La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, denunció a través de un video publicado en la página oficial del organismo que recibió amenazas de muerte.

Maine García Hija de desaparecides | Miembro del CeProDH y de Justicia Ya!
Miércoles 23 de noviembre de 2016
Luego de que le cortaran el teléfono celular y el teléfono fijo, De Bonafini manifestó que una persona se acercó hasta su domicilio y la amenazó por el portero eléctrico. “A eso de las dos de la mañana, sonó el portero eléctrico y una voz me dice ’vieja de mierda, hija de puta, terminala, te vamos a reventar, te vamos a hacer pelota’, qué sé yo todas las cosas que me dijo, ’terminala con las cartas al Papa y las ofensas e insultos a nuestro Presidente’”.
La presidenta de Madres explicó que no realizó la denuncia porque desconfía de la Policía y la Justicia. Y justos motivos tiene para haber desconfiado a lo largo de los últimos cuarenta años.
En agosto pasado Hebe de Bonafini sufrió el ataque del Estado cuando se orquestó un intento de detención que incluyó el despliegue de cientos de efectivos de la Policía Federal y la orden de allanamiento a la emblemática Casa de las Madres. Ese ataque fue parte de una avanzada represiva del Gobierno de Mauricio Macri, en el marco de un histórico ajuste al nivel de vida del pueblo trabajador.
Estos hechos denunciados se suman a una serie de amenazas e intimidaciones sufridas recientemente por militantes como la diputada del PTS-FIT Myriam Bregman, la referente del mismo partido Natalia Morales en Jujuy y el militante del Peronismo Militante Gustavo Docters e hijo de Walter Docters, preso político durante la dictadura y querellante en juicios de lesa humanidad.
En esta misma línea de despliegue represivo a nivel nacional las organizaciones sociales, políticas, gremiales y de derechos humanos sufren un estado de persecución en la provincia de Jujuy, donde hay una presa política hace casi un año, Milagro Sala, entre otras varias violaciones a los derechos humanos.
Ayer fue el Proyecto X bajo el gobierno kirchnerista, el marco a través del cuál la Gendarmería desarrollaba las tareas de inteligencia en las organizaciones sociales, políticas y la militancia obrera para luego judicializarlos. Hoy la red de espionaje continúa bajo el gobierno macrista, profundizándose acorde a la necesidad de la aplicación de un feroz ajuste con cada vez más efectivos de las fuerzas federales desplegados, la anunciada creación del Centro de Inteligencia Criminal Regional -que sería el primero de los siete que van a estar distribuidos por el país- y la inminente instalación de las agencias de la Policía Federal con similares atribuciones a las del FBI de Estados Unidos.
Esta es una gran artillería pesada que se arma como estrategia de control social frente a la cada vez más gruesa porción de la población condenada a la pobreza y la indigencia y frente a la organización de sectores de la clase trabajadora para pelear por sus derechos, contra las despidos, la precarización laboral y los tarifazos. En el conurbano bonaerense continúa sellándose la alianza entre el gobierno nacional y los intendentes, tanto macristas como kirchneristas, para garantizar la criminalización y la represión.
Recientemente, y sólo tomando el caso de la ciudad de La Plata, hubo evidencias de lo que afirmamos en el caso de la brutal represión a los trabajadores de la Línea Este de colectivos que se encontraban desarrollando una huelga por justos reclamos, así como la emboscada de la Policía Bonaerense con la que el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires recibió a las delegaciones de ATE Sur que asistían a una reunión.
El Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), a través de la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman, denunció el espionaje ilegal sobre distintas organizaciones entre las cuales se encuentra el mismo organismo denunciante. Hoy repudia enérgicamente las amenazas e intimidaciones recibidas por la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y responsabiliza al Gobierno por su integridad física y la de toda la militancia amenazada. Y frente al escenario de más ajuste y represión, convoca a más unidad, organización y lucha.