110 trabajadores fueron despedidos de la empresa Fanaloza en la región del Bío-Bío. El gobierno se pronuncia y se burla, explicando que “darán asesoría y apoyo técnico desde el Sence para los despedidos”, es decir “ayudarlos a buscar empleo”.
Lunes 16 de septiembre de 2019
El gerente general de la empresa, Héctor Saavedra, le comunicó la determinación, y uno de los argumentos era “el panorama económico mundial que también se deja sentir en Chile y que las ganancias habían disminuido al menos un 50%”. Si bien las empresas en Chile, en el primer semestre han caído un 10%, sobretodo las que importan, el nivel de ganancias son sustanciales por años, pero se quedan en los bolsillos de accionistas y altos cargos, mientras los sueldos no expresan la producción y esfuerzo de cada trabajador.
En la histórica Fanaloza, que forma parte de una compañía global, según el mismo Héctor Saavedra, la empresa en el año 2016, seguía en crecimiento, abarcando la mitad del mercado nacional y exportando a tres continentes, teniendo operaciones comerciales en Latinoamérica y Estados Unidos. En Chile, 600 trabajadores que eran focalizados en su planta principal de Penco, trabajaban cada vez incrementando su producción, sin saber cuáles eran las ganancias de la sucursal, ni menos la de la compañía global.
El sindicato n°1 de la empresa, declaró que se le pagarán todos los finiquitos,y que trabajadores esperan la ayuda del gobierno para mantener la situación. La vocería del oficialismo, que mientras se ha manifestado por todos lados en contra de la reducción de la jornada laboral, propone la cesantía con asesoría técnica desde el Sence, servicio nacional de capacitación y empleo.
Mientras tanto, el seremi del trabajo de la región del Bío-Bío, Carlos Jara (RN), adjudicó los despidos a la incapacidad de los empresarios de modernizar sus procesos. Sin embargo, la empresa cuenta con dos marcas, Fanaloza y Briggs, la ambas tienen una mezcla de tradición y tecnología.
El alcalde de concepción Fredy Neira (DC), y aceptando los despidos, cuestionó los costos de producción de la empresa como la energía, y le preocupa que aumenten los cupos de empleos de emergencia, donde el municipio tendría que resolver.
Empresarios y gobierno en Chile se niegan a mejorar las condiciones económicas de las y los trabajadores, no lo hicieron en su etapa de crecimiento y ahora despiden en masas. Es que los trabajadores podrían ser un ejemplo y negarse a la decisión de la empresa. Así como en Pepsico, Argentina, que los trabajadores formaron un plan de lucha en defensa por los puestos de trabajo, o en los mismos despidos de profesores de Antofagasta, tras el paro de profesores, que frente a la decisión de la alcaldesa, se organizaron para su reincorporación.