La indignación que provocaron las imágenes de cientos de niños en centros de detención y separados de sus padres se expresa en estos momentos en la Ciudad de México, cientos de personas se reúnen afuera de la embajada estadounidense.
Camilo Cruz México
Jueves 21 de junio de 2018
En la Ciudad de México alrededor de mil personas se concentran en la embajada estadounidense para repudiar las recientes políticas xenófobas impulsadas por el presidente Donald Trump.
Al grito de “los migrantes no son criminales”, “vida digna a los migrantes”, “familias unidas, jamás divididas” exigen un alto a la política de tolerancia cero.
Las imágenes que se viralizaron por redes sociales en las que se observa a cientos de niños en los “centros de detención” han causado indignación internacional y muestran la cara más brutal del imperialismo norteamericano. Más de 2,500 niños que han migrado entre mayo y junio han sido separados de sus padres y son tratados como criminales.
Kirstjen Nielsen, secretaria se Seguridad Nacional de los Estados Unidos afirmó en rueda de prensa que no van a pedir disculpas por las macabras detenciones de menores. Se calcula que por lo menos hay 12 mil niños retenidos en distintas instituciones estadounidenses.
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Pese a que la indignación internacional presionó a Donald Trump a firmar un decreto mediante el cual garantiza que no se separarán a las familias migrantes, cada familia que sea detenida será tratada como criminal y seguirán las detenciones.
Frente a la xenofobia que irradia la casa blanca, los trabajadores, jóvenes y mujeres tenemos que apoyar a nuestros hermanos migrantes. Los grandes ejemplos de movilizaciones al interior de Estados Unidos nos muestran que los trabajadores y estudiantes al otro lado de la frontera están completamente en desacuerdo con las políticas de Trump.
Para el próximo 30 de junio, se esperan movilizaciones importantes en los Estados Unidos, esto nos marca el camino de la necesidad de adoptar una visión antiimperialista que nos lleve necesariamente a cuestionar profundamente los planes de la Casa Blanca en la región y a pelear junto con los jóvenes y trabajadores del otro lado de la frontera en defensa de los derechos de nuestros hermanos migrantes.