lid bot

Falleció un camillero de la Clínica La Merced por Covid-19

El joven de 27 años era Javier Ortiz Miranda, papá de una niña de 3 años, camillero de la clínica privada La Merced en la localidad de Martín Coronado, Tres de Febrero.

Martes 28 de julio de 2020

La pandemia se lleva otra vida de la mano del Covid-19. Javier Ortiz Miranda estaba en situación de riesgo en el último tiempo, triplicó su peso e intensificó sus problemas respiratorios por su asma crónica y estos datos lo sabían perfectamente los dueños de la clínica que lo obligaron a que arriesgue su vida para no perder su empleo.

Así es como exponen a sus trabajadores a la muerte sin los mínimos elementos de protección personal, sus compañeros denuncian que les daban bolsas rojas para protegerse, esa crueldad manejan los empresarios de la Salud. Su esposa también trabajadora de la clínica no pudo ni despedirse de él.

Trabajaba en la clínica La Merced una institución centra su atención a los jubilados del Pami, la misma ya tienen varias denuncias por mala praxis y maltratos al personal.

El propietario de la clínica, Sr. Benvenutti no dio ninguna explicación ante el fallecimiento del trabajador, por su parte el intendente de Tres de Febrero Valenzuela deja en la impunidad a estos empresarios de la Salud que se llenan los bolsillos a costa de sus empleados. Basta de bancar a los empresarios de la Salud se necesita una mejor atención para toda la población.

Este fallecimiento se suma a otros que vienen ocurriendo entre los trabajadores de la salud y que se podrían prevenir con licencias para quienes son de riesgo y la entrega de elementos de protección personal de calidad para todos. Claudio Dellecarbonara diputado del Frente de Izquierda presentó un proyecto de ley para que se otorguen las licencias a todos los Trabajadores de Salud en riesgo.

La unificación del sistema de Salud público y privado ante esta crisis sanitaria es clave para terminar con el lucro y lograr poner la vida de los trabajadores y la población por delante. Por mas presupuesto para la Salud pública en base a un impuesto a las grandes fortunas. Las vidas trabajadoras importan

Reproducimos una carta escrita por un familiar del trabajador fallecido

El pibe de las fotos era mi primo Javier. Camillero en la clínica "La Merced" en Martín Coronado. Ayer nos enteramos que murió por Covid. 27 años. Papá hace tres. Chompira, como le decíamos en mi familia, era personal de salud de alto riesgo, ya que en el último tiempo, triplicó su peso a la par de que eso intensificó sus problemas respiratorios (desde chico se movía con el paf para todos lados). Esto lo sabían perfectamente los dueños de la clínica, que exponen a sus trabajadores sin los mínimos elementos de seguridad e higiene, a la muerte, mientras ellos la levantan en pala a costa nuestra.

Mientras escribo, lleno de rabia y dolor, siento como mi odio de clase aumenta más. Un odio contra una clase parasitaria, que mientras por arriba dicen que los trabajadores en la 1ra línea de la salud, son héroes, la realidad es que la vida de nosotros, no les importa una mierda. En el ámbito publico la salud no es para nada diferente. Bien sabido es el estado deplorable y decadente de los hospitales en la provincia desde hace años. Cuanto más tenemos que soportar? Hay que terminar con esta barbarie a la cual somos empujados día a día. Desde las patronales hasta los empresarios forros que hacen de la salud un lucro. Mas que nunca, se afianza la idea en mi de militar para transformar esta realidad de raíz.

Chau amigo, te voy a recordar en mi corazón siempre, jugando a la play y friqueando animes y pelis japonesas.