La explosión y el posterior incendio ocurrieron alrededor de las 3:30 pm en la planta Clorados 3 en la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV). Según las declaraciones provocó una onda expansiva de 10 km, que incluso tronó cristales en los edificios del centro.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Jueves 21 de abril de 2016
La explosión y el posterior incendio ocurrieron alrededor de las 3:30 pm en la planta Clorados 3 en la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV). Según las declaraciones provocó una onda expansiva de 10 km, que incluso tronó cristales en los edificios del centro.
La cifra de muertos y heridos sigue sin ser clara. No es la primera vez que pasa esto. En anteriores explosiones en plantas de Pemex las cifras han sido confusas y contradictorias.
Como en la mayoría de los siniestros, son los trabajadores quienes al final del día pagan las consecuencias de “incidentes” que muchas veces son producto de las malas condiciones de trabajo. En este caso, según Proceso hay más de 100 trabajadores heridos.
La empresa Petroquímica que explotó es operada por la empresa Mexichem, en copropiedad con Pemex. Éstos son algunos de los efectos ocultos de la reforma energética que en lugar de aumentar la inversión y el presupuesto -como presume el gobierno-, ha desmantelado la industria del sector paraestatal y mantiene en cada vez peores y más inseguras condiciones laborales a los trabajadores de dicho sector con tal de garantizar enormes ganancias a los empresarios.
A esto se suma el recorte presupuestario realizado por Luis Videgaray, el titular de la Secretaría de Hacienda. Este recorte implicó decenas de miles de despidos en el sudeste del país, incluyendo Veracruz. Al menos fueron despedidos 800 trabajadores, entre permanentes y transitorios. Y el recorte muestra una vez más su costo en vidas humanas y familias obreras desvastadas.
Esta no es la primera vez que Pemex y las empresas copropietarias de las islas productivas tienen accidentes que arrebatan la vida de trabajadores petroleros. Tan solo en febrero, un trabajador de esa misma planta de PMV murió por severas quemaduras en un incendio en el área del incinerador, además de que otro trabajador resultó con quemaduras del 80% del cuerpo. Días antes del incendio había sido encontrado en la misma plataforma un cuerpo de una víctima de una explosión cinco meses antes que provocó cinco muertos y un desaparecido.
A principios del mismo mes, en febrero, murieron tres trabajadores tras un incendio en una plataforma petrolera en el Golfo de México.
Es claro que la reforma energética no ha mejorado la vida de sus trabajadores, en cambio les arrebata la vida que para los empresarios y el Estado parece no valer nada. Es la consecuencia de la mayor explotación y la subcontratación de un amplio sector. Mientras eso pasa el medio ambiente se ve también cada vez más afectado y el presupuesto obtenido para la inversión en gasto social a través del petróleo ha disminuido.
Es necesario seguir levantando la lucha por echar abajo la reforma, son sus trabajadores enfrentando a su burocracia sindical los que tienen el potencial de encabezar un gran movimiento.