Un reportaje del medio Interferencia da cuenta de la concentración del gas CS en la solución del carro lanza aguas, el propicia lesiones cutáneas en personas expuestas al químico.
Miércoles 16 de diciembre de 2020
El medioInterferencia, dio a luz pública los recientes estudios científicos que dan cuenta sobre el impacto del químico del gas lacrimógeno, el cual sería utilizado como agente irritante por Carabineros y otras policías alrededor del mundo.
Según detalla el reportaje, la concentración del gas CS en la solución; la humedad; la temperatura; posibles alergias y la pigmentación de la piel de las víctimas son factores que pueden propiciar lesiones cutáneas en personas expuestas al químico.
En Francia, el doctor en biología molecular, Alexander Samuel, en conjunto con el presidente de la Sociedad de Toxicología francesa y director honorario de investigación del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), André Picot; estudiaron el químico y sus efectos.
Samuel y Picot descubrieron que el gas CS genera cianuro en la sangre, transformándose en un “gran factor de riesgo para el cerebro, hígado, riñones, ojos y el sistema gastrointestinal” para quien se vea expuesto.
En cuanto a las quemaduras, los autores condensaron los resultados de múltiples estudios de distintas épocas en diferentes lugares del mundo. De 9.261 personas cuyo contacto con el gas CS – además del gas OC, también utilizado por Carabineros – resultó en problemas a la salud y fue documentado, más de 3 mil presentaron lesiones dérmicas; siendo la consecuencia más común, seguida por daños oculares. De estos, sobre 500 presentaron lesiones moderadas o severas en su piel.
El doctor Samuel indicó a Interferencia que las lesiones evidenciadas en las fotografías de manifestantes chilenos “son claramente provocadas por el gas CS”. Además de descartar la posibilidad de que Carabineros utilice soda cáustica en sus carros – rumor esparcido por redes sociales durante las protestas de octubre y diciembre –, ya que es poco efectivo al diluirlo con agua; Alexander Samuel, luego de realizar su investigación, cataloga las quemaduras por el gas CS como una quemadura química, la cual está “bien documentada dentro de la literatura científica”.