El pasado 3 de junio el Ministerio de Sanidad aprobó un marco regulador de la pandemia dirigido a la hostelería y el ocio nocturno con medidas que afectarán a las CCAA según los datos sanitarios. Varias CCAA no aceptan estas medidas, pero más allá de la pugna entre las comunidades y el Gobierno hay un consenso en dar luz verde a los empresarios hosteleros para que hagan su agosto a costa de la explotación y precariedad.
Clara Mallo Madrid | @ClaraMallo
Viernes 4 de junio de 2021
El Ministerio de Sanidad sacó adelante este miércoles sin consenso con las Comunidades Autónomas un documento de medidas obligatorias en todo el Estado que hacen referencia a la regulación de la actividad en hostelería y el ocio nocturno. El Gobierno pretende mantener vigentes estas medidas hasta que el 70% de la población esté inmunizada con las vacunas. Varias Comunidades Autónomas se han opuesto, y ya han avanzado que no cumplirán con la normativa, entre ellas Madrid, Euskadi y Andalucía.
El plan del Ministerio tiene en cuenta diferentes restricciones en la actividad de la hostelería y el ocio nocturno según un “semáforo” marcado por la incidencia acumulada y la presión hospitalaria. Según este semáforo y sus niveles: sin riesgo, nivel 1, 2, 3 y 4; en los territorios que ya están "sin riesgo", bares y restaurantes podrán abrir los interiores con un aforo del 50%, ampliable al 60% si se demuestra buena ventilación, y mesas de como máximo 6. En exteriores podrán estar al 100%, en mesas de 10 separadas por 1,5 metros. En los lugares de riesgo 1 y 2, bajo y medio, los aforos serán del 50% en interior y mesas de 6. Cuando se alcanza el riesgo 3 o se sube al 4, deberán cerrarse los interiores de este tipo de establecimientos.
Las CCAA no parecen estar de acuerdo con este semáforo, ni con las limitaciones. Más allá de que la situación no es tan crítica como los pasados meses, la situación sigue siendo pandémica, no obstante, los distintos gobiernos de las Comunidades Autónomas aspiran a dar absoluta “luz verde” a los empresarios hosteleros. La pugna d ellas CCAA es encabezada por la derecha del régimen y Madrid, quienes apelan a la absoluta libertad como rezaba la campaña electoral de Ayuso para sarlvar los beneficios de las grandes empresas y de los grandes hosteleros que hacen su agosto en la campaña veraniega a costa de incrementar al máximo la explotación laboral.
Por otro lado, el Gobierno, más allá de imponer algunas restricciones en hostelería, la realidad es que en la hostelería existe esa “luz verde” en los hechos desde hace tiempo, y más allá de mantener ciertos aforos, lo que no existe, ni el Gobierno ha pretendido imponer son medidas reales para proteger la salud de los trabajadores y de los usuarios de estos establecimientos. Más allá de lo indicado en las normativas, el ritmo de trabajo impuesto por la super explotación que se vive bares y restaurantes, sus salas, terrazas y cocinas, hace ilusorio pensar que un aforo puede frenar un contagio.
Esta “nueva normalidad” que también facilita el Gobierno pretende salvar a las empresas permitiéndoles luz verde a la entrada de una de las campañas que se caracteriza por la creación de empleo precario. Hay algo que no cambia en esta nueva situación es la súper explotación de las y los trabajadores de la hostería, es más en un escenario marcado por el desempleo y la crisis social, lo que es seguro es que los índices de explotación irán en aumento. Algo que no va dirigido a resolver la grave situción de crisis social, pobreza y miseria a la que nos enfrentamos.
Para superar la crisis económica que se viene y conquistar una verdadera sanidad universal gratuita que pueda enfrentar sin resquebrajarse futuras situaciones de crisis sanitaria es necesario que trabajadores y mayoria sacial nos organiceos en nuestros centros de trabajo, barrios y universidades para que esta crisis la paguen los capitalistas.