Se reunieron en la Casa Rosada. Ambos se mostraron serios y dieron una breve conferencia de prensa.
Martes 23 de abril de 2019 02:30
Mauricio Macri, recibió este lunes en Buenos Aires al presidente boliviano Evo Morales. Los mandatarios tuvieron una reunión sobre temas de comercio y energía en lo que fue la primera visita de Morales a su par argentino desde que este llegó a la Presidencia en diciembre de 2015.
El primer contacto fue en el cuestionado aeropuerto bonaerense de El Palomar, donde vieron una de las unidades del avión de la Fuerza Aérea Argentina Pampa III que se pretenden vender a Bolivia.
Hipocresía ante la comunidad boliviana
Más tarde, en conferencia de prensa conjunta en el Salón Blanco de la Casa Rosada, sede del Gobierno argentino, Macri saludó a su invitado aunque se mostró con semblante serio, "Esta visita, querido presidente, la tomamos en el marco de la profunda e histórica amistad que existe entre nuestros países".
En un país donde la gran inmigración boliviana es (en su enorme mayoría) uno de los sectores más explotados de la población, Macri destacó sin sonrojarse la "importancia y volumen" de esta comunidad y la calificó de "trabajadora, emprendedora, respetuosa en la convivencia que siempre nos ha dado una enorme alegría en este esfuerzo compartido de construir una mejor realidad para todos".
Por supuesto, ni una palabra de los sueldos de hambre que cobra la gran mayoría, que deben vivir mayormente en villas miseria, que realizan muchos de los más duros trabajos como en la construcción, y que frecuentemente son estigmatizados y perseguidos por la policía.
Macri, tras haber tenido una política xenófoba amenazando con suspender la atención médica a ciudadanos bolivianos, ahora saludó los acuerdos para avanzar en la “reciprocidad” en asistencia sanitaria. Recordemos que el gobernador de la norteña provincia argentina de Jujuy y socio de Macri, Gerardo Morales, impulsó una ley que contó con el voto de los legisladores radicales y massistas del Frente Cambia, para cobrar la atención médica a los extranjeros. La ley no solo violaba la propia Constitución nacional y pactos internacionales, sino que pretendía ocultar la desinversión en la salud pública culpando a los inmigrantes.
Evo Morales, entre la convivencia con la derecha regional y los intereses electorales
A su tiempo y también con semblante serio, Morales destacó que ya desde "anteriores gestiones" su país ha empezado a adquirir tecnología argentina, como aviones para el Ejército o ambulancias. "Con el hermano presidente hemos acordado, por ejemplo, construir tres hospitales para medicina nuclear todo con tecnología argentina".
"Somos dos países vecinos, con la misma historia del tiempo de colonia. Vamos a ser vecinos de por vida y tenemos la obligación como presidentes y gobiernos de trabajar en bien de nuestros pueblos", dijo al agradecer a Macri la invitación.
Morales también señaló que por primera vez en la historia de Bolivia se ha empezado con la industrialización de sus recursos naturales, y lamentó que la mayor parte de la tecnología llegue de Europa, Asia o Norteamérica, pero "muy poco de Brasil y Argentina".
Las tibias menciones a una orientación más “latinoamericanista”, que evidentemente caen en saco roto frente al neoliberal presidente argentino, tienen por objetivo mantenerse en el campo del “progresismo” a la vez que convive y hasta hace buenos negocios con los gobiernos de la derecha proimperialista, como se vio también durante la asunción del ultraderechista Bolsonaro a quien saludó como su “hermano”.
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Pero la visita de Morales tiene otro componente fundamental que es la campaña electoral boliviana, donde el líder del MAS se juega una nueva y cuestionada reelección. En ese contexto, Argentina unos 350.000 inmigrantes bolivianos, es un importante distrito electoral que podría incidir en el resultado de las elecciones que tendrán lugar el próximo 20 de octubre y donde Morales enfrenta al ex presidente Carlos Mesa.
Es por eso que llegó al país el día domingo y lo primero que hizo fue visitar a la numerosa comunidad boliviana de la zona oeste del Gran Buenos Aires y prometió que todos aquellos que quieran regresar tendrán tierras para vivir y trabajar. Allí también estuvo el lunes con dirigentes kirchneristas de La Matanza dejando en claro quiénes son sus aliados políticos.
En el mismo sentido, Evo destacó en el tema energético que Bolivia, a través de la Empresa Nacional de Electricidad Bolivia (ENDE), ya está autorizada a operar en el sistema eléctrico argentino, y que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) podrá comercializar directamente gas natural en Argentina mediante las empresas privadas.
Quizás tratando de contemporizar con Macri, Morales valoró que Argentina dé "facilidades" a sus compatriotas que llegan a trabajar y "aportan" al tema productivo, como en la fabricación de ladrillos, y reconoció que en las horas que lleva en el país escuchó que hay "algunos problemas" en el sector textil. No aclaró si los "problemas" que escuchó se referían a los dueños de talleres clandestinos, o los trabajadores.
Pero es una afirmación que raya el cinismo porque está hablando de miles y miles de bolivianas y bolivianos que dejan muchas veces hasta su vida en talleres textiles que les imponen condiciones de semiesclavitud, práctica permitida tanto por el gobierno kirchnerista como por el macrismo.
De hecho, la primera dama, Juliana Awuada, está sospechada de que sus locales de ropa cool para nenes recibe los insumos de talleres clandestinos.