Durante la jornada de la mañana se llevo a cabo la instancia que reunió la visión desde le educación, salud y juventud el problema del aborto y la necesidad de una organización en las calles para la conquista del aborto legal, libre, seguro y gratuito.
Viernes 28 de septiembre de 2018
En el marco de conmemoración del “Día del aborto en América Latina y el Caribe”, la agrupación de mujeres y diversidad sexual Pan y Rosas, realizó un foro que contó con la exposición de la profesora Patricia Romo, presidenta del comunal de Antofagasta, Natalia Sánchez, médica del Hospital regional de Antofagasta y Karla Peralta, estudiante de Medicina de la Universidad de Antofagasta y vocera de la agrupación.
Desde la perspectiva de la educación y como mujer trabajadora, Patricia, destacó que las mujeres deben cargar con una doble jornada laboral, debido a las labores domésticas sumado a la sobrecarga del trabajo y además se ven mayormente afectas por el subcontrato, la inestabilidad laboral y ganan menos por el mismo trabajo. En ese sentido la profesora realiza una dura crítica señalando que a las mujeres que ganan un sueldo mínimo de 288.000 pesos no les alcanza para acceder al aborto con fármacos que tiene un costo entre 150.000 y 300.000 pesos. Por lo que debe estar garantizado de manera gratuita por el Estado en los hospitales públicos.
Además, señala: “La Iglesia, es un actor que influencia enormemente la educación y que recibe dineros públicos de la subvención con los cuales el Estado financia que esta imparta una educación arcaica negando el derecho a educación sexual libre de su moral conservadora a miles de adolescentes limitando su derecho a informarse y decidir, viéndose obligadas a llevar adelante embarazos no deseados, de las cuales el 50% de las estudiantes que son madres desertan de la educación”.
Por su parte, Natalia Sánchez, destacó la falta de políticas públicas con respecto al aborto “el 75% de los abortos son realizados en condiciones insalubres en América Latina. Las mujeres que quieren tomar decisión sobre su vida reproductiva, lo hacen de manera clandestina o a costa de excesivos precios a los que las mujeres trabajadoras y jóvenes no pueden alcanzar”. Dentro de su exposición la profesional destaca las alarmantes cifras como que “El 39% de las mujeres en edad fértil no usan anticonceptivos, y especialmente en los rangos etarios entre 20-39 años, lo cual se relaciona directamente a la falta de educación sexual”.
Para Sánchez, “el problema del aborto es un problema de salud pública, del que el Estado debe hacerse cargo”. Además, abrió un cuestionamiento frente a cómo pesa la moral conservadora al momento de decidir frente a los derechos de las mujeres aplicando la objeción de conciencia, “En Antofagasta el 70% de los médicos es objetor de conciencia, y de estos principalmente son con respecto a la causal de violación”, ahí la opinión del médico se pone por encima de los derechos de las mujeres, pero no de cualquier mujer, sino que de quienes solo pueden acceder al Sistema Público de Salud.
En esa misma línea la médica, además de reconocer el avance que significa, cuestionó las condiciones del proyecto de ley ingresado por el Frente Amplio y el Partido Comunista, “las clínicas privadas pueden llegar a cobrar más de 1 millón de pesos por realizar abortos. Hay un negocio en la salud que no podemos negar, y el proyecto de despenalización, si bien es un avance pero es un insuficiente ya que perpetúa que el aborto, por tanto, los derechos reproductivos de las mujeres, estén condicionadas a quienes pueden pagarlo y quienes no”.
Finalmente, Karla Peralta, abordó cuál es el camino que debemos seguir para conquistar el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito. “El Frente Amplio en su programa presidencial consideraba el aborto legal, sin embargo, actualmente está rebajando su propio proyecto a solo despenalización adaptándose a los límites de posible. Entonces debemos preguntarnos ¿A medida de quién vamos a exigir el derecho al aborto?
Para poder conquistar un proyecto a nuestra medida, que vaya por el derecho integral a aborto legal, debemos apostar a la unión con el movimiento de trabajadores, con el movimiento estudiantil y con el resto de movimientos sociales. Así como venimos, haciendo en Antofagasta, luchando por este derecho junto a los trabajadores despedidos del FCAB”.
Para concluir la estudiante de medicina, hizo un llamado a la articulación con diferentes sectores, como “los gremios de profesores, de la salud y el conjunto de los trabajadores y juventud a pelear por una educación sexual separada de la iglesia, anticonceptivos que dejen de ser de primera categoría para quienes pueden pagarlo y de segunda categoría para las mujeres más pobres, y por un aborto legal, libre, seguro y gratuito”.