La juventud denuncia un evento macrista pensado para publicitar “oportunidades laborales” pero que dejó al desnudo el desempleo y la precarización laboral de millones. Empresas y Gobierno en busca de mano de obra barata. Transformar la bronca en organización para enfrentarlos.

Fernando Scolnik @FernandoScolnik
Miércoles 31 de mayo de 2017
Hasta hace tres meses, Mariana, de 24 años, trabajaba en la fiambrería de un supermercado de barrio. A principios de marzo fue despedida sin indemnización porque, al igual que millones, estaba “en negro”.
De vuelta a patear las calles y tirar CV, se acercó este martes hasta la Sociedad Rural, donde se desarrolla la Expo Empleo Joven 2017. El evento promete 10.000 oportunidades laborales, aunque se espera que la concurrencia sea de más de 100.000 jóvenes de entre 18 y 29 años. Primer indicio de que algo no andaría bien.
De entrada se dio cuenta de que efectivamente habría una multitud. Junto a ella se agolparon en colas interminables miles de jóvenes para intentar conseguir un empleo.
“Parecíamos ganado esperando una oportunidad”, denuncia Tatiana, otra de las chicas que fue hasta el evento a buscar trabajo. “Estuve esta mañana dos horas haciendo fila desde Beruti hasta la esquina de Sarmiento y Santa Fe. Simplemente no llegué. Éramos cientos, organizándonos como podíamos, cuatro filas en una sola calle, como un laberinto. Ocupando vereda y calle, muchos no sabíamos, al comienzo, en dónde terminaba la fila. Nadie del evento apareció”.
Con la misma bronca, otro joven denunció que el evento es “la mejor estrategia para conseguir mano de obra barata. Prometer, ilusionar a los más jóvenes, venderles un futuro mejor. Cuando en realidad los empresarios se llenan los bolsillos, pagan dos mangos y los desechan a los tres meses”.
Una multitud en #ExpoEmpleoJoven: el rostro de un país con 20 % de desocupación juvenil https://t.co/i1du37Hc7Y pic.twitter.com/439rRVzGw4
— La Izquierda Diario (@izquierdadiario) 30 de mayo de 2017
Miles de los que hacían la fila sabían bien de lo que hablaba. Contratados, tercerizados, “en negro”, por agencia. Siempre lo mismo: unos meses de trabajo precario por un sueldo bajo, a la calle, y de vuelta a buscar empleo. Mientras, hay que seguir pagando el alquiler, los tarifazos, la vida cotidiana que cada vez es más cara. Algunos estudian, aunque muchos tienen que dejar cuando no les alcanza o ya no le dan los horarios.
Macri vive ajeno a esa realidad. Por eso, adentro del predio del evento, dijo en su discurso que estamos “en este mundo para ser felices y para recibir amor”. Pero la realidad que encontraron los jóvenes en el evento fue muy distinta. Una de las jóvenes denunció que “me ofrecieron una pasantía no rentada de un año, para luego quedar efectiva, en Phillips Morris. No lo podía creer, una locura”.
El presidente también resaltó en su discurso que en el exterior hay interés por el país y que “no es solo por Vaca Muerta, los alimentos que podemos producir, las energías renovables. Es por ustedes, por las capacidades que tienen. El mundo sabe que los argentinos somos capaces, talentosos, creativos”.
Efectivamente, de eso se trababa el evento: de conseguir esa mano de obra, bien barata.
El evento en campaña electoral, o el tiro por la culata
Si el macrismo quiso con la exposición hacer un evento político para “vender” que en Argentina hay “oportunidades laborales”, lo único que logró fue poner de manifiesto la difícil situación que viven millones de jóvenes. La multitud reunida en el evento para buscar trabajo, después de un año y medio con más de 200.000 despidos y suspensiones, habla por sí sola.
Macri hablando del amor, las charlas motivacionales, los consejos para armar CV o el entrenamiento para las entrevistas laborales, así como todos los slogans del evento, solo tenían el objetivo de ocultar el cinismo del Gobierno y las 200 empresas participantes, sedientos de ganancias, que buscan aprovechar la situación de la juventud para conseguir mano de obra barata, que es parte del ideal macrista de la competitividad.
La tasa de desocupación del 21,3 % entre los jóvenes de 20 a 24 años es la que los obliga muchas veces a tener que aceptar los empleos más precarios.
Más información: Expo Empleo Joven 2017, una "fiesta" de precarización laboral para la juventud
Los nombres emblemáticos de la precarización laboral dijeron presente en el evento: Zonajob.com, Bayton, Assitem, Accenture, agencias de empleo basura. McDonald´s, Carrefour, Día, Prosegur, Telefónica, Farmacity, Claro y una larguísima lista de nombres que millones en todo el país conocen por las condiciones laborales que se sufren en sus empresas, o por sus prácticas antisindicales.
Muchas de las empresas del evento vienen de realizar despidos en el último tiempo: Arcor, Havanna, Bimbo, Día, Claro, Telecom, Telefónica, Puma, Banco Ciudad, Farmacity y sigue la lista.
Nuestras vidas valen más que sus ganancias
El macrismo en este caso no se queja de ninguna “pesada herencia” sino que, por el contrario, aprovecha las condiciones de flexibilización laboral de millones de jóvenes que el kirchnerismo le dejó como legado.
En esto no hay "grieta". Es algo que ningún Gobierno quiere cuestionar, porque no están dispuestos a afectar las ganancias capitalistas ni las condiciones que dejaron décadas de neoliberalismo.
Contra ellos, el PTS en el Frente de Izquierda viene desarrollando una fuerte campaña bajo la consigna “Nuestras vidas vales más que sus ganancias”, por la reducción de la jornada laboral a seis horas, cinco días a la semana, con sueldos que no estén por debajo del costo de la canasta básica familiar. Trabajar menos, trabajar todos, y que nadie deje la vida en el trabajo. Transformando la bronca en organización, se puede lograr.

Fernando Scolnik
Nacido en Buenos Aires allá por agosto de 1981. Sociólogo - UBA. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001.