Docentes del colegio Nuevo Horizonte reclaman atraso en pago de salarios desde marzo. El presidente del colegio, José Luis Bejarano, recibió la planta permanente en el municipio capital de manos de la UCR, no da respuesta a la desesperante situación y el ministerio de Educación no interviene. Las maestras denuncian persecución y despidos.
Miércoles 10 de octubre de 2018 08:43
Lamentablemente en la provincia de Jujuy el caso como el de los docentes del
Colegio “Nuevo Horizonte” de los distintos niveles y jardines maternales, ubicado en el popular barrio Alto Comedero de la capital o en la localidad de Monterrico, no es una excepción en la realidad educativa.
Cientos de maestras esperan por meses, y hasta años, cobrar sus salarios, el reclamo de la maestras del jardín JIM CEDEMS fue uno de los casos emblemáticos más recientes. En el ámbito de la salud se vive una situación muy similar.
A este cuadro se suma el estado deplorable de la mayoría de los edificios escolares, el hacinamiento en aulas y medidas arbitrarias de las autoridades que reparten a los niños y niñas por distintas instituciones cuando inician las refacciones de algunos establecimientos.
Tampoco es novedoso el rol que juega el Estado provincial a través de su ministerio de Educación, de no intervenir ante tamaña vulneración de derechos. En este caso ni más ni menos, una deuda de salarios de 7 meses a las maestras, en la tercera provincia con salarios más precarios del país cuyo “aumento” de sueldo también fue uno de los más bajos con un 15 % en tres cuotas frente a una inflación que en el mes de agosto ya supera el 24 %.
Otro actor ausente en este conflicto son los sindicatos docentes (ADEP, CEDEMS, SADOP), que no se han hecho presentes en la defensa de algo tan fundamental para una organización sindical como lo es defender el salario de los trabajadores a los cuales representa.
La situación de los docentes se agrava en las últimas horas no sólo, porque aún no han recibido de forma fehaciente el compromiso de pago de todo lo que se les adeuda, sino que además se conoció en el día de hoy el despido de una docente del jardín de infantes “Patito Coletón” por parte del apoderado de la Asociación Civil Organización de Desocupados Independientes de Jujuy (ODIJ) fundada en 2002, Gustavo Darío Ávila. El despido es en respuesta al reclamo de la maestra por el no pago de su salario y el inicio de medidas de fuerza con el apoyo de las familias de los más de 500 niños y niñas que solo asisten al nivel maternal.
Entre tanto silencio y pases de facturas entre los funcionarios de gobierno, el ministerio de Educación y los propios dueños del colegio, lo que ninguno aclara es a donde está el dinero que el mismo Estado le entrega en concepto de subsidios para el pago de salarios. ¿Estamos ante una caja negra donde se esfuman los fondos de los trabajadores que pagan sus impuestos?
El libre albedrío de los colegios “públicos” de gestión privada
El caso del colegio Nuevo Horizonte forma parte del abanico de “ofertas” educativas que habilitó en los 90´ el menemismo a través de las reformas educativas. En la ley Federal de Educación cuyos principios educativos tuvieron continuidad con la Ley de Educación Nacional (2006) y la Ley de Educación de la Provincial (2013), el Estado nacional y provincial otorgan la libertad en la gestión educativa a empresas, ONG, mutual, iglesias, etc.
Es así que detrás de las denominaciones como escuela “publicas” de gestión social y/o privada, se esconde un negociado para empresarios e iglesias que no sólo reciben subsidios millonarios por parte del Estado sino que además cobran cuotas a las familias en muchos casos que superan los 3.000 pesos. En el caso de los subsidios a los colegios privados se trata de más de 254 millones durante el año 2014 según el último dato disponible del informe estadístico 2017 del Sistema Educativo Nacional.
Estos beneficios para los empresarios y la iglesia no son sólo económicos, además disponen de la libertad para establecer sus propias reglas de contrato y trabajo para los docentes. Algunas de estas reglas para el caso de Jujuy suponen hacer trabajar a los docentes un sinfín de horas extras no pagas para los actos escolares, aniversarios varios y otras festividades, incluso sábado y domingo para los mismos fines.
Volviendo al caso del colegio de Alto Comedero, el mismo cuenta con los tres niveles educativos; más de 100 docentes se encuentran en estos momentos reclamando por sus salarios, algunos comenzaron a recibir telegrama de despido y también denunciaron amenazas. La persecución y el maltrato laboral es moneda corriente en este colegio subsidiado por el Estado.
Los dueños del colegio recibe la protección de los funcionarios de la UCR
Mientras las maestras y maestros, profesoras y profesores tienen que vivir el calvario de estar meses sin cobrar, hacer changas para sobrevivir, el representante legal del colegio, Emilio Cayo, recibió un contrato de locación con categoría 20 en el municipio por parte del presidente del Concejo Deliberante, Lisandro Aguiar de la UCR.
Una condecoración mayor con la planta permanente y la máxima categoría municipal la recibió el socio histórico de Cayo, José Luis Bejarano, actual presidente de la ODIJ, quien actúa con responsabilidad directiva dentro del colegio y está ligado a todo tipo de negocios privados.
Recordemos que ambos fueron parte del FUyO, alcanzaron cargos de diputado provincial y concejal en la capital respectivamente en 2013, y a partir de la llegada de Gerardo Morales a la gobernación, fueron los primeros en abandonar la Red de Organizaciones Sociales e integrarse al oficialismo en el manejo de la asistencia social y de colegios de gestión social como era en aquel momento el “Nuevo Horizonte”.
El favoritismo político de la UCR con el nombramiento en planta permanente de Cayo y Bejarano no guarda ni las formas de “transparencia” que pregona Cambia Jujuy.
El presidente del Concejo Deliberante, Aguiar, afirmó que se buscaba darle garantía laboral a quien se habría desempeñado como empleado municipal antes de ingresar a la legislatura. En la “contemplación” al titular del Concejo se le escapa además que Emilio Cayó tiene un amplio rubro de negocios privados, un estilo de vida opuesto a las maestras a la cuales no les paga. ¿Será por qué Aguiar también vive con privilegios con un básico de 65.184 pesos?
Sería oportuno que los funcionarios radicales del ministerio de Educación actuarán a la brevedad y solucione la falta de pagos a los docentes del Colegio Nuevo Horizonte.
Desde la agrupación de docentes 9 de abril exigimos el pago inmediato de los salarios a los docentes, ningún despido, el cese de la persecución y el libre ejercicio del derecho a huelga. Para que esto pueda hacerse efectivo las directivas de los gremios docentes tienen que romper la tregua con el gobierno, tomar el reclamo en sus manos, y convocar a la movilización con un plan de lucha y paro provincial para que se frenen los ataques y la precarización laboral en el sistema educativo jujeño.