Después de ocho años, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 8 de Lomas de Zamora condenó a 22 años de prisión a Daniel Lagostena por encontrarlo culpable del homicidio.
Viernes 13 de julio de 2018 15:34
El pasado 4 de junio, después de ocho de ocurrido el asesinato de Erica Soriano, comenzó el juicio oral que tenía como único acusado por la desaparición y crimen de su pareja Érica Soriano a Daniel Lagostena, de 58 años. Ahora su familia pedirá que se investigue a las personas que podrían haber sido cómplices del asesinato.
En el mediodía de este viernes, luego de que declararan más de 40 testigos durante poco más de dos meses, los jueces Darío Bellucci, Juan Manuel Rial y Victoria Ballvé resolvió por unanimidad la culpabilidad de Lagostena en el femicidio de Soriano. Y dictaron una sentencia de 22 años de prisión por el “homicidio simple en concurso real con aborto en contexto de violencia de género”, la figura legal de femicidio no pudo ser aplicada porque al momento de los hechos (2010) no existía.
En los alegatos, los fiscales Marina Rocovich y Gerardo Loureyro, y el abogado Marcelo Mazzeo, quien representa a la familia de la víctima, habían solicitado que Lagostena sea condenado a 25 años de prisión por asesinar a Érica, en el contexto de violencia de género, y causar el aborto al interrumpir el embarazo de dos meses.
Por su parte, la defensa de Lagostena pidió que sea absuelto por el beneficio de la duda dado que no hay cuerpo del delito. En concordancia con la declaración del imputado en la última audiencia en la que con total cinismo aseguró “como lo vengo sosteniendo desde hace ocho años, soy inocente”.
Al conocer la sentencia, María Ester Soriano, madre de Erica, afirmó: “Estoy maravillada y emocionada. Más allá de lo que sucediera al final hasta acá llegamos y que lo hayan condenado ya para mí era un estímulo importante Se hizo justicia por Érica”.
“Érica Soriano presente. Ahora y siempre” fue el grito que se escuchó en la sala al finalizar la sesión.
La historia
Erica Soriano tenía 30 años y estaba embarazada de dos meses, cuando aquel 20 de agosto del 2010 concurrió al obstetra, junto a su pareja Daniel Lagostena, y fue vista con vida por última vez.
Si bien el cuerpo de Erica nunca pareció, la hipótesis sobre la que se basaron los investigadores y que luego fue demostrada a través de pericias y testimonios de testigos, fue que Lagostena asesinó a su pareja y utilizó su contacto con casas velatorias para hacer desaparecer el cadáver incinerándolo en el crematorio de Lanús, con las que tenía contacto por medio de su familia por ser dueños de una casa velatoria.
Durante la investigación y el juicio se pudieron reconstruir los hechos. El día de la desaparición de Érica, la pareja fue a ver a un médico y regresó por la noche a la casa de Lanús en la que vivían.
Una amiga de la joven dijo que habló esa noche con ella y advirtió que había tenido una discusión con su pareja. Cerca de la medianoche, Lagostena intercambió varios mensajes con su sobrino Diego Poublán, de 25 años. También se pudieron comprobar varias llamadas, durante la madrugada, entre Lagostena y el teléfono de la madre del joven, primero ubicado en la Costanera Norte y luego en Lanús.
Además, los peritos que buscaron rastros en la casa cuando la mujer fue reportada desaparecida, descubrieron que la chimenea estaba caliente, aunque hacía 24 grados, y dentro de ella, algunos restos de ropa interior. Lo que sería un indicador de que Lagostena quemó allí la ropa de Erica.