El Crédito con Aval del Estado es una problemática latente que pesa sobre los hombros de cientos de miles de estudiantes en Chile y sobre sus familias. Este año se reabrió el debate, tanto por las marchas de comienzo de año del movimiento estudiantil como por las declaraciones de mediados de año de Piñera de “poner fin al CAE". ¿Qué significa la existencia del CAE y como se resolverá el problema del endeudamiento?

Dauno Tótoro Santiago
Jueves 30 de agosto de 2018
La realidad actual del CAE
La realidad del CAE habla por sí misma. Hoy son 390 mil los estudiantes deudores del CAE, lo que constituye un poco menos de un tercio de la matrícula total de educación superior. Y las deudas acumuladas superan los 4 billones de pesos.
Estas deudas obligan a los estudiantes a, en muchas ocasiones, pagar más del triple del monto inicial de su carrera, e incluso ha habido caso de embargos de viviendas por esta deuda educativa.
Al mismo tiempo, mientras los estudiantes se llevan la peor parte, los bancos siguen haciendo negocios con los sueños de estudiar de cientos de miles de jóvenes. Y el Estado les garantiza ese negocio. Sólo el año 2017, el dinero estatal destinado a la recompra de créditos a los bancos por parte del Estado representó el 42,6% de todo el presupuesto para la educación superior.
Y desde el 2011, cuando Piñera rebajó la tasa de interés del Crédito, el pago estatal a los bancos aumentó, porque esa diferencia producto de la rebaja pasó a ser una responsabilidad del Estado frente a la banca.
Por otro lado, como la educación en Chile está al servicio de las ganancias de los empresarios, y es uno de los pilares de los negocios empresariales en la post dictadura, si los estudiantes logran acceder al sistema de educación superior, un nuevo desafío es lograr mantenerse estudiando mientras pasen los años y aumente la deuda. Casi 90 mil estudiantes con CAE son desertores, y de esos cerca del 70% provienen de sectores precarizados.
¿La "solución" de Piñera o una solución al conjunto de la crisis de la educación de mercado?
Piñera anunció que acabará con el CAE, pero en los hechos instalará un nuevo CAE, que lejos de solucionar el problema del endeudamiento, lo profundiza, creando un fondo controlado por una Sociedad Anónima del Estado, donde los estudiantes más pobres se endeudarán más todavía, e incluso abre la puerta para que se les retenga el sueldo a los deudores, además de crear un DICOM público para quienes tengan esta deuda educativa.
Muy por el contrario a lo que propone este gobierno de los empresarios, la solución al problema del CAE parte por la eliminación de este crédito totalmente regresivo, y la condonación completa de la deuda a todos quienes carguen con este peso sobre sus hombros.
A su vez, es necesario el fortalecimiento y la defensa de la educación pública para terminar con el endeudamiento de miles de familias, con que jóvenes tengan que trabajar en precarias condiciones para poder sostener sus estudios, y que ahora deben enfrentar la propuesta precarizadora del Estatuto Laboral Juvenil, o con situaciones de crisis inaceptables, como de la Universidad Iberoamericana, donde miles de jóvenes y trabajadores quedarán en la calle y el gobierno responde con represión, hiriendo en el ojo a una de las estudiantes, es necesario el fortalecimiento y la defensa de la educación pública.
Educación pública entendida como aquellas instituciones que son de propiedad estatal y que hoy muchas de ellas viven una profunda crisis financiera e institucional, porque la gratuidad de Bachelet, que no es una beca más y que lejos de resolver el problema, lo profundizar al desfinanciar a las Universidades de menor complejidad o con menor matrícula.
Se vive en la UPLA por estos días, y también desde comienzos del año pasado en el ex Pedagógico, la UMCE, que vive una crisis en todos sus aspectos, producto del abandono del Estado y de prácticas autoritarias de parte de las autoridades, partiendo por el rector Espinosa.
¿Pero qué significa el fortalecimiento de la educación pública? Es muy concreto: un plan de financiamiento integral a las instituciones de propiedad estatal, sostenido por el re direccionamiento del gasto fiscal, que hoy se va a universidades privadas o derechamente a los bancos, y por el impuesto progresivo a las grandes fortunas, como a través de la nacionalización del cobre bajo gestión de sus trabajadores.
Un plan de financiamiento que garantice el desarrollo de la infraestructura adecuada para un aumento sostenido y permanente de la matrícula, para que las y los estudiantes de Universidades privadas que lucran con sus sueños puedan acceder gratuitamente a la educación pública. Que garantice que nadie más se vea obligado a endeudarse para estudiar, ni con los bancos ni con el Estado.
Que entregue salarios dignos a funcionarios y docentes, mediante contratos directos con el Estado, poniendo fin al subcontrato y a la figura de honorarios para entregar un mínimo de estabilidad laboral.
Sólo una solución estructural centrada en la educación pública, entendida esta como el derecho de todos y todas a poder educarse gratuitamente en instituciones de propiedad estatal, terminará con la crisis de la educación de mercado, y junto con esta, con el endeudamiento existente y con el endeudamiento que esperan seguir desarrollando este gobierno y los empresarios de la educación.

Dauno Tótoro
Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios (Chile), y ex candidato a diputado por el Distrito 10.