×
×
Red Internacional
lid bot

Rosario. Gatillo fácil: “No voy a parar hasta tener justicia por mi hijo”

Familiares de Jonathan Herrera se manifestaron en la Fiscalía a cargo de Adrián Spelta para exigir justicia por el asesinato del joven, a quien aseguran que lo mató la policía. Aún no tuvieron ninguna novedad de la investigación y la respuesta fue “que esperen unos días”. Ningún funcionario de la ciudad o la provincia hicieron declaraciones sobre el caso.

Jazmín Levi

Jazmín Levi Periodista. Miembro del CeProDH

Jueves 8 de enero de 2015

1 / 3

Ayer por la mañana, los familiares de Jonathan Herrera, el joven asesinado el domingo pasado en barrio Tablada, se acercaron a la Fiscalía a cargo del fiscal Adrián Spelta, a pedir que la investigación avance, a reclamar que les muestren el video de seguridad donde según una de las hermanas de Jonathan “están filmados los asesinos”. Caminaron por las calles céntricas de la ciudad exigiendo justicia, entre llantos y comentarios de dolor emprendieron los primeros pasos de un camino de lucha. Su madre aseguró a La Izquierda Diario: “Esto recién empieza, no voy a parar hasta tener justicia por mi hijo y por todos los chicos inocentes que mueren acá, nunca pensé que esto me iba a pasar a mí y me tocó”.

En la esquina donde le quitaron la vida a Jonathan, entre mates, llantos y banderas que pintaban entre todos, se reunieron alrededor de 25 personas, amigos y familiares de la víctima. Un bebé con ojos que hablaban en el silencio, en brazos de un chico muy parecido a Jonathan, es ese hijo que al mes y medio de nacer se quedó sin padre tras recibir tres disparos que le llegaron injustamente. El hermano de Jonathan no hablaba, sólo sostenía a su sobrino mirándolo incansablemente y su abuela no encontraba consuelo en nadie ni nada. Los padres de la víctima y una de sus hermanas tienen los ojos inyectados de bronca y dolor y juntan las fuerzas de cualquier parte para encabezar una lucha que recién comienza. Empujando un auto que no arrancaba y con fotocopias en las manos con la cara de Jonathan, se dirigieron a Fiscalía esperando alguna respuesta. “Queremos que nos muestren los vídeos, no es tan difícil resolver el caso, si quieren lo resuelven ya, pero la policía quiere tapar todo”, manifestó su hermana.

Esa mujer firme que iba y venía organizando y anotando direcciones a donde tenía que ir, se frenó por un momento, fue ese instante donde se quebró: “Es muy injusto, mi hijo era un chico bueno, miles de personas fueron al velorio porque lo recordaban con amor. Sus ex compañeros de Briket donde trabajó un tiempo, los vecinos, sus compañeros de la escuela.” Con la voz un tanto desintegrada contó a La Izquierda Diario que ella todos los días hacía tortas asadas para vender en el barrio para que a ninguno de sus hijos les falte la comida, su marido se encuentra sin trabajo y Jonathan era uno de los que aportaba económicamente en la casa. “Me deslomé para que siempre tengan educación, ¿Para qué?, para que me lo maten como a un perro, anoche no pude comer, me faltaba un hijo”, expresó la madre.

En Fiscalía sólo dejaron entrar a los dos padres de Jonathan donde les pidieron que esperen unos días más para que les den novedades. “Me dijeron que la investigación seguía, que es un rompecabezas que tienen que armar y que los vídeos me los van a mostrar cuando esté más avanzada la causa, ahora no”, explicó la madre de la victima a La Izquierda Diario. Los familiares no titubearon en contar que el día de los hechos el HECA les mintió, “Cuando mi hijo estaba muerto en el piso, me hicieron firmar un papel que no leí por la desesperación, me dijeron que se encontraba estable y que lo iban a operar, cuando llegué al hospital me dijeron que estaba muerto y ellos saben que de acá ya se fue sin vida”, contó la madre.

Refiriéndose al día de los hechos, su hermana contó que había una policía rubia que estaba enloquecida y no paraba de disparar, su madre se acercó a pedir explicaciones y la empujaron y a uno de sus hermanos lo amenazó de muerte. “Eran más de seis policías, que son responsables de los tiros que mataron a Jonathan, porque le tiraron a matar, si (los policías) le hubiesen gritado que se quede quito o se tire al piso, él seguramente hubiese obedecido. Mi hermano lo único que quiso hacer fue esconderse. A la policía no le importó nada y siguió disparando", agregó. A pesar de la desgracia por la que está atravesando la familia, se sienten muy agradecidos de la gente que les está dando fuerzas y palabras de aliento y prometen continuar hasta el final, mientras esperan que le den alguna novedad de la investigación. Un caso más en Rosario que se suma a la lista de gatillo fácil, como a Franco Casco, a Jonathan también lo mató la policía.


Jazmín Levi

Periodista. Miembro del CeProDH

X