En su encuentro anual de gabinete, uno de los temas principales a tratar por parte de Piñera fue la emergencia sanitaria por el COVID19 y el periodo de vacunación que comenzará dentro de las próximas semanas. El negocio de la salud se ha hecho evidente, como también las restricciones que colocan los grandes conglomerados imperialistas, es importante organizarnos para pelear por la abolición de las patentes, y garantizar la vacunación de la población en su conjunto.
Lunes 1ro de febrero de 2021
No hay duda que la enorme crisis sanitaria y económica arrastrada durante meses producto del COVID19 sigue siendo una problemática que sigue afectando de gran manera la mayoría de los países a nivel mundial.
En el caso de Chile, los 727 mil casos activos, sumado a los más de 18 mil fallecidos como consecuencia de la negligente y criminal política del gobierno de exposición a los trabajadores con el objetivo de mantener el régimen productivo y salvaguardar las ganancias de los grandes empresarios, también es parte de este fenómeno.
Sin embargo como ya es común de Piñera y su gobierno, sus últimas declaraciones a propósito del contexto sanitario, muestran como busca dar borrón y cuenta nueva al saldo de afectados por la pandemia, colocando por delante el proceso de vacunación, enfatizando en la situación que se vive Chile frente al resto de los países, donde entre el día jueves y hoy arribaron cerca de 4 millones de dosis.
“Sin duda que para llegar a esta etapa ha habido mucho trabajo, hemos enfrentado enormes dificultades, pero con el aporte y apoyo de todos los chilenos, Chile ha adquirido una posición muy importante y hemos cumplido un compromiso, contar con una vacuna oportuna, segura, eficaz y oportuna para proteger la salud y la vida de nuestros compatriotas”, señaló el mandatario cuya aprobación se ha encontrado por el suelo durante las últimas semanas.
La disputa por las vacunas y la Unión Europea
Pero a nivel global se vuelve bastante tensa y hostil la situación, en que los grandes conglomerados imperialistas administran la repartición de una necesidad esencial como es el caso de las vacunas por COVID19, siendo la Unión Europea una de las primeras en organizaciones en colocar restricciones en cuanto a la exportación.
“Hasta finales de marzo de 2021, las exportaciones de vacunas contra la COVID-19 fuera de la Unión estén sujetas a autorizaciones de exportación” señalaron desde la UE.
Y es que uno de los aspectos más notorios de esta pandemia, ha sido el carácter lucrativo de las vacunas, en que los acuerdos millonarios entre laboratorios y las distintas naciones, están a la orden del día con la privatización de patentes. Esto sin mencionar las indignantes cláusulas de por medio, como la imposibilidad de demandar a los laboratorios en caso de haber efectos adversos provenientes de las vacunas, la imposibilidad de regalar o vender vacunes a terceros países, e incluso prohibiendo que se conozcan el precio de compra de las vacunas.
Frente a esto Piñera simplemente señaló “Hay medidas restrictivas en Europa. Cada país quiere proteger a sus compatriotas y Chile también, y por eso es que nosotros como Gobierno de Chile estamos preocupados de cumplir un compromiso que tenemos con nuestros compatriotas”.
¡Basta del negociado de nuestra salud! ¡Anulación de las patentes y vacunas para todos!
Sólo en un sistema irracional como el capitalista una necesidad humana elemental como es la protección contra un virus a nivel planetario se encuentra mediada por los millonarios acuerdos entre los dueños de laboratorios y las diversas naciones afectadas. Tras llevar casi un año de una pandemia que ha tenido consecuencias sanitarias, económicas y sociales lamentable principalmente para las grandes mayorías asalariadas, la posibilidad de enfrentar la propagación del COVID19 sigue estando en manos de los grandes empresarios y el blindaje a sus fortunas.
Tal como señalan en su declaración las organizaciones pertenecientes a la Fracción Trotskista Cuarta Internacional:
“Ante el acrecentamiento de las tendencias nacionalistas reaccionarias por parte de los Estados imperialistas y frente a la especulación brutal de las multinacionales, desde nuestra perspectiva de lucha internacionalista, anticapitalista y antiimperialista, convocamos a todas las organizaciones que se reivindican de la clase trabajadora o defensoras de los intereses populares, a impulsar medidas de lucha urgentes en común, partiendo de la exigencia de abolición de las patentes y garantizar las vacunas y demás medicamentos, equipos y fondos necesarios para combatir la pandemia. No hay tiempo que perder. Nuestras vidas valen más que sus ganancias.”
Es esta misma lucha que debemos dar aquí en Chile y en Latinoamérica frente a la emergencia sanitaria que afecta a millones actualmente, y con un gobierno que hace omisión de las gravísimas y criminales cifras de contagios y muertes que carga en su espalda, con el único propósito de haber mantenido y seguir manteniendo intactas las fortunas de los grandes magnates, a costa de la salud y sacrificio de la clase trabajadora y los sectores populares.