El martes 26, Jorge Capitanich, jefe de gabinete, anunció que se revoca la representación del país al Bank of New York Mellon (BONY) por no realizar los pagos de los bonos de deuda reestructurados.

Mónica Arancibia @monidi12
Miércoles 27 de agosto de 2014
Fotografía: Chiefmoamba
La Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias del Banco central mediante la resolución 437 decidió “revocar la autorización conferida a las señoras Mariel Verónica García Sturzenegger y María de la Cruz Solares para actuar en el país en nombre y representación de The Bank of New York Mellon, de Nueva York, Estados Unidos de América, como representantes titular y suplente, respectivamente”. La resolución tiene fecha del 25 de agosto y lleva las firmas del titular de la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias, Cosme Juan Carlos Belmonte, y del presidente del BCRA, Juan Carlos Fábrega.
BONY es el agente fiduciario que se estableció en los contratos de canje de deuda del 2005 y 2010 para que sea el intermediario entre los bonistas que entraron a dichos canjes y la Argentina. Los bonos de estos canjes fueron afectados por la decisión del juez Griesa que sentenció no pagar dichos bonos hasta que Argentina regularice su situación con los holdout o los famosos fondos buitres.
El gobierno argentino depositó u$s 539 millones en las cuentas del Central en el BONY a la fecha de vencimiento de los bonos de deuda pero la entidad neoyorquina no efectivizó los desembolsos a los bonistas porque el juez norteamericano lo consideró ilegal. Por este motivo, la Argentina considera que el banco no cumplió con sus condiciones del contrato.
Acreedores demandan al banco neoyorquino
Capitanich declaró que un grupo de acreedores demandaron al BONY por no haber realizado los pagos. El multimillonario Geoge Soros del fondo Quantum Partners y Kyle Bass, titular del fondo de cobertura Hayman Capital, a quienes el banco neoyorquino les retuvo 226 millones de euros (equivalente a 300 millones de dólares), por los intereses de los títulos que vencieron el 30 de junio.
“Nuestros títulos se rigen por la ley británica, que no se ha pronunciado (sobre el conflicto de la Argentina con los fondos buitre). Mientras no haya una decisión similar (a la de Griesa) en el Reino Unido, nos deben el pago de nuestros intereses”, expresó Bass a Bloomberg.
Ley de pago soberano
Por otra parte el gobierno de CFK, confía en destrabar el conflicto con los buitres con la aprobación del proyecto de “Pago soberano local de deuda externa” en el congreso que será tratado el 3 de septiembre en el senado. “La ley debe brindar las herramientas necesarias para que pueda culminar el proceso de reestructuración que sea legal, equitativo y sustentable” señaló Capitanich.
La aprobación de la ley es el primer escalón que enfrenta el gobierno, existen otros problemas adicionales como el porcentaje de aceptación al nuevo canje, así como también evaluar que tratamiento se dará a los fondos de inversión extranjeros que no pueden cambiar la jurisdicción por estatuto. La falta de acceso al crédito internacional seguirá estando vedada. La agencia calificadora de riesgo crediticio Moody’s afirmó hoy que el proyecto de ley de cambio de domicilio de pago, “tiene perspectiva negativa para la deuda soberana, de banco y de empresas”.
Lo cierto es que con BONY o Banco Nación fideicomisos, con aprobación o no aprobación de la ley soberana de deuda, el gobierno de Cristina continúa el sendero de pagador serial y las consecuencias de seguir pagando la deuda siguen descargándose sobre los trabajadores y los sectores populares.