En la tarde de ayer, la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires aprobó la expropiación del del predio donde funcionaba el destacamento de Lomas del Mirador. Allí estuvo preso, fue torturado y se vio por última vez a Luciano Arruga.

Gloria Pagés @Gloria_Pages
Viernes 31 de octubre de 2014
El proyecto de expropiación votado ayer por los senadores provinciales prevé que se efectúe la cesión definitiva del edificio del ex destacamento para crear allí un Espacio para la Memoria, demanda por la que lucharon los familiares y amigos de Luciano durante estos casi seis años desde que el joven fue secuestrado y hecho desaparecer. El año pasado, durante casi 70 días acamparon en el predio reclamando la sesión del lugar y la realización de excavaciones por parte del Equipo Argentino de Antropólogos Forenses. En diciembre el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, cedió en comodato el inmueble a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Pero el proyecto de ley que trataba la expropiación fue votado el año pasado en la cámara de diputados a instancias del diputado Miguel Ángel Funes del FpV.
El destacamento de Lomas del Mirador, dependiente de la Comisaría 8º (conocida porque allí funcionó un centro clandestino de detención durante la dictadura) se inauguró en el año 2007 al calor de la campaña de un sector de habitantes de la zona que reclamaba más policías para garantizar su “seguridad”. Dos años después fue visto allí por última vez Luciano. Los ocho policías que estaban en ese momento de guardia siguen en funciones y no fueron imputados. Luciano fue visto allí muy golpeado, todas las sospechas recaen sobre esa fuerza a la hora de indagar qué sucedió con el joven desde que fue visto por última vez hasta que fue atropellado y luego murió en el Hospital Santojanni. Cinco años y ocho meses después, su cuerpo fue hallado en el Cementerio de Chacarita enterrado como NN. Cinco años y ocho meses de encubrimiento y complicidad de la justicia y el poder político a la policía, principal responsable del secuestro, desaparición y muerte de Luciano.
Esa última vez que se lo vio en el destacamento de Lomas del Mirador era la segunda oportunidad en que lo detenían y golpeaban. La primera fue en septiembre de 2008 delante de su hermana Vanesa y su mamá, que fueron también amenazadas por el comisario Juan Diego Torales que se encuentra detenido.
El diputado provincial Christian Castillo (PTS en el FIT) solicitará un pedido de interpelación al ministro de Justicia Ricardo Casal y al ministro de Seguridad Alejadro Granados para que den explicaciones sobre los ocho policías del destacamento de Lomas del Mirador que estaban de guardia el último día que se vio con vida Luciano, y presuntamente responsables de las torturas que sufrió en esa dependencia policial.