El rapero represaliado por el Estado ha declarado que la policía tendrá que reventar la universidad si lo quieren encarcelar.
Aitor M. Contracorrent Barcelona - estudiante de Ciencias Políticas en la UB
Lunes 15 de febrero de 2021
En la mañana del lunes ha conocía la noticia que el conocido rapero represaliado, Pablo Hasél, se encerraba junto a varios activistas que defienden su libertad, en el rectorado de la Universitat de Lleida.
Estoy encerrado junto a bastantes solidarios en la Universitat de Lleida, tendrán que reventarla para detenerme y encarcelarme. Es en el Rectorat de Rambla d'Aragó por si alguien de por aquí quiere echar una mano.https://t.co/QG34jYPSU3
— Pablo Hasel (@PabloHasel) February 15, 2021
El Viernes se acabó el plazo que le había dado la Audiencia Nacional para entrar voluntariamente en prisión para cumplir una condena a 9 meses por injurias a la Corona y enaltecimiento del terrorismo en las letras de sus canciones.
Cómo lo mismo artista declaró ese mismo día en un comunicado, en ningún momento iba a ingresar voluntariamente en prisión puesto que esto representaría una humillación ante una sentencia tan injusta.
Último comunicado antes de mi encarcelamiento. Hoy soy yo, mañana puedes ser tú por denunciar a los culpables de joder tantas vidas. Están en juego nuestras libertades, que no lo tengan fácil. Ganarles este pulso es posible. pic.twitter.com/wBA7cNeAoQ
— Pablo Hasel (@PabloHasel) February 12, 2021
Como ya venía haciéndolo durando todo el proceso judicial, Hasél se mostró muy crítico con la Ley Mordaza. Una ley que Unidas Podemos prometió revocar si llegaban al gobierno, y que en un año y medio no solo no han dado ni el más mínimo paso hacia su derogación, sino tan siquiera para una reforma de sus aspectos más liberticidas como prometen ahora. De hecho bajo el gobierno “progresista” las sanciones impuestas con este ley han batió récords, superando el millón en 2020.
Como Hasél, ya son muchos los jóvenes que han pasado por la Audiencia Nacional por delitos de opinión u otros atropellos de derechos. Un twit o una canción, o una pelea de bar como nos recordaba estas ultimas cuatro semanas la serie de Alsasu, son las causas que ha llevado a muchos a penas de prisión o el exilio.
Es el momento de hacer frente en la represión, denunciando también a un gobierno que va de “progresista” y lo único que ha hecho hasta ahora ha sido seguir aumentado la represión hacia los disidentes que no concuerdan con los consensos del Régimen del 78. La juventud, junto con las mujeres y los trabajadores, tenemos que levantarnos contra la represión y la hacerla frente de forma organizada y combativa.