Lo acordado en la Asamblea Nacional este martes 5/11 con respecto a un Comité de Postulaciones para ir a un nuevo CNE, pone a trasluz cómo han continuado las reuniones discrecionales entre el gobierno y la oposición de derecha. Aquí damos cuenta de esos entramados políticos que ocurren a espaldas del pueblo.
Milton D’León Caracas / @MiltonDLeon
Jueves 7 de noviembre de 2019
Oposición y chavismo activaron en la Asamblea Nacional (AN) el mecanismo para nombrar a los nuevos integrantes del Consejo Nacional Electoral (CNE) indicando un nuevo “Comité Preliminar de Postulaciones” que se encargará de seleccionar a los candidatos a rectores del organismo comicial. Se trata del primer acuerdo público entre Gobierno y oposición después de la vuelta del chavismo a la Asamblea Nacional, todo esto en medio de las grandes calamidades que sufre el pueblo trabajador en medio catástrofe imperante y las medidas de ajuste.
Lo hicieron este martes. Aprobaron que los diputados Ángel Medina (Primero Justicia), Luis Aquiles Moreno (Acción Democrática), Stalin González (Un Nuevo Tiempo), Piero Maroum (Acción Democrática), Olivia Lozano (Voluntad Popular), Franklin Duarte (Encuentro C), William Gil (Psuv), Nosliw Rodríguez (Psuv) y Jesús Montilla (Psuv), integrarán el Comité Preliminar.
Maduro festejó tal decisión. Saludó “la iniciativa del Bloque de la Patria con todos los sectores de la oposición, que su expresó, “permitirá abrir el camino del entendimiento para la renovación del Poder Legislativo en las elecciones parlamentarias del 2020” vía la red social twitter.
El mismo martes, Stalin González, segundo vicepresidente de la AN y activo participante en las mesas de negociaciones de Noruega, aparte de de especificar que el nombramiento de la comisión preliminar para el CNE “es una competencia que le da la Constitución de manera exclusiva a la Asamblea Nacional” enfatizó que “forma parte de los acuerdos alcanzados en la mesa de negociación de Oslo”.
Aunque aún en las declaraciones públicas, para el Gobierno, el nuevo CNE sería para elegir la nueva AN el próximo año, y para la oposición para elegir un nuevo Presidente, lo concreto es que avanzan en sus acuerdos, expresando que las reuniones secretas entre chavismo y oposición no han cesado después que terminaran los encuentros públicos en Barbados.
Como en todas las jugarretas políticas, de repente, con la vuelta del bloque del chavismo a la AN ésta ya no estaría en “desacato” (vía dictamen del Tribunal Supremo de Justicia afín a Maduro), y ratificando nuevamente que no lo estaría al dar por válida una votación sobre la comisión de postulaciones. Por el lado de la derecha, lo del "cese de la usurpación y gobierno de transición” parecería no estar en el centro -al fracasar 6 meses o más de intentos de fuerza y agresión externa de la mano del imperialismo-, pues establece este primer acuerdo de compromiso con un Gobierno al que dicen "usurpador".
Aunque claro está que todos tienen otras cartas bajo la manga en este juego. Así como el gobierno se guarda su “Asamblea Constituyente” que es usado como poder "plenipotenciario" (falacia para un organismo que responde a las órdenes del Ejecutivo), de igual manera la oposición podría volver a hacer uso de las sanciones habida cuenta que las mismas cuentan con su acuerdo, sobre todo las de carácter económico que son las que más pesan en la actual crisis. Al decir de algunos analistas “un juego político perverso”, pero un juego funcional a los grandes factores de poder político, donde mantener las “formas” no es el problema si de llegar a pactos se trata.
Por lo visto la constitución de una mesa de Maduro con sectores minoritarios de oposición a mediados de septiembre aparece entonces como una tapadera amarilla pues por abajo se tejían los entramados políticos secretos con los otros partidos mayoritarios de la derecha. Se trataba de agrupamientos menores como Soluciones para Venezuela (Claudio Fermín), Cambiemos (Timoteo Zambrano), MAS (Felipe Mujica) y Avanzada Progresista (Luis Romero, Henri Falcón) lista a la que se sumó el evangelista Javier Bertucci de Esperanza por el Cambio, que tienen nula o escasa representación parlamentaria; en cambio, por lo que se ve en los acuerdos en la AN se hace con los cuatro partidos mayoritarios de la oposición: Primero Justicia, Acción Democrática, Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo.
Es que, en todo este ínterin, desde la “ruptura” de la mesa de Barbados hasta el momento, han llegado visitas “discretas” al país, incluyendo representantes de Noruega, y no dejaron de realizarse incluso ciertas reuniones secretas (tal como saltaron a la luz pública) que se habían llevado entre representantes del gobierno de Maduro y Estados Unidos, encuentros que tanto Trump como Maduro reconfirmaran públicamente. Y hasta se dio a conocer que negociadores de la oposición que venían mediando en los acuerdos de Noruega, viajaban a Washington a reunirse con representantes del gobierno de la Casa Blanca. Mucha agua bajo el puente como para que no se estuviera cocinando nada.
Tal cual como escribimos en un artículo a mediados de septiembre: “Como ya es de preverse, entre los más grandes de los secretismos seguramente se continuarán llevándose a cabo encuentros, sea por interpuestas personas o no, para continuar darle movimiento a las articulaciones políticas. Aún está por verse cuales son los entramados que seguirán tomando, secreta o públicamente, los caminos de las negociaciones en busca de un pacto entre las cúpulas de cierto alcance. A ambos les interesa continuar aferrados a algún tipo de negociación, aunque se por razones diferentes e intereses”.
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Más recientemente hemos visto la visita del Secretario General de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios y Coordinador del Socorro de Emergencia, Mark Lowcock, cuya llegada sería para abordar la situación humanitaria del país. Lowcock indicó que el Plan de Respuesta Humanitaria elaborado este año por las Naciones Unidas fue apoyado por el Gobierno y la Asamblea Nacional, de quienes recibió compromisos firmes de apoyo a su implementación. Una visita que no estaría fuera de los acuerdos previos que se estarían estableciendo.
Está por verse entonces las contorciones que irán tomando los acuerdos. Continúa en el tapete sobre qué elecciones estarían por realizarse primero, o si se realizan simultáneamente, caso se llegue al puerto final de constituir un nuevo Consejo Nacional Electoral pactado. Hasta el momento de los acuerdos pactados en otras áreas no se dice nada, todo transcurriendo en el silencio de los secretismos.
Lo que sí es a la luz pública es que todos ellos juegan con sus intereses muy alejados del que tienen los trabajadores y el pueblo pobre que viene sufriendo las calamidades de esta catástrofe económica. En estas semanas, y al calor de los acontecimientos de Ecuador y Chile, hemos visto el descaro de todo tipo de cinismos, demagogias y caídas de caretas de ambos sectores.
Maduro, que aplica severas medidas de ajuste antiobreras y antipopulares, además de la represión interna, dice estar de lado de los pueblos de estos países; por su parte, la oposición que se llena la boca hablando de “democracia” y contra la represión de Maduro, aplaude a más no poder la represión en estos países incluyendo la defensa de los planes económicos de sus gobiernos que son símil del Plan País. Los trabajadores y el pueblo no deben caer en los engaños de estos pactos, enfrentando en su pelea tanto al gobierno de Maduro como a los partidos de la oposición, luchando por forjar una salida propia e independiente.
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