Los maestros que han salido a las calles desde noviembre del año pasado para exigir su pago de nómina, así como la basificación de los egresados normalistas y el control estatal de la educación que, el pasado 26 de noviembre, Silvano Aureoles reintegró al gobierno federal argumentando la falta de presupuesto; hoy reciben agravios y humillaciones por parte del gobierno y dueños de empresas.
Maestra Teresa Aguilar Maestra de secundaria, Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase
Jueves 31 de enero de 2019
En conferencia, López Obrador comentó que los maestros de Michoacán, quienes continúan en paro, actúan de manera “provocadora”. Cabe señalar que los docentes mantienen un bloqueo en las vías férreas desde hace 17 días, la toma de oficinas gubernamentales y un par de centros comerciales en protesta de que la administración de Aureoles no les ha pagado dinero correspondiente a su salario y prestaciones, en algunos casos desde hace casi cuatro años.
Las declaraciones de AMLO contra la lucha de los maestros en Michoacán, se producen en el marco de que el actual mandatario consiguió el votó de miles de maestros con la promesa de cancelar la reforma educativa; lo que trajo expectativas acerca de que los problemas educativos podían comenzar a desaparecer y, aunque se descartó la punitividad de la evaluación para los maestros, se mantienen elementos de la privatización como la continuidad del modelo neoliberal.
Ante el llamado a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) del secretario de educación pública, Esteban Moctezuma Barragán, para intervenir en los planes del gobierno en materia educativa, no se nos ha permitido, ni a los maestros ni a los padres de familia, establecer nuestra posición acerca del modelo educativo que ahora se imparte en las escuelas, ya no digamos decidir asuntos relacionados a la educación que aspiramos para los educandos.
El gobernador del estado, el perredista Silvano Aureoles Conejo, junto a Moctezuma Barragán y a López Obrador, señalan a los maestros e insisten en que, mientras no se retiren de las vías férreas los profesores, no habrá mesa de diálogo; en cambio no dan una solución al pago del sueldo que les adeudan, mismo que persiste desde el 2014 donde el gobierno se declara “incompetente” para cumplir con lo mínimo básico indispensable. Ya era hora de que los maestros se levantaran para exigir el más mínimo derecho que les ha sido negado.
Las declaraciones del presidente y del secretario de educación son una fuerte ofensa al magisterio disidente. En sus declaraciones del lunes 28 en la mañana, AMLO comentó que las razones de la lucha de los maestros no eran justas, dijo que si no abandonan las vías “se observarán mal ante la sociedad”. Además, aseguró haber transferido mil millones de pesos para atender sus demandas, lo cual asciende a 10 mil millones, sin cuestionar lo que el gobernador Silvano Aureoles afirmó: esos recursos serán utilizados para pagar otras necesidades ajenas al magisterio o, por ejemplo, sus viajes a Europa en pleno conflicto.
Mientras tanto, el secretario de educación pública, Esteban Moctezuma Barragán dice que los normalistas por honorarios “se brincaron la reforma educativa”; como si fuera incorrecto saltarse una reforma que los maestros nunca aceptaron.
Sus declaraciones e invitaciones a los maestros para abandonar su lucha a cambio de migajas están en la misma línea de la exigencia que los empresarios realizan de que los maestros están violando sus derechos con el bloqueo, porque para estos empresarios representa la pérdida de mil millones de pesos diarios. Ellos sí son escuchados, a pesar de que tienen otras formas para garantizar la distribución de los productos que, además, ya están gestionando. ¿Ésta es la dignificación prometida al magisterio durante la campaña presidencial?
Recordemos la promesa sobre los salarios de los funcionarios públicos que estarían por debajo de lo que gana el presidente, lo cual de por sí está por encima en comparación con el salario de un obrero o un profesor, quienes viven con lo básico; no se cumplió para los jueces, magistrados y consejeros electorales actuales debido a la aplicación del Artículo 94 constitucional, mientras que a los profesores no les pagan siquiera su nómina, sueldo que, de por sí, apenas alcanza para llegar al final de la quincena.
Al parecer, la política de austeridad golpea sólo a los de abajo no sólo con el adeudo del salario a los profesores de Michoacán, sino con despidos de trabajadores al servicio del Estado, como en el SAT (Servicio de Administración Tributaria) y en el DIF (Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia); porque por arriba sigue enriqueciéndose a las altas cúpulas del poder.
Se habla de pérdidas de “la nación”, pero no se analiza lo que para los trabajadores significa no recibir el pago indispensable para sobrevivir día a día, no hay excedente como para llenar sus arcas con el dinero que se les debe. Está precarización se exacerba para nuestra familia si no nos pagan, lo cual hace legítima la protesta del magisterio.
En el marco de las diversas protestas en diferentes zonas del país, los cientos de trabajadores cuya jornada permite que esos empresarios se lleven a los bolsillos una exorbitante cantidad a diario, se encontrarán en mejores condiciones si la lucha de los maestros triunfa, porque significará un paso adelante por el respeto y la garantía de nuestros derechos laborales. Otro motivo más para que apoyemos la lucha obrera en Matamoros. No podemos callar ante la declaración de ilegalidad de la huelga en las fábricas que se mantienen en lucha por el pago de bonos y el aumento de sueldo.
¡Arriba la lucha de los trabajadores!