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Red Internacional
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Movimiento Estudiantil. Estudiantes frente al 24 de Octubre y el 8 de Noviembre

El gobierno, luego del juicio de la Haya por la demanda marítima, ha entrado en una coyuntura favorable de alza en las encuestas. Si bien la aprobación a Piñera puede descender o seguir subiendo ésta alza coyuntural puede traducirse en un “segundo tiempo” para impulsar sus reformas de ajustes y ataques. ¿Qué rol jugaremos como estudiantes en este escenario?

Martes 23 de octubre de 2018

El gobierno de Piñera viene intentando pasar varios ataques a la juventud, entre ellos el impulsar el teletrabajo precarizado, el estatuto laboral juvenil, o la polìtica del “Aula Segura”, con la que ha buscado criminalizar al movimiento estudiantil secundario. Además, a inicios de su mandato ya venía declarando que la educación sería “la madre de todas las batallas”.

Hoy, Piñera puede salir a golpear a la juventud, a las y los trabajadores y a las mujeres con un poco más de fuerza que hace un par de meses, considerando además el escenario internacional marcado por las elecciones en Brasil manipuladas por el poder judicial en las cuales el candidato de extrema derecha Bolsonaro viene tomando gran fuerza.

La movilización del 24 de Octubre por acabar con las AFP y la del 8 de Noviembre convocada por la CUT pueden significar un contrapeso a las polìticas que quiere pasar el gobierno. Las y los estudiantes, pensionados/as del futuro, algunos/as futuros/as trabajadores/as, podemos ser un factor importantísimo en estas luchas, buscando de la mano de las y los trabajadores conquistar una educación gratuita y resolver la crisis de la Educación Pública que tiene actualmente a varias universidades peligrando el cierre para los próximos años.

Frente al avance de la derecha a nivel internacional debemos articular nuestras fuerzas contra nuestros enemigos comunes: mujeres, trabajadores/as, estudiantes, pueblos oprimidos y LGBTI contra el gobierno de la derecha, los empresarios y las iglesias. Las próximas movilizaciones serán medidores de fuerzas concretos para el gobierno y pueden o no ser también puntos de inflexión. El movimiento estudiantil chileno a lo largo de la historia ha demostrado no solo ser un “agrupamiento gremial” que se preocupe por los problemas de sólo los estudiantes, sino que se ha enfrentado a gobiernos y dictaduras cuestionando no sólo los problemas más cercanos, sino que también los problemas sociales más importantes.

De ésto se trata lo que podemos hacer de cara al 24 y el 8, de decidirnos a enfrentar a la derecha y de retomar la lucha por una sociedad distinta de la mano del pueblo trabajador y de los sectores más oprimidos de la sociedad.