En el marco de la primera movilización estudiantil de este 2017, decenas de jóvenes de la Universidad de Chile y también de la agrupación Vencer, se pronunciaron contra la reforma educacional del gobierno y “por una educación gratuita y universal para todas y todos”.
Martes 11 de abril de 2017
El debate educacional volvió a tomar fuerza, tras el anuncio del gobierno de poner “suma urgencia” a la reforma educativa, el mismo día que se desarrolló la primera movilización estudiantil de este año, en rechazo al proyecto y por la demanda de gratuidad universal en la educación.
La marcha que comenzó en el sector de Plaza Italia, congregó a miles de estudiantes de diversas universidades y colegios. Una de las columnas que se mostró con fuerza fue la impulsada por jóvenes de la Universidad de Chile, específicamente del Campus Juan Gómez Millas, donde también se contó con la presencia de estudiantes de la agrupación Vencer, de dicha casa de estudios.
Con un lienzo donde se hace explícito el rechazo a la reforma educacional del gobierno por ser considerada “neoliberal” y que mantiene el negocio educativo, los estudiantes fueron enfáticos en plantear que el proyecto no los representa y que la demanda histórica del movimiento estudiantil sigue siendo la educación gratuita y universal para todas y todos.
“Rechazamos tajantemente esta reforma que nada tiene que ver con las necesidades y demandas de miles de jóvenes que hoy volvemos a salir a las calles a pronunciarnos contra el proyecto del gobierno, pero también enfatizando en que nuestra demanda es la gratuidad universal de la educación, 100% financiada por el Estado y sin ningún recurso a las entidades privadas que sólo han sacado provecho de un derecho social (…) Desde Vencer somos claros en plantear que la salida no es ‘incidir’ y arreglar una que otra cosa de una reforma neoliberal, sino que levantar desde las bases un proyecto educativo que realmente nos represente; en conjunto con los profesores y los trabajadores”, afirmó Bárbara Brito, vicepresidenta de la FECH.
Nancy López, delegada de la carrera de Pedagogía Básica de la Universidad de Chile e integrante de la agrupación Vencer y Pan y Rosas, también se refirió a la “suma urgencia” que impulsó el gobierno: “Nuestra postura hoy día frente a la reforma educacional que se va a legislar es de rechazo absoluto por ser una reforma estructuralmente neoliberal, que no responde a las demandas históricas del movimiento estudiantil, como es la educación gratuita universal, para todas y todos, y también no sexista”, comentó la estudiante.
Al preguntarle sobre la posición de dirigentes estudiantiles que son parte del Frente Amplio y que consideran que el movimiento estudiantil debe ‘incidir’ en esta reforma, López afirmó que “si bien, ellos (FA) hoy día están proponiendo la opción de rechazar la reforma, creemos que este rechazo no es por su contenido, no es porque la reforma sea neoliberal, sino que es un rechazo que busca tener una mejor posición para negociar con el gobierno y para terminar ‘incidiendo’ en una reforma que no representa a los estudiantes.Desde Vencer creemos que debemos rechazar e impulsar un proyecto educativo que realmente represente las demandas de estudiantes, profesores y trabajadores”.
En este sentido, la estudiante de Pedagogía Básica considera que “los parlamentarios de la llamada ‘bancada estudiantil’, claramente deben rechazar la reforma, pero también hacemos un llamado al Frente Amplio, que dirige gran parte del movimiento estudiantil, que no sólo rechace en el parlamento, sino que salgan a organizar también al movimiento estudiantil en las universidades, asambleas, para que éste vuelva a salir a las calles”, enfatizó.
Para la estudiante de Historia, concejera de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, y militante de Vencer y Pan y Rosas, Rafaella Ruilova, “nos hemos estado preparando desde las bases para marchar y continuar nuestra lucha, porque esta reforma es completamente neoliberal y consagra el mercado educativo. No queremos indicaciones, queremos una educación gratuita, 100% financiada por el Estado, laica y no sexista”, aseguró.
“La exigencia que se le plantea a la llamada ‘bancada estudiantil’ es que sigan e impulsen las demandas históricas del movimiento estudiantil, porque no queremos maquillajes ni migajas que apunten a mejorar esta reforma”, continuó Ruilova.
En cuanto a los desafíos del movimiento estudiantil, desde la agrupación Vencer se proponen ser un factor concreto en la construcción de una gran corriente de la juventud que no sólo se proponga conquistar la educación gratuita universal, sino también jugar un rol “revolucionario y anticapitalista”, en un contexto de profunda crisis del régimen político y sus partidos tradicionales.
“Creemos que la juventud debe jugar un rol central en cuestionar la sociedad en que vivimos; una sociedad de clases, de explotación y opresión, que ni siquiera concede demandas tan mínimas como el derecho a educarnos, a tener pensiones dignas, derecho al aborto, entre otras reivindicaciones. Ese cambio claramente no vendrá de los partidos de empresarios y corruptos, sino desde una alternativa de los trabajadores, la juventud y las mujeres. Desde Vencer queremos contribuir a forjar una juventud política, anticapitalista y que cuestione el conjunto de esta sociedad”, plantea Dauno Tótoro, estudiante de Historia de la Universidad de Chile y militante de Vencer.