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Red Internacional
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Represión Catalunya. Grande-Marlaska amenaza al Tsunami Democràtic y envía 1.000 guardias civiles más a Catalunya

El ministro de Interior no sólo ha justificado las intervenciones policiales del pasado lunes, sino que ha mandado un refuerzo de mil efectivos más de la Guardia Civil a Catalunya e inicia una investigación para perseguir a las personas que impulsan el Tsunami Democràtic.

Jaime Castán @JaimeCastanCRT

Martes 15 de octubre de 2019

Que la sentencia del procés es un ataque directo a las libertades democráticas fundamentales, como el derecho de manifestación, no es una frase hecha. La mejor prueba de ello es que hoy el ministro de Interior, Grande-Marlaska, ha anunciado que va a investigar y a perseguir a las personas que convocaron las manifestaciones y protestas de este lunes. Tras la brutal represión policial que se vivió en sitios como el Aeropuerto de El Prat de Barcelona, el ministro no sólo ha justificado esta represión, sino que ha anunciado que va a investigar a la plataforma Tsunami Democràtic por las convocatorias.

Esta situación en la que diversas personas de la sociedad civil van a ser investigadas y pueden acabar siendo procesadas judicialmente por convocar manifestaciones y protestas, supone un paso más allá en la escalada represiva contra el movimiento democrático catalán. Toda una campaña para criminalizar y convertir en actos delictivos cualquier protesta, como vimos con las personas detenidas de los CDRs acusados de “terrorismo”. Ahora le toca el turno a la plataforma Tsunami Democràtic, a través de la cual muchas personas pudieron coordinarse para mostrar su rechazo a la sentencia del procés.

A su vez, el Ministerio de Interior ha enviado mil Guardia Civiles más a Catalunya, de nuevo la hoja de ruta del 155 y de la represión aplicada por el “gobierno progresista” de Pedro Sánchez. Aumenta así el operativo de fuerzas antidisturbios enviadas a Catalunya que, como también se ha anunciado ya, se va a mantener por lo menos hasta noviembre.

Ante la sentencia del procés, Grande-Marlaska ha reiterado que no habrá ningún tipo de indulto a los políticos condenados en la sentencia del procés y está a la espera de que la orden europea de detención contra Carles Puigdemont se haga efectiva para poder juzgar en el Estado español por los delitos de sedición y malversación de caudales públicos.

Esta situación represiva no hace más que dejar bien claro el creciente autoritarismo que se vive en el Estado español desde la Ley Mordaza y la represión al 15M, y que ahora alcanza niveles de gran brutalidad contra el movimiento democrático catalán. Un escenario en el que Grande-Marlaska está al frente de un Ministerio de Interior represor de un gobierno del PSOE injustificable y que lejos de suponer una posible “alternativa progresista” de algún tipo, como plantea Unidas Podemos, nos retrotrae a los tiempos del Ministerio de Gobernación franquista de Manuel Fraga.