachinos también votaron paralizar y realizar una jornada reflexiva el 17 de abril. Esto, pese a la inicial resistencia de la Federación de Estudiantes por tratarse de dos días de paro en la semana. La Feusach actualmente es encabezada por Movimiento Autonomista.

Joselyn Encina Escobar Periodista
Jueves 12 de abril de 2018
“No es sólo el fin del lucro como está estipulado, se trata de terminar con el negocio en la educación, que se mantuvo intacto en sus principales pilares en el gobierno de Bachelet, pese a las nuevas becas. Para eso es necesario sacar del mapa a los privados, y que sea el Estado quien financie integralmente la educación”, expresa Valeria Abett de la Torre, quien es encargada de género y sexualidades en el Centro de Estudiantes de Historia.
“Así la gratuidad podría ser un derecho para todas y todos, terminaríamos con el subcontrato, y docentes y funcionarios podrían pasar a planta, poniendo fin a la inestabilidad laboral en el recinto”, añade la estudiante, quien además es parte de la agrupación estudiantil Vencer.
En el último tiempo la Usach ha cuestionado las arbitrariedades al interior del recinto, donde el rector Juan Manuel Zolezzi (DC), quien ordenó la implementación de torniquetes para restringir el acceso al campus, es elegido con el 1% de los integrantes de la comunidad. Mientras mantiene alrededor del 80% de los profesores con contratos a honorarios, promueve despidos selectivos a trabajadores que se organizan y eliminaciones a estudiantes que se movilizan. Lamentablemente, esta es una realidad que no es ajena a otros recintos.
Aquel modo de funcionar donde un selecto grupo toma las decisiones más importantes, sumado a un modelo de autofinanciamiento, permite la concesión de espacios y edificios, la alianza y endeudamiento con proveedores, y la intervención de empresas en programas de inversión. Lo cual demuestra que el negocio continúa, aún con la restauración del artículo 63 de la ley de Educación Superior que prohíbe el lucro, y fue recientemente derogado por el Tribunal Constitucional.
En el último ampliado estudiantil se votó por mayoría la aprobación del paro para ambos días. El 17 de abril consistiría en una jornada que cubrirá dos bloques, y tres para las carreras que así lo estimen conveniente.
En relación a las votaciones y las carreras, la asamblea de Bachillerato sesionó con entusiasmo. Valentina Alexandra, quien es parte de dicho programa, señaló que se explicó bien a los "cachorros" (estudiantes de primer año) todo sobre los paros “su votación fue porque entendieron el motivo, dieron sus opiniones y todo”.
Rocío Valenzuela de Ingeniería en Alimentos se refirió al ataque de la derecha y el Tribunal Constitucional: “encuentro que es bueno, además tenemos que luchar por lo que nos están quitando porque el lucro igual nos juega en contra”. En ese mismo sentido, se refirió Sebastián Alonso, estudiante de Administración Pública, quien expresó: “Me parece que hay que movilizarse, independiente de qué postura tengamos con Federación al final tenemos un enemigo en común que es el gobierno que está en contra de nosotros”, y agregó que “a pesar de los pocos avances, la derogación del artículo 63 abre más las puertas al lucro y eso es un retroceso a la lucha que hemos dado”.
Fue desde cuatro carreras que se levantó la moción de la jornada para el martes 17A; Enfermería, Historia, Terapia Ocupacional e Inglés. Valeria Abett explicó las razones en que esta se sustenta: “Como carrera de Historia diagnosticamos la urgencia de articularnos, pero también con profesores y funcionarios de la universidad, por eso es que levantamos con urgencia una jornada reflexiva que preparare el terreno para una gran marcha este 19 de abril”.
La dirigenta estudiantil remarca que el ataque al movimiento estudiantil no es aislado del ataque a otros sectores, como “las trabas a la ya insuficiente ley de aborto en 3 causales, o al movimiento mapuche con la creación de esta supuesta policía antiterrorista, junto con los diversos despidos injustificados aquí mismo en la Usach”. Y finaliza diciendo que “tenemos que prepararnos para enfrentar a este gobierno y a rearticularnos como estudiantes masivamente, salir a las calles y manifestarnos, para eso la jornada de reflexión de este martes 17 se hace totalmente necesaria”.
¿Será el movimiento estudiantil nuevamente un actor político relevante en el escenario nacional? Eso aún está por verse. Como se desarrolle el paro nacional del 19A será un indicio importante de aquello, habrá que observar si este se desarrolla solo como un hito más en pos de negociaciones parlamentarias, o busca soluciones de fondo que empuje al Estado a hacerse cargo de un legítimo derecho.