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Red Internacional
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Entrevista. Giovanna Altamiranda: “Debemos unir nuestras luchas para cambiar todo por una sociedad más humana, socialista”

A pocos días del 34° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias conversamos con Giovanna, trabajadora no docente trans de la Facultad de Psicología de La Plata, militante de la agrupación Pan y Rosas y una de las principales impulsoras del proyecto de inclusión laboral para personas trans en dicha facultad.

Claudia Añazco San Martín

Claudia Añazco San Martín Delegada de la EES8 de Ensenada - Referente de La Marrón y Pan y Rosas

Miércoles 9 de octubre de 2019 11:18

¿Cuántos trabajos tuviste antes de que te autopercibas como Gio y luego de que te autopercibiste como mujer trans, en qué aspectos notaste la opresión?

• Tuve muchos trabajos precarios, temporales, antes de empezar como no docente de la UNLP, en el año 1987, aproximadamente. Hice mi transición en el año 2010; nunca hubiera conseguido empleo formal en un ámbito estatal, ni privado como mujer trans. En mi situación particular, además, al autopercibirme como mujer, me designan tareas supuestamente femeninas, como la limpieza de los baños, servicio de café, atención al público, etc. La opresión de nuestro colectivo LGBTQ+ y en especial la de las mujeres es doble: primero, por salirnos de la heteronorma y segundo por autopercibirnos como mujer.

En este sistema heteropatriarcal y capitalista para nosotras esto es más opresión y explotación ya que la mayoría de las personas trans terminan en la prostitución con todo lo que implica: transar con la policía para poder prostituirnos en la calle, que a su vez, son las mismas fuerzas que manejan las redes de trata y prostitución. A nosotras, nos expulsan de nuestros hogares a temprana edad, ya que en muchos casos venimos de familias cristianas o evangélicas que alientan la homolesbotransfobia y sus diversas expresiones. En consecuencia, es muy difícil el acceso a la educación secundaria, terciaria y/o universitaria. Muchas de nosotras no tenemos DNI y cuando queremos ingresar a la guardia de un hospital público nos niegan la atención. Tampoco podemos alquilar y la precariedad de nuestra subsistencia se manifiesta en un promedio de vida de 35 años.

¿Qué significa hoy, en el contexto de crisis económica y ajuste en Argentina, que se cumpla con el cupo laboral trans?

El hecho de que se cumpla el cupo laboral trans, primero es el reconocimiento a toda una lucha que viene dando el colectivo LGBTIQ+ desde la ley Diana Sacayán, para que se efectivicen nuestros derechos en vivienda, salud, educación y trabajo digno. Si bien es un triunfo parcial, en el marco de la crisis y el ajuste del FMI, es un paso importante en la pelea por nuestros derechos. Sabemos que Macri, con la complicidad de los gobernadores que le aseguraron gobernabilidad, junto con los sindicatos aliados que tienen acuerdo con la Iglesia católica y evangélica, que mandan a rezar a la gente, no van a dar una salida real y verdadera a esta crisis. Por el contrario, el Frente de Izquierda Unidad es el único que plantea que no hay que pagar la deuda externa ilegítima e ilegal; que hay que nacionalizar la banca junto con el comercio exterior, disponer de los recursos naturales y energéticos bajo control de los trabajadores, así como los servicios públicos y que la plata vaya a vivienda, salud, educación y trabajo digno.

¿Cómo pensás que podría articularse la lucha por el cupo con el resto de las demandas del movimiento de mujeres y de lxs trabajadorxs?

• Así como el movimiento de mujeres y la marea verde, junto con lxs trabajadorxs, más la juventud precarizada formamos parte de un sector oprimido y explotado por este sistema capitalista, que sólo sabe arrojar a la miseria y a la desigualdad, mientras pocas personas acaparan riquezas y privilegios, así también debemos unir nuestras luchas para cambiar todo por una sociedad más humana, socialista. Porque esta lucha no es solo de género y de diversidad, también es de clase.

En pocos días se desarrollara el 34° Encuentro y se espera que sea unos de los más masivos de la historia de los Encuentros. Desde comienzos de año, en la Comisión organizadora hubo debates sobre cambiar el nombre y que también sea de las disidencias, a pesar de la resistencia de un sector ¿qué opinas del cambio de nombre y cómo debería tomarse esta decisión?

• Hay un sector conformado por el kirchnerismo, el PCR y Patria Grande que tratan de vaciar de contenido el 34° Encuentro Plurinacional de mujeres y con la diversidad sexual, porque tienen acuerdos con lo más rancio de las iglesias católicas y evangélicas. Sobre todo acá en La Plata, con el obispo Tucho Fernández, la mano derecha del Papa Francisco. No nos olvidamos, que el año pasado los senadores, junto con las iglesias votaron a favor del aborto clandestino, a favor de la muerte de pibas jóvenes y pobres. Tampoco nos olvidamos que Fernández y el Frente de Todos tienen como uno de sus principales referentes al gobernador Manzur que obligó a una niña de 11 años víctima de violación a parir, cuando existe desde hace más de 100 años la ley de aborto no punible para estos casos. Este sector cree que el Encuentro sólo debe ser de mujeres (con argumentos biologicistas), que no se pronuncie a favor del aborto legal, seguro y gratuito, del cambio del nombre y que tampoco sea democrático. El cambio del nombre debe ser con la diversidad sexual porque formamos parte del mismo sector oprimido por este sistema capitalista y patriarcal y tiene que ser en forma democrática, como hacen lxs trabajadorxs en las asambleas: votando a mano alzada y que se expresen la mayorías y las minorías.