Soy candidata a la convención en el distrito I, cuyas comunas son Arica, Camarones, Putre y General Lagos, porque creo que con la fuerza de las mujeres, la juventud y el pueblo trabajador podemos patear el tablero, denunciar las trampas y darlo vuelta todo. ¡Te invito a conocer nuestra lista e impulsar estas ideas!
Domingo 31 de enero de 2021
Desde las movilizaciones estudiantiles del 2011 en adelante participé activamente por una educación gratuita y de calidad, una lucha que en la universidad años siguientes seguimos peleando con otres estudiantes, organizándonos además por la educación sexual-integral e impulsando así la primera Secretaría de Géneros y sexualidades de la UTA el 2014, el primer encuentro de Secretarias del Norte “Pampa Desobediente” y la Coordinadora Ni Una Menos junto con otras colectividades contra la violencia machista.
Aunque egresé de Antropología, al igual que muchas jóvenes estoy entre la cesantía y el trabajo informal, por esto como feminista socialista siempre estoy del lado de la clase trabajadora que en la revuelta de octubre mostró la fuerza que tiene para darlo vuelta todo.
Hoy me postulo como candidata a la convención por el distrito 1 en la región de Arica y Parinacota, porque creo que las demandas de octubre deben defenderse a toda costa, ya que no solo representan la respuesta a los ajustes y alzas que venía imponiendo el gobierno de Piñera, sino que fueron puestas en la calle a costa de tortura y represión. En otras palabras: salud, educación, vivienda y otros derechos deberían estar completamente garantizados pero actualmente son parte de las negociaciones de empresarios inescrupulosos.
En la lista “A darlo vuelta todo” estamos en contra de toda la violencia machista ejercida tanto por el Estado como por sus instituciones represivas. Fue en medio de la revuelta que, mientras en el parlamento los partidos tradicionales se la jugaban por salvar a Piñera y criminalizar la protesta, la violencia de género mostro nuevamente su peor cara dejando más de 300 denuncias por violencia sexual ejercidas por carabineros (entre las miles de violaciones a DD.HH), mientras que durante la pandemia las denuncias por violencia de género aumentaron un 20%.
Las vidas de quienes componen estas cifras parecen no importarle al gobierno. He sido parte del movimiento de mujeres que a la fecha sigue luchando contra toda violencia machista y durante todos estos años han sido la derecha y los sectores conservadores de la iglesia quienes anclados al Estado se han opuesto a estas exigencias. Aún así, con un amplio rechazo por parte del movimiento de mujeres, Piñera nombró a Mónica Zalaquett (UDI) como ministra de la mujer y la equidad, por lo que nosotres respondimos: ¡el género nos une, la clase nos divide y ella no nos representa!
Que todo se de vuelta y que la marea verde cruce la cordillera
En la ciudad de Arica muchas jóvenes se han visto obligadas a tener que cruzar la frontera y exponerse a la clandestinidad del aborto porque los empresarios de la salud han lucrado con este derecho de manera terrible y no dejan mayor opción, el proyecto del Frente Amplio sobre despenalización tiene este gran límite: Puede ser que nos dejen de encarcelar, pero no acaba el negocio de las Misoprostol, tendremos que seguir cruzando la frontera porque el costo y las condiciones siguen siendo las mismas.
Por esto cuando alzamos nuestros pañuelos verdes y gritamos aborto legal, libre, seguro y gratuito, lo que exigimos es que las ganancias de los recursos naturales y las fortunas del país pasen a financiar un sistema de salud único e integral que garantice el aborto seguro en los hospitales y sin restricciones.
Si las ganancias de la producción se pusieran al servicio de las grandes mayorías, a la vez que se conquistan nuestros derechos como el aborto, se puede financiar una Ley de emergencia contra la violencia machista que corte de una vez el círculo de la violencia garantizando subsidios de vivienda a las víctimas. La justicia actual sostenida sobre ideas patriarcales y a la medida de los ricos ha permitido año tras año que sigan ocurriendo femicidios perpetrados en su mayoría por agresores con denuncias previas.
Somos una generación hastiada de la herencia de dictadura, de los administradores de este régimen que sólo han favorecido a los grandes grupos empresariales, y también somos la generación de la marea verde y el Ni Una Menos, la que dio cuenta una vez más de cómo la violencia patriarcal se ejerce en todas las esferas de este sistema.
Por eso queremos que esta pirámide tan injusta se de vuelta, que separemos la iglesia del Estado, pongamos la producción al servicio de las grandes mayorías y acabar con toda violencia machista, capitalista y patriarcal.

Fer Morales
Antropóloga Social y poeta Slam