Desde su llegada al papado, Francisco busca recuperar para la Iglesia la legitimidad de su autoridad moral, perdida tras el tsunami de denuncias de abuso sexual amparado por obispos y cardenales, así como los escándalos de corrupción del IOR, el banco del Vaticano, entre otros. Sus gestos, discursos y llamados a “los fieles” buscan recuperar la autoridad del Vaticano y la diplomacia de la “Santa Sede” no es una excepción en este intento de restauración.

Diego Sacchi @sac_diego
Miércoles 20 de mayo de 2015
Fotografía: EFE/ ANGELO CARCONI
Fotografía: EFE/ ANGELO CARCONI
La intervención papal en Cuba y el reciente encuentro con el líder de la Autoridad Palestina muestran el rol activo y de primer orden del Vaticano, muy próximo a la política exterior de la administración de Obama.
El “Angel de la Paz” y los derechos palestinos
“Eres un Ángel de la Paz” fue la frase que le dedicó Francisco a Mahmud Abbas y la foto del Papa junto al líder palestino recorrió el mundo junto a la noticia del reconocimiento por parte del Vaticano del Estado Palestino.
La declaración del Vaticano es sin duda otro golpe para el gobierno de Netanyahu y una “ayudita” para la política de Obama. Se sumó así a la decisión de la ONU que ya en el 2012 había declarado a Palestina, en realidad a los territorios ocupados, como Estado observador no miembro de ese organismo.
El reconocimiento del reclamo palestino, por parte del Vaticano, ha significado un cimbronazo en la diplomacia internacional y un nuevo golpe contra la política de ultra derecha de Netanyahu. Pero Francisco no da “puntada sin hilo”. Por un lado añade presión en el intento de avanzar en obtener derechos para la Iglesia católica en Palestina; se alinea con Obama en su política sobre el acuerdo palestino y le muestra a Israel que no está dispuesto a ceder esos mismos derechos dentro del Estado sionista.
Al mismo tiempo, el apoyo a Mahmud Abbas busca reforzar la autoridad del líder palestino contra la creciente oposición a su política colaboracionista con el Estado de Israel y reforzar la salida al reclamo palestino por la vía de la política de “dos estados”.
La repercusión del apoyo del Papa al reclamo palestino es presentada como un fortalecimiento del reclamo de estos últimos. Pero lo cierto es que la reivindicación de Francisco del estado palestino profundiza la política que liquida la lucha por la autodeterminación palestina y el derecho a recuperar el territorio ocupado por el Estado de Israel, además de ser funcional a tratar de mantener a raya a Netanyahu.
La diplomacia americana del Papa
“Si el Papa sigue así, volveré a rezar y vuelvo a la Iglesia” dijo Raúl Castro luego de su encuentro con el Papa. Así resumió el lider cubano el encuentro en el Vaticano y al tiempo que agradeció una vez más la mediación de la Iglesia que llevó al acercamiento histórico entre Estados Unidos y Cuba, que el 17 diciembre de 2014 anunciaron la reanudación de negociaciones oficiales y directas después de 50 años.
Como hemos analizado en otro artículo en Cuba la iglesia se postula para ser la principal fuerza de contención interna ante las medidas de la restauración del régimen.
La política hacia Cuba de Francisco es también, una gran apuesta del Papa, que busca recomponer la autoridad de la Iglesia como mediación en la isla y en todo el continente. El rol jugado en la recomposición de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos le abre la puerta a Francisco para tener voz propia en otros conflictos de la región, como la crisis política venezolana o el diálogo con las FARC en Colombia. No es casual que el viaje a la isla llega luego de que en julio, el Papa visite Paraguay, Bolivia y Ecuador.
Dentro de esta gira la etapa boliviana es la que genera mayor expectativa. Evo Morales reveló que Francisco le había pedido antecedentes sobre el reclamo de Bolivia a Chile por la salida al mar.
Los exitosos resultados de la diplomacia vaticana para el restablecimiento de las relaciones cubano-estadounidenses parecieran alentar una mayor intervención de la diplomacia papal en los asuntos latinoamericanos.
La imagen de Francisco con alguno de los líderes del “progresismo latinoamericano” le permite seguir recomponiendo la imagen de la Iglesia en una región donde la complicidad con las dictaduras genocidas y los escándalos por abusos de menores fueron minando su autoridad. Al tiempo que asegura la injerencia eclesiástica en la vida pública como quedo demostrado en Argentina durante el debate del nuevo Código Civil.
Es claro que con la mediación en Cuba, acompañando la política de la administración de Obama, los discursos y gestos denunciando la corrupción o la búsqueda de recomponer relaciones con los principales líderes de la región, Francisco busca ubicar a la Iglesia como un factor de peso ante futuras crisis en la región.
Francisco y el nuevo discurso papal para mantener su histórico rol
En la cuenta de Twitter del pontífice se advierte: “Es mejor una iglesia herida, pero que hace camino”. La frase parece resumir la política de Francisco que busca recuperar su rol de contención ante futuras crisis, algo para lo cual la Iglesia actual, marcada por las denuncias de abuso de poder, escándalos de corrupción y abuso de menores, encontraba difícil de realizar si no surgían “aires de renovación”.
Los discursos de Francisco declamando una iglesia austera junto una política internacional más activa tomando reclamos sentidos son la apuesta para recomponer la autoridad de la Iglesia Católica y volver a transformar al Vaticano en un actor de peso internacional.
Los discursos austeros y contra la desigualdad, así como la activa política internacional declamando el apoyo a causas justas ha llevado a que muchos vean con entusiasmo la posibilidad de cambios en una de las instituciones más reaccionarias del mundo.
Lo cierto es que con los gestos"populistas", Francisco busca recuperar la autoridad de la Iglesia para que pueda cumplir su mejor rol, el que ha desempeñado durante miles de años: favorecer los intereses de los poderosos contra los trabajadores y el pueblo.

Diego Sacchi
Nacido en Buenos Aires en 1977, militante del Partido de Trabajadores Socialistas desde 1994. Periodista, editor en la sección Internacional de La Izquierda Diario y columnista de temas internacionales en el programa de radio El Círculo Rojo.