En las últimas semanas, decenas de miles de personas en todo el país salieron a las calles a repudiar el aumento en los precios de la gasolina y el diésel. En más de 30 estados se escuchó fuerte el grito de ¡Fuera Peña!

Sergio Abraham Méndez Moissen México @SergioMoissens
Jueves 19 de enero de 2017
El domingo 15, miles se movilizaron en la ciudad de México mientras más de 40,000 personas se manifestaron en Mexicali. El sábado 14, 20,000 personas marcharon en Tijuana, en tanto miles salían a las calles en Saltillo, Coahuila, y Hermosillo, Sonora. También en Durango, Villahermosa, Cuernavaca y Oaxaca, entre otras ciudades, se realizaron manifestaciones contra las medidas del gobierno.
El descontento con el gobierno crece, y se profundiza la perdida de popularidad y legitimidad que arrastra Enrique Peña Nieto desde el año pasado, golpeado por los escándalos de corrupción, y repudiado por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y por el conjunto de los planes contra el pueblo trabajador.
La ira popular obligó al Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática -cómplices de las reformas estructurales-, a “criticar” al presidente, con el objetivo de reposicionarse hacia el 2018. Quieren contener y desviar hacia las próximas elecciones el descontento contra Peña, con lo cual lo sostienen y pretenden recomponer su corrupto y sanguinario régimen político. Sabemos que no podemos confiar en ellos.
Mientras tanto el gobierno prepara nuevos ataques: muestra de ello son los incrementos a las gasolinas anunciados para el mes de febrero. Los planes de Peña Nieto y de las instituciones del régimen político atentan directamente contra las condiciones de vida del pueblo trabajador. La educación y la salud están bajo amenaza, como bien sabe el combativo magisterio que durante todo el año pasado resistió la reforma educativa y la represión gubernamental, y los trabajadores del sector salud que se manifestaron una y otra vez. Debemos derrotar este ataque. Solo así podremos evitar que empeoren las condiciones de vida ya de por sí precarias de las grandes mayorías.
Fuera Peña Nieto... ¿cómo?
En las calles, hogares, escuelas y centros de trabajo se escucha el clamor ¡Fuera Peña!, expresión del descontento que recorre a amplios sectores de trabajadores y el pueblo.
Millones de jóvenes y de trabajadores ven en Andrés Manuel López Obrador una alternativa opositora a los partidos del Pacto por México. Sin embargo, López Obrador y la dirección de Morena, pretenden convencernos de que esperemos al 2018. El argumento es preservar la “gobernabilidad”, la misma gobernabilidad que utilizan los de arriba para avasallar la protesta social.
Nosotros, en cambio, creemos que hay que luchar para que se vaya Peña Nieto con la movilización obrera y popular. Para eso hace falta más de lo hecho hasta ahora. No basta con acciones aisladas, por más “contundentes” que sean. Tampoco es mediante la llamada “resistencia civil y pacífica”, que resulta impotente para derrotar a este gobierno y sus partidos, que apelan constantemente a las fuerzas represivas, como vimos recientemente en Ixmiquilpan, Hidalgo.
Necesitamos impulsar y masificar la lucha, con la unidad en las calles de trabajadores, campesinos, estudiantes y el pueblo en general. Es fundamental que la clase trabajadora, que mueve los resortes fundamentales de la economía del país, de una respuesta contundente. con sus métodos de lucha, como el Paro y la Huelga General.
Ya sectores de trabajadores del sector salud, telefonistas, petroleros, magisterio, entre otros, han realizado distintas acciones y se han pronunciado contra las medidas del gobierno. Las centrales que se reclaman opositoras -como la Unión Nacional de Trabajadores, la Nueva Central de Trabajadores- y organizaciones como la Coordinadora Nacional Plan de Ayala, han anunciado distintas acciones, como la movilización del 19 de enero y la del 31 de enero y el paro nacional propuesto por la CNPA para ese día.
Necesitamos un gran Paro Nacional, con movilización en las calles y combativo, con bloqueos y acciones en todo el país, preparado desde las asambleas en los centros de trabajo y de estudio, al que se sumen todos los sectores populares y la juventud combativa, que salieron a las calles en las semanas previas. Las centrales sindicales que se reclaman opositoras y democráticas, deberían convocarlo bajo esta perspectiva, para ponerle un alto al gobierno. Y asumir una política activa para que se sumen al mismo los millones de trabajadores que hoy están bajo el control de los charros de la CTM o que no tienen derecho a la organización sindical.
Un Paro Nacional que levante como demandas centrales abajo el tarifazo, la reforma energética y todas las reformas estructurales, así como la lucha por la renacionalización de todas las áreas privatizadas de la industria energética y Pemex bajo control de los trabajadores. Y donde seamos millones los que salgamos a las calles contra Peña Nieto y el gobierno imperialista de Donald Trump.
Para realizar esta gran acción de todo el movimiento obrero y popular, es imperioso realizar un Encuentro Nacional de Organizaciones Obreras, Campesinas, Populares y Estudiantiles, con delegados revocables. Este sábado organizaciones populares han convocado a una Asamblea Nacional contra el gasolinazo, en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México. Es importante retomar ese camino y organizar el descontento. Esta asamblea es un primer paso adelante.
Esta es la propuesta que tenemos desde el Movimiento de los Trabajadores Socialistas (MTS). Un Paro Nacional de toda la clase trabajadora en el camino, como planteamos aquí, de la Huelga General Política hasta que se vaya Peña Nieto.
Hay que luchar contra los partidos e instituciones al servicio de los empresarios, para imponer un gobierno de los trabajadores junto a los sectores explotados y oprimidos, acabar con la expoliación imperialista sobre la nación, y resolver las demandas y aspiraciones de las grandes mayorías del campo y la ciudad.