Ayer el sindicato que nuclea a los trabajadores aceiteros y desmontadores mantuvo durante la tarde una infructuosa reunión de negociación con el Ministerio de Trabajo y las cámaras de la industria aceitera. Sin ningún acuerdo, la reunión pasó a cuarto intermedio y el conflicto se endurece.
Miércoles 27 de mayo de 2015
Fotografía: Cecilia Sarmiento
Luego de más de veinte días de paro fracasa una nueva negociación. Durante la tarde de ayer se reunieron en el Ministerio de Trabajo tanto la federación que nuclea a los trabajadores, como a las cámaras empresarias. Mientras tanto, se mantuvieron bloqueos en las principales terminales portuarias y procesadoras de granos, entre ellas Dreyfus y Cargill, en el Gran Rosario.
En declaraciones a La Izquierda Diario, el secretario de prensa de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIOD y ARA.), Walter Nardi, resumió la reunión en términos simples: “No pasó nada, solamente se pasó a un cuarto intermedio”. El conflicto está trabado porque el Ministerio de Trabajo se niega a autorizar el aumento acordado por los trabajadores y las empresas. La posición intransigente del Gobierno nacional deriva de que el aumento acordado supera el techo salarial que se intenta imponer con el resto de las paritarias.
La lucha de los trabajadores aceiteros se ha transformado en un conflicto clave en el marco de la política de techos salariales que se quiere imponer. La UIA se hizo eco de esta situación y, a través de su vicepresidente, Juan Carlos Sacco, instó a que el próximo gobierno haga "los ajustes que hay que hacer". Los aceiteros habían conseguido un aumento por encima de la inflación pero fue el propio Gobierno quien se negó a autorizarlo.
Al respecto, Nardi sostuvo que sin el aval del Ministerio de Trabajo las medidas seguirán, sobre todo los bloqueos a las plantas aceiteras. La posición que sostiene el equipo de Tomada, como era de esperar, cayó muy mal en las filas de los trabajadores, quienes siguen firmes, según aseguró Nardi.
Las medidas continuarán en la semana. Ya hay más de cien buques varados en diferentes puntos del río Paraná que representan millonarias pérdidas para las empresas del complejo agroexportador más grande de Latinoamérica. Las pérdidas se calculan en más de 400 millones de dólares desde que se iniciara el conflicto. Como vienen planteando los trabajadores, las posibilidades de otorgar un aumento salarial son más que reales dadas las ganancias multimillonarias de estas empresas.
Para finalizar, Nardi planteó que desde la federación aceitera mostraron voluntad de llegar a un acuerdo, en ese camino hicieron claudicar a las empresas, arrancándole un aumento de 36 %, pero es el Ministerio de Trabajo el que impuso un tope cerrando la negociación.

Rodrigo López
Nació en Rosario en 1989. Es licenciado en Historia de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario.