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Red Internacional
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Elecciones presidenciales. Frente Amplio: Un debate con gusto a consenso

Primaron los acuerdos más que las diferencias en el primer debate entre los precandidatos por el Frente Amplio, Alberto Mayol y Beatriz Sánchez, quienes expusieron algunas de las ideas centrales de su programa político.

E.E. Vergara Valparaíso, Chile

Jueves 25 de mayo de 2017

Un poco antes de las 23:30 hrs., se dio inicio al primer debate enmarcado en las primarias legales del Frente Amplio (FA), con sus dos candidatos: la periodista Beatriz Sánchez, y el sociólogo Alberto Mayol.

Dicho debate fue transmitido a través del programa El Informante, conducido por el periodista Juan Manuel Astorga, en Televisión Nacional de Chile (TVN).

Durante poco más de 1 hora, ambos precandidatos tuvieron que responder a una serie de preguntas realizadas por Astorga, referidas tanto a su opinión personal, como al programa político que levantan ambos como referentes, del que muchos han denominado como Frente “Ciudadanista”.

Frente Amplio. ¿De izquierda o de derecha?

La primera pregunta formulada a ambos participantes fue en relación a si el Frente Amplio se definía de izquierda, generándose reacciones disímiles por cada lado, donde Mayol señaló que como parte de los movimientos sociales, el Frente Amplio se presenta como una fuerza política que nace de la izquierda; respuesta distinta a la de Sánchez, quien individualizando la interrogante señaló sentirse como alguien de izquierda a modo personal.

El Frente Amplio. ¿Una oferta política superadora de la Nueva Mayoría?

Así también, se refirieron a la emergencia del Frente Amplio, ante un escenario que objetivamente es favorable para la emergencia de nuevas alternativas políticas, dada la banca rota de la Nueva Mayoría (NM), y donde Mayol señala ser la "nueva oferta política". De pasada arremetiendo en contra del senador y precandidato presidencial por la NM, Alejandro Guillier, quien se refirió al FA, como una coalición carente de gobernabilidad.

Sin embargo, un poco más complicada fue la intervención de Sánchez en relación a este tema, donde el conductor le preguntó directamente por sus dichos a Guillier, a quien define como un mentor, respondiendo que “le tiene un cariño enorme”, pero el Frente Amplio tiene un proyecto político distinto.

Posteriormente, vino el debate programático, donde a ambos precandidatos se les preguntó por sus propuestas de campaña, aunque donde difícilmente pudieron acentuarse diferencias sustanciales, pareciendo primar los acuerdos generales, complementando sus ideas durante cada intervención.

Ley de medios y el poder empresarial

En relación a la ley de medios, ambos candidatos apelando al rol del Estado y el perfil público que deben tener los medios de comunicación, se refirieron al derecho a la información, donde Mayol –quien ya había señalado su intención de nacionalizar el Mercurio- manifestó que tanto El Mercurio como TVN deben cumplir el rol de multimedial público; y Sánchez haciendo hincapié en la publicidad que se entrega según ella “alimentando los grandes conglomerados económicos”.

El sistema de pensiones y la subordinación de Sánchez en materia de jubilación

En relación al sistema de pensiones, ambos candidatos señalaron acabar con el sistema de AFP, proponiendo un sistema tripartito y solidario administrado por una entidad pública. Pero, ¿qué entidad? Mayol plantea que el Estado y los contribuyentes sean capaces de volver a invertir en acciones e incluso en microempresas que promuevan el desarrollo tecnológico, y en obras públicas. Sin embargo, el problema no es reinversión de las pensiones en instituciones más confiables, sino que la inmensa mayoría de trabajadores como también jubilados –principales afectados por las AFP- son quienes deberían administrar sus propias pensiones.

En el caso de Sánchez –quien se declara feminista- señaló que la edad jubilatoria de las mujeres debía mantenerse entre los 58 y 60 años, perpetuando una de las brechas más injustas, en términos de años de servicio, en el mundo entero.

Administración y gestión de empresas estratégicas y recursos. ¿Sin expropiación?

En relación a la administración y gestión del país, Mayol propone que el Estado debe gestionar el 20% de las empresas estratégicas (forestales, mineras, pesqueras, energéticas), ya que para él, el problema es el poco conocimiento que tiene el Estado al interior del mundo privado, y donde se debe tener una recaudación considerable en relación a los beneficios del extractivismo. También plantea la expropiación de empresas estratégicas, pero sin cuestionar la gestión de estas y en manos de quiénes deberían quedar.

Por su parte, Sánchez propone básicamente que “las empresas que ganen más deben pagar más impuestos, y las que ganen menos, deben pagar menos”. Es decir, ambos candidatos en ningún momento colocan en tela de juicio el carácter de propiedad de los recursos que son administrados generalmente por multinacionales, sino igualar la preponderancia que tiene el mundo privado con el mundo público, y sujetarse a normas que permitan recaudar más ganancias.

Salario mínimo, ¿un problema de ética o una necesidad concreta?

En relación al salario mínimo, ambos precandidatos señalaron que debía corresponder a los 400 mil pesos, agregando en el caso de Mayol que la diferencia entre el sueldo más bajo y el más alto en una empresa no puede exceder 15 veces el valor del primero. En este sentido, sería bueno preguntarse si también se aplica en el caso de un trabajador subcontratado que ni siquiera alcanza el mínimo, y un gerente que gana por sí solo más de 10 millones de pesos. En el caso de Sánchez comparó el salario mínimo con la propuesta del sueldo ético del sacerdote Alejandro Goic.

Mayor cobertura en salud pero sin hablar de gratuidad

El sistema de salud también fue un punto importante en el que tanto Sánchez como Mayol señalaron la necesidad de un sistema de salud solidario, aunque apuntando siempre a la cobertura y no a la necesidad de un sistema gratuito que atienda la totalidad de las enfermedades.

Fortalecimiento de la educación pública en general, pero ¿de qué manera?

En materia de educación, tanto la periodista como el sociólogo se refirieron a la importancia de fortalecer la educación pública en términos generales, aunque Sánchez señaló ser partidaria de la educación gratuita, cuestión extraña siendo que no aparece como parte de su hoja de ruta. Tampoco aparece la condonación del Crédito con Aval del Estado (CAE), elemento por el que también le interpelaría Mayol posteriormente. También se refirió a la carga laboral docente, y la necesidad de reducir la cantidad de horas no lectivas.

También la adopción homoparental, la legalización de la marihuana, y la descentralización ocuparon un lugar importante en medio del debate.

Lo que deja el primer debate del Frente Amplio

A pesar de haberse tocado una serie de temas a lo largo del programa, una impresión general que ha quedado en el transcurso del debate, es la monotoneidad y el nulo enfrentamiento de ideas entre ambos candidatos, pareciendo privilegiar la imagen de unidad del Frente Amplio, que las diferencias que rodean a Mayol y Sánchez en cuanto a su programa político. Sin embargo, a través de sus diversas intervenciones, algunas cosas se han mostrado claras frente a las propuestas de ambos candidatos.

Está claro, por un lado, que, si bien, buscan mostrarse como los candidatos del cambio, es un cambio con límites, en el cual se intenta instalar la idea del gobierno de los derechos sociales, pero sin cuestionar más allá el problema de raíz, que es el sostenimiento y perpetuación del sistema capitalista de explotación y opresión. Es reinstalar la ilusión de que por medio de un gobierno verdaderamente democrático de la ciudadanía, el Estado y el mundo empresarial, pueden vivir armoniosamente en función de los derechos de la gente. Es decir, una reoxigenación de las instituciones del régimen, en que las grandes transformaciones pueden realizarse sin afectar, o afectando parcialmente a los empresarios, manteniendo la estructura política, social y económica del Estado burgués.

Es imposible conseguir nuestras demandas sin afectar las ganancias de los empresarios

Es por tanto que se hace necesario levantar una alternativa anticapitalista, socialista y revolucionaria de los trabajadores, las mujeres y la juventud que pelee por poner en pie un gobierno de los trabajadores y trabajadoras. Esa es la tarea que se está proponiendo el Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR) con una serie de candidaturas tanto en Antofagasta como Santiago, e impulsando campañas anticapitalistas centrales que cuestionan la propiedad de los empresarios y a la casta política que se enriquece.

“Que todo parlamentario gane lo mismo que un trabajador” y “Por la renacionalización del cobre y los recursos naturales bajo control de los trabajadores” son las dos consignas claves para este periodo, en que vemos cómo la profesionalización de la política ha decantado en enormes casos de corrupción como Penta o SQM, y cómo las ganancias que año a año salen del cobre y diversos recursos van a parar a capitales extranjeros, sin incidencia alguna de los trabajadores y trabajadoras en su gestión. ¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!