×
×
Red Internacional
lid bot

Crisis Grecia. Grecia y la Troika inician las negociaciones hacia un tercer rescate

El Gobierno griego y los representantes de la Troika inician este martes las negociaciones para un tercer rescate, que el Ejecutivo heleno espera concluir de aquí al 18 de agosto, y que incluirán nuevas reformas anti populares.

Martes 28 de julio de 2015

Fotografía: REUTERS-Ronen Zvulun

Los “hombres de negro” ya están en Atenas.

Según indicó desde Bruselas la portavoz de la Comisión Europea, Mina Andreeva, los cuadros técnicos del cuarteto formado por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE), el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y Fondo Monetario Internacional (FMI) ya se encuentran en Atenas e incluso llevando a cabo ya algunas conversaciones.

La negociación, según fuentes del ministerio de Finanzas, se desarrollará con varios grupos de trabajo en paralelo, que examinarán la situación financiera, los temas de pensiones, las relaciones laborales, la apertura del mercado de productos, y otros asuntos acordados en la cumbre de la Eurozona el pasado 12 de julio.

La evaluación de la situación financiera es uno de los puntos cruciales de esta negociación, pues las estimaciones sobre el impacto del prolongado cierre de bancos sobre la economía obligan a revisar las previsiones del crecimiento económico.

Según datos de la CE, citados por los medios locales, tras la imposición de los controles de capital hace cuatro semanas, se espera que el producto interior bruto registre en este año una caída de por lo menos un 4 %, frente a un crecimiento del 0,5 % calculado inicialmente.

Bajo estas condiciones el objetivo del Gobierno para un superávit primario de 1 % este año parece inalcanzable, mientras hay estimaciones que prevén incluso un déficit primario del 1 %.

"El superávit primario para 2015, 2016, y 2017 forma parte de la negociación. Solo está claro que en 2018 debemos conseguir un superávit primario de 3,5 %", destacó la citada fuente del ministerio de Finanzas.

Además, el ministerio de Finanzas desmintió categóricamente informaciones de medios locales, según las que los acreedores estarían pidiendo la aprobación de un tercer paquete de requisitos previos, tras los aprobados el 15 y 22 de julio.

"Ni en el acuerdo, tampoco en las dos cartas que intercambió el ministro de Finanzas con el MEDE hay mención alguna de otros requisitos previos", afirmó la fuente del Ministerio de Finanzas.

El objetivo del Gobierno es alcanzar un acuerdo con el cuarteto hasta el 18 de agosto a lo más tarde, para evitar un nuevo préstamo puente, que le permitiría pagar sus obligaciones con el BCE que vencen el 20 de agosto, pero sería también ligado a nuevos requisitos previos que ampliarían la fisura en el grupo parlamentario de Syriza.

Los dos primeros paquetes de reformas ya se toparon con el rechazo de más de una treintena de diputados de Syriza y el Gobierno consiguió su aprobación en el Parlamento solo gracias al respaldo de la oposición de derecha.

Para poder alcanzar un acuerdo, el Gobierno deberá conceder a la Troika nuevas medidas antipopulares, como la revisión de todas las leyes aprobadas "unilateralmente" en los últimos seis meses, eliminar gran parte de las jubilaciones anticipadas, la eliminación de las rebajas al gasóleo y del impuesto sobre la renta reducido que tienen los agricultores.

"Se esperan más reformas de las autoridades griegas para permitir un rápido desembolso del programa MEDE. Esto también se está discutiendo ahora", dijo la portavoz de la Comisión Europea.

Los bancos griegos reabrieron después de que el BCE elevó el techo de financiamiento de emergencia, pero Atenas aún aplica controles de capitales.

La gran capitulación del gobierno de Syriza ante la Troika era la precondición para que se abrieran estas nuevas negociaciones sobre el tercer “rescate”. Un programa que irá destinado a cumplir los compromisos con los acreedores, a costa de nuevas medidas de ajuste y austeridad sobre el pueblo griego.

Aun así, no está asegurado que se pueda concretar ese “tercer rescate”, en el marco de una economía completamente deteriorada, la imposibilidad de hacer frente a los pagos de la deuda, y la gran inestabilidad política a la que se enfrenta el gobierno, sin mayoría propia en el parlamento.

Para fines de agosto ya se anuncian nuevas protestas contra las medidas de la Troika y Syriza.