Este miércoles el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, brindó un informe sobre la situación de la pandemia de covid-19 en Argentina. Lo hizo en una reunión de la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados.
Allí el diputado nacional del PTS en el Frente de Izquierda Unidad, Nicolás del Caño, le realizó cuatro preguntas concretas y directas.
Por qué el Gobierno argentino no exigió ni exige hoy en todos los organismos internacionales de los que forma parte que se liberen las patentes y los derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas (en ese marco recordó que desde su banca se presentó un proyecto de ley para que sea discutido la Cámara baja). El ministro había dicho con anterioridad que el Gobierno pensaba avanzar en la centralización del sistema de salud, pero que luego de reunirse con empresarios de la salud esa medida fue desestimada. ¿Ahora que en Argentina se sabe que van a haber nuevas olas de contagios, se avanzará en alguna medida de estas características y qué otras medidas se están analizando en este sentido? ¿El Gobierno argentino le planteó a la Federación Rusa que libere las patentes y los derechos de propiedad intelectual para que la vacuna se pueda producir en el país, pero a cargo del Estado y no de empresas y laboratorios privados que ponen siempre sus intereses por delante? Por último, si podría informar sobre la situación del personal de salud, que estado en la "primera línea" de combate contra el coronavirus perdieron poder adquisitivo respecto a la inflación. En ese sentido, el diputado recordó sus innumerables encuentros con trabajadoras y trabajadores de sector que reclaman desde hace un año por sus precarias condiciones de trabajo. A González García le llevó poco más de tres minutos responder a las cuatro preguntas de fondo realizadas por Del Caño. Es que lejos de responder con datos, hechos y números, sólo apeló a la autojustificación con algunas evasivas, con varias generalidades y alguna que otra chicana.
Las respuestas de Ginés
“Patentes… Bueno... Usted sabe bien, creo que debe saber mi pensamiento, porque además lo tengo escrito, lo tengo en libros, soy profesor de política en medicamentos, tengo una maestría en farmopolítica, así que ese mundo lo venimos bregando. Nosotros sí hemos dicho, claramente, que queremos mejorar el acceso, porque por ahí decir ‘patentes’ es como, como demasiado fuerte para para todo el resto del mundo porque es una consigna de toda la constelación que ninguno transgrede, ni siquiera Rusia, ni siquiera China. De todas maneras nosotros hemos tenido esa posición y en abril vamos tenerla en el encuentro mundial del alto precio de los medicamentos, no sólo los medicamentos para la pandemia, de la vacuna, sino en general porque es un tema universal y nosotros en ese sentido tuvimos y tenemos una actitud clara, desde siempre, no sólo de la Ley de Genéricos, así que claramente sí, es lo que pensamos. Pero también a veces lo que pensamos no es tan fácil de ser producido. Cuando hay transferencia de tecnología, obviamente, se bajan los costos. Y también es cierto que no es lo mismo una empresa que cobra U$S 4 que una de cobra U$S 20. No son lo mismo. Hay cosas distintas…” “Con respecto a lo que decía de la ‘estatización’ (Del Caño nunca dijo ’estatización’ sino centralización, NdR), yo nunca hablé de estatización. Yo lo que dije un día es que teníamos que poner todos los recursos del país, públicos, estatales o privados, en beneficio público. Ahí salieron a decir que que yo había dicho que iba a estatizar… Nunca dije estatizar. Yo lo que dije fue lo que hicimos. Es decir, los programas del Ministerio pagaban cualquier internación, en cualquier establecimiento privado, de cualquier persona que no tuviera obra social. Y eso lo hicimos. Hicimos acuerdo con el sector privado, equipamos al sector privado cuando no tenía equipamiento suficiente en los sectores críticos… Y creo que por eso tuvimos la respuesta que tuvimos...” “Con respecto a la fabricación, por supuesto, obviamente, uno quiere... hoy
mismo trabajamos para estimular la fabricación de otros medicamentos, los biosimilares (que son similares pero no son iguales), que justamente no tienen patente y son mucho más baratos. Hoy estuvimos trabajando con el ministro de Producción en eso y seguramente va a salir mañana una resolución...” “Y trabajadores... buenos, trabajadores… obviamente no dudará de mi compromiso con los trabajadores. Este Gobierno eximió de Ganancias a los trabajadores de las guardias, a los de especialidades críticas y, por supuesto, les dimos siete meses de un bono compensatorio... Y estamos tratando siempre no sólo de estimular, para mí, el trabajo extraordinario que han hecho todo este tiempo sino el reconocimiento de la sociedad. Así que... no puedo resolver yo, obviamente, un tema de ingresos pero tenga la seguridad que tenemos un compromiso fuerte de recuperar el salario y de que el salario del trabajador tenga la dignidad que siempre el peronismo le ha dado a los trabajadores, ¿no?...” Ninguna de esas preguntas fue respondida con seriedad, lo que demuestra (una vez más) el desinterés oficial por debatir a fondo sobre la crítica situación que viven millones de habitantes en el país, con la pandemia y sus trágicas consecuencias de fondo.