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Red Internacional
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EJÉRCITO MEXICANO. #FueElEjército: Palmarito ¿nuevo Tlatlaya?

La forma en que sucedieron los hechos la noche del 3 de mayo en Palmaritos, Puebla, recuerda al caso Tlatlaya y se suma al fantasma de Ayotzinapa y Ostula.

Jueves 11 de mayo de 2017

Luego de que se diera a conocer un video en donde se puede observar cómo un convoy de militares embosca a supuestos ordeñadores de ductos de PEMEX y, luego de acribillar el vehículo en donde éstos se transportaban, ejecutan a uno de ellos (desarmado, sometido ya en el suelo) con un "tiro de gracia" en la cabeza, ha vuelto a cuestionarse una vez más el accionar del Ejército y la militarización en el país.

Video muestra a militares ejecutando a civil en Palmarito

La forma en que sucedieron los hechos la noche del 3 de mayo en Palmaritos, Puebla, recuerda al caso Tlatlaya y se suma al fantasma de Villas de Salvácar, Ayotzinapa y Ostula, en donde el Ejército está involucrado en denuncias por ejecuciones extrajudiciales, así como en crímenes como desaparición forzada y violencia sexual.

De todos esos casos el Ejército continúa actuando con total impunidad, con el pleno aval del Gobierno Federal, quien se beneficia a costa de la militarización y de la vida y la libertad de miles de personas y cuya respuesta al reclamo de la población de Palmarito fue el envío de 2 mil militares más, con la complicidad del gobernador del estado, el panista Antonio Gali.

Leer: Cómo usa el gobierno el robo de ductos para justificar la militarización

Mientras la población exige justicia, la Fiscalía General del Estado de Puebla anunció por medio de su cuenta de Twitter que procesará al menos a nueve personas por su supuesta participación en los hechos del 3 de mayo. Además, informó el nombre de la menos cuatro detenidos que son acusados de homicidio calificado, homicidio en grado de tentativa agravado y delitos en contra de servidores públicos. Otros tres serán procesados por portación de arma de fuego mientras otros dos enfrentan cargos por portación de arma y de proyectiles útiles.

La FGE ha buscado lavarse las manos turnando el caso a autoridades federales, debido a que se encuentran implicados elementos del Ejército.