En presencia de cuestionados jefes delegacionales de Tláhuac y Xochimilco, experredistas y los presidentes de la Coparmex y la Canacope, Claudia Sheinbaum entrega su último informe en Tlalpan y pide licencia para este martes, va por la CDMX.
Camilo Cruz México
Lunes 4 de diciembre de 2017

Claudia Sheinbaum, jefa delegacional de Tlalpan, presentó su último informe de actividades al frente de Tlalpan en la explanada de la delegación.
Acompañada de legisladores locales y federales de Morena, así como los jefes delegacionales de Tláhuac, Xochimilco y Azcapotzalco, Sheinbaum anunció que pedirá licencia a partir del martes 5 de diciembre para registrarse como precandidata de Morena a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Candidatura sacudida por caso Rébsamen
Sheinbaum afirmó que es una mujer que no sólo vive de sueños sino de hechos. Lo que es un hecho es que posterior a su triunfo al interior de Morena, tras ganar la precandidatura a Ricardo Monreal, Martí Batres y Mario Delgado, el sueño de la jefa delegacional de Tlalpan (la jefatura de gobierno) se vio sacudido por el sismo del pasado 19 de septiembre.
Tras el sismo se destapó no sólo el negocio inmobiliario en las delegaciones céntricas de la ciudad, sino que también dejó a la vista las “corruptelas” en cada delegación para cerrar los ojos frente a construcciones peligrosas en zonas sísmicas. En Tlalpan el caso del colegio Rébsamen fue el primer descalabro de la virtual candidata del Morena a la CDMX.
Pese a que Sheinbaum ha negado en repetidas ocasiones las responsabilidades de la delegación en el caso Rébsamen, es conocido que las remodelaciones efectuadas en el colegio fueron en 2015 y 2016. Es decir, en el periodo en el que Sheinbaum estaba al frente de la delegación, además de las inspecciones anuales a los planteles educativos que la delegación debe efectuar y que estuvieron plagadas de irregularidades.
Los invitados de Sheinbaum
En su discurso la jefa delegacional de Tlalpan criticó a “las cúpulas políticas” ya que “perdieron el rumbo, el principio de servir a la ciudadanía y no a un grupo”. Este discurso contrasta con los flamantes invitados a presenciar el anuncio de su lanzamiento rumbo a la jefatura de Gobierno.
Comenzando con Rigoberto Salgado, delegado de Tláhuac y acusado de tener vínculos con el narcotráfico, pasando por Avelino Méndez delegado de Xochimilco, quien tras el sismo del 19 de septiembre impidió el acceso de víveres y rescatistas a las zonas más afectadas de Xochimilco y que salió huyendo durante su recorrido en el pueblo de San Gregorio, cuando los pobladores lo corrieron por no hacer absolutamente nada por los damnificados.
También estuvieron presentes experredistas como Dolores Padierna y Jesús Valencia, además de Jesús Padilla Zenteno, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana de la Ciudad de México (Coparmex CDMX). Es la misma confederación que en Oaxaca lanzó un comunicado afirmando que “no es obligación del Estado reconstruir viviendas”, la misma confederación que en 2013 y frente a las movilizaciones magisteriales en defensa de la educación pública pedía a toda costa “reestablecer el Estado de derecho” lo que implicó represión, encarcelamiento y asesinato de maestros, la misma que se pronunció a favor de ocho pesos de aumento salarial para millones de trabajadores que apenas llegan a fin de mes.
Por último, estuvo también presente Ada Irma Cruz Davalillo, presidenta de la Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope) de la Ciudad de México, quien en reiteradas ocasiones ha llamado al gobierno a evitar a toda costa las movilizaciones sociales de cualquier índole.
Scheimbaum promueve un proyecto que va de la mano de los empresarios que nos imponen condiciones ultra precarias de vida para amasar grandes fortunas y que encima se pronuncian categóricamente en contra de nuestras movilizaciones en defensa de nuestros derechos. Además tiene en sus filas a personajes reciclados del príismo, panismo y perredismo y delegados tan cuestionados como Salgado y Méndez. ¿Es verdaderamente un proyecto que sirve a “la ciudadanía y no a un grupo”, en este caso de empresarios?
Imposible, los intereses de los empresarios van en contra de los nuestros, desde las reformas estructurales, el “minisalario” que no alcanza a cubrir la canasta familiar y los intentos de privatización de la educación pública y servicios de salud, además del impulso de un modelo de ciudad hecha a medida de sus negocios, donde una abrumadora mayoría de la población nos vemos orillados a vivir hacinados en las periferias de la ciudad, sin servicios básicos como el agua.
No existe un proyecto donde se le dé salida a intereses antagónicos: o se gobierna para los empresarios o se gobierna para las mujeres, los trabajadores y la juventud.
Ante este escenario, como decimos acá, es urgente levantar una alternativa anticapitalista, que denuncie a la “casta política” y a sus planes contra el pueblo trabajador, que enfrente la entrega del país al imperialismo estadounidense y las trasnacionales. Que luche por defender y ampliar las conquistas obreras y populares, lo cual implica cuestionar los intereses de los grandes empresarios.
Es así que en la Ciudad de México, los anticapitalistas del MTS aspiramos a registrar una fórmula en las próximas elecciones, encabezada por Sulem Estrada y Miriam Hernández, dos trabajadoras de la educación. Buscamos que la voz y las demandas de los trabajadores, las mujeres y la juventud estén presentes en las próximas elecciones.
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Que se escuche la voz de los trabajadores, las mujeres y la juventud
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