×
×
Red Internacional
lid bot

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA. Hacia un gran 8 de marzo para enfrentar a Piñera en las calles

El movimiento de mujeres tiene hoy un gran desafío en Chile: enfrentar con toda la fuerza de la mujer trabajadora el gobierno empresarial de Piñera.

Karla Peralta Díaz

Karla Peralta Díaz Médica en Antofagasta, Pan y Rosas

Martes 30 de enero de 2018

El 8 de marzo se encarga año a año de reivindicar la lucha de las mujeres trabajadoras por su emancipación de este sistema capitalista y patriarcal que nos empuja a una posición de subordinación, opresión y explotación. Es por esto que se vuelve clave que nos propongamos, más aún bajo un gobierno de derecha, ponernos en pie de lucha contra los empresarios que se encargan de mantener de manera estructural junto a las instituciones del estado, las distintas violencias que nos afectan y que se llevan hasta la última gota de nuestras vidas, precarizándonos en el trabajo e invisibilizando el trabajo doméstico que realizamos diariamente, pero que aporta 10 billones de dólares a la economía mundial, en trabajos de cuidados no remunerados.

Piñera y su gobierno de derecha. ¿Qué nos espera y cual será nuestro rol?

Si bien el Estado nunca se ha hecho cargo de manera efectiva de la violencia que vivimos a diario, debido a que nuestras exigencias van en oposición a sus intereses de carácter burgués, una administración de corte empresarial como la de Piñera, claramente puede tornarse mucho más ofensiva contra nuestros derechos, puesto que los ajustes que históricamente se proponen llevar adelante sectores como Chile Vamos, van a precarizar aún más a las trabajadoras que viven de manera cotidiana la explotación y que les afecta en mayor medida. Este gobierno buscará sin duda, anular la agenda de género que a costa de nuestra fuerza movilizadora le hemos impuesto, para pasar a una agenda más propia donde los derechos de las mujeres se verán absolutamente mermados, es por eso que debemos seguir mostrando nuestra fuerza para que la derecha no encuentre un camino pavimentado a la hora de querer pasar a la ofensiva.

Ministra de la mujer: el claro ejemplo de que el género nos une, pero la clase nos divide

En este contexto, Piñera designa dentro su gabinete a Isabel Plá en la cartera del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, una militante UDI que encarna todo el espíritu conservador y misógino de la derecha. Se define como una férrea opositora del derecho al aborto, incluso posicionándose en contra de las mínimas 3 causales, llegando a compararlo con la esclavitud, al concebirlo como una de las más grandes injusticias. Pero como es propio de la doble moral de estos sectores conservadores, quienes si acceden a abortos en clínicas privadas pagando sumas de dinero imposibles de alcanzar para la población más pobre, la futura ministra Plá queda totalmente ajena a la injusticia que viven las miles de mujeres que mueren, son perseguidas o incluso detenidas por verse obligadas a abortar clandestinamente.
Y no solo es el aborto el punto de conflicto, además, avala el machismo desconociendo que el acoso sexual es una realidad que está lejos de considerarse “un piropo” como ella relata. Por otra parte, sus intereses distan de ser los de la clase trabajadora, sino que representan de manera íntegra los intereses de los empresarios que corresponden a su propia clase.

Entonces, ¿Cómo podría estar este ministerio a favor los derechos de las mujeres trabajadoras, estudiantes, migrantes, mapuche?

Te puede interesar: ¿Quién es Isabel Plá? La reaccionaria apuesta de Piñera al Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género

Ni un paso atrás con nuestros derechos, toda nuestra fuerza a las calles

Ante un escenario así, nuestro desafío es volcar nuestra fuerza a las calles para que en unidad con estudiantes, diversidad sexual y el conjunto de la clase trabajadora, no permitamos ningún retroceso en los derechos que hemos conquistado. El aborto en tres causales es uno de los derechos que las grandes movilizaciones lograron arrebatar al estado doblegando de manera parcial, la moral conservadora de los partidos de derecha y la iglesia. Aunque sin duda es un avance, debemos ir por más, exigiendo un aborto libre, legal, seguro y gratuito. Debemos continuar con el grito de Ni Una Menos, para exigir una Ley de Emergencia contra la violencia de género que sea financiada con el impuesto a las grandes fortunas, porque solo afectando las ganancias de los empresarios podremos avanzar en nuestros derechos. Propongámonos levantar comisiones y secretarías de género en nuestros lugares de estudio y trabajo para organizarnos, articular un gran movimiento de mujeres y diversidad sexual para pelear por la conquista de cada una de nuestras demandas históricas, pero también para proponernos construir otro modelo de sociedad que libere a toda la humanidad de sus cadenas.

Preparémonos para un 8 de marzo de exigencia y de oposición al gobierno de Piñera organizándonos en nuestros lugares de estudio y trabajo y exigiendo a las federaciones estudiantiles, sindicatos y distintos gremios a que dispongan de su fuerza organizada para levantar las banderas históricas de las mujeres.