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Fondos Buitre. Griesa ahora dejó esperando a los bonistas “me too”

El juez neoyorkino Thomas Griesa postergó ayer el fallo sobre la demanda de los bonistas “me too” hacia la Argentina por 5.400 millones de dólares y sugirió que ambas partes retomen las negociaciones.

Sábado 30 de mayo de 2015

Ayer por la tarde, el juez de Nueva York Thomas Griesa, que está a cargo del litigio entre los holdouts y la Argentina debido a las cláusulas de soberanía en las renegociaciones de deuda de 2005 y 2010, resolvió no pronunciarse sobre el reclamo de los bonistas denominados “me too” (en inglés, yo también) que habían solicitado la extensión del fallo que benefició a los fondos Aurelius y NML por 1.330 millones de dólares.

En una audiencia en su juzgado en Manhattan, en la que ambas partes argumentaron sus posiciones, los abogados argentinos argumentaron que este nuevo grupo de acreedores no está en condiciones de reclamar el incumplimiento de la cláusula pari passu (igual tratamiento de acreedores) que provocó el fallo original de Griesa. Por su parte, los “me too” están reclamando acreencias por 5.400 millones de dólares y afirmaron que Argentina “no puede ignorar” a los bonistas que están en juicio.

El Juez optó por postergar una decisión y reiteró la conveniencia de que ambas partes retomen las negociaciones para resolver el litigio. Los holdout reclaman la ausencia de respuestas por parte de la Argentina, cuestión confirmada por el intermediario judicial designado por Griesa, Dan Pollack, que afirmó que “la Argentina todavía no ha hecho uso de esa invitación cursada” en referencia a la invitación que hicieran los bonistas luego del vencimiento de la cláusula RUFO) para reanudar negociaciones directas.

Sin embargo, el gobierno argentino no fue reacio a la negociación ya que ha solicitado a Griesa que realice una convocatoria amplia hacia todos los acreedores que no ingresaron a los canjes de 2005 y 2010 (holdouts) con el fin de llegar a un acuerdo “de desendeudamiento”, una nueva sangría para el pueblo trabajador. La deuda a renegociar, más los intereses se acercaría a los 7 mil millones de dólares.

La estrategia gubernamental de la “vuelta a los mercados” financieros internacionales, opacada coyunturalmente por la ofensiva del juez Griesa junto con un sector radicalizado de especuladores, tuvo parcial éxito con la nueva colocación de Bonar el 24 en abril pasado. Sin embargo los problemas en el frente externo se agudizan. Si bien se logró una recuperación de las reservas por esta nueva y costosa entrada de dólares, en el último mes el Banco Central vio una disminución de las mismas, conociéndose ayer el dato anticipado de una caída de 652 millones de dólares respecto al cierre de abril.

Las soluciones propuestas por los políticos patronales apuntan todas al ajuste a toda costa sobre los trabajadores. Como se señaló anteriormente en La Izquierda Diario,“el recorte difícilmente vendrá por los onerosos pagos de la deuda externa que registra el presupuesto público (que se incrementarán con el nuevo ciclo de endeudamiento que está en sus comienzos). El ajuste fiscal empezará por educación, salud, vivienda y salarios. La única alternativa política que se planta para enfrentar esos planes patronales es el Frente de Izquierda y los Trabajadores”.