En el caso de investigación por espionaje en SOFOFA y Carozzi, Sebastián Piñera sostiene que se trataría de un “problema doméstico”, en lugar de las acusaciones que se han planteado en la investigación del caso llevado por el fiscal Manuel Guerra, quien responde que de tener antecedentes “lo pusiera en conocimiento de la Fiscalía”.
Martes 6 de junio de 2017
El fiscal Manuel Guerra, descartó la tesis expuesta por el ex mandatario Piñera en un programa de televisión, donde atribuyo la detección de micrófonos en las dependencias de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) no se trataría de “espionaje político o espionaje industrial, es una cosa mucho más doméstica que tiene que ver con relaciones de pareja y por lo tanto es posible que tenga un vuelco muy grande. Esa es la información que yo tengo”.
Frente a lo cual el persecutor aclara que "de acuerdo a los antecedentes de la investigación que llevamos reunidos hasta la fecha, nosotros no tenemos ningún dato que dé cuenta de que esto guarda relación con algún asunto de carácter emocional o relativo a relaciones de pareja".
Aclarando que no es adecuado especular frente a la problemática y que a su vez es importante que quienes manejen información relevante y que aporte a la investigación sea entregada a la Fiscalía.
De esta manera entre dichos e incertidumbres se acrecienta la desconfianza en la claridad de la investigación, tanto a nivel de los hechos, como de las irrupciones que han acontecido, como lo es la intervención del ahora candidato a la presidencia Sebastián Piñera, que más bien aparenta un desvío en el hallazgo de la verdad. De la misma manera en que ha ocurrido con los bienes patrimoniales declarados o el caso Dominga-Exalmar.