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Red Internacional
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MISOGINIA POLÍTICA. Fernando Iglesias comparó la violencia machista con supuestas actitudes sociales

Fiel a su pensamiento misógino el exdiputado de la Coalición Cívica habló en Twitter de “la sociedad mujer golpeada”, en referencia a la supuesta relación entre el electorado y el kirchnerismo.

Jueves 17 de diciembre de 2015

Foto: DyN

Así fue que el exdiputado nacional por la Coalición Cívica, columnista y opinólogo de televisión y medios gráficos, no ocultó su perfil misógino al publicar en twitter “la sociedad mujer golpeada le bancó los peores abusos al marido pero al que viene después no lo deja ni dormir tranquilo”.

Esta comparación no fue un comentario desafortunado, sino un concepto arraigado en su pensamiento, ya que en una nota publicada en el diario La Nación, hizo exactamente la misma comparación al expresar que “el sesgo peronista, nuestro particular síndrome de Estocolmo, nuestra inextinguible vocación de ser sociedad mujer-golpeada frente al Pejota, marido golpeador”. 

Esa afirmación, que busca encontrar similitudes entre la relación de una sociedad con el gobierno de turno, y la situación de violencia de género que sufren miles de mujeres a diario es siniestra.

Solamente un misógino puede pensar que una “mujer golpeada banca abusos”. Este concepto intenta sin dudas normalizar una situación que a todas luces es violenta y persigue sostener a la mujer como un objeto de propiedad del varón que la posea.

Pero Iglesias no solo es temerario respecto a sus declaraciones sobre la violencia de género, violencia femicida que en nuestro país se cobra la vida de una mujer cada treinta horas. Lo es también cuando afirma que el peronismo es para la historia argentina el hecho político más grave, dejando exprofeso absolutamente de lado tanto a la última dictadura militar como a otros procesos políticos que dejaron verdaderos tendales de muertos, hambrientos y desocupados.

Iglesias no duda en asegurar que las Madres de Plaza de Mayo, durante sus rondas reclamando la aparición de sus hijos, marcharon junto al excapitán de Fragata de la Armada, Alfredo Astiz. Lo que olvida aclarar es que el represor estaba infiltrado en la misma y fue el responsable del asesinato de las monjas francesas.

Este baluarte, que los medios convocan reiteradamente como una referencia intelectual y una autoridad en temas políticos e ideológicos, no es más que un personaje nefasto que con sus declaraciones contribuye a negar una realidad que ya no puede ser ocultada.

Las mujeres ya salimos a las calles el 3J y lo volveremos a hacer, porque si tocan a una nos organizamos miles. Aunque le pese a Iglesias y más de uno de sus seguidores.