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Red Internacional
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Derechos Humanos. Historias para no olvidar: Niños y adolescentes asesinados en dictadura (XVII)

Iván Carreño Aguilera era un joven adolescente de 16 años, que vivía en Conchalí. Estaba estudiando en la enseñanza media, en el Liceo 12 y pertenecía a las Juventudes Comunistas. Fue detenido junto a su padre por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional.

Natalia Cruces Santiago de Chile

Viernes 14 de agosto de 2015

Iván tenía otros seis hermanos y vivía con sus padres. El 13 de agosto de 1974 fue detenido junto a su padre, quién era del Partido Comunista, en su domicilio en la noche, subidos a una camioneta Chevrolet.

Según contó Ana, mamá de Iván, su domicilio fue allanado y los agentes llevaban una lista de personas, entre las que estaba su hijo, el que fue llevado del domicilio junto a su padre, Manuel. En la camioneta en la que fueron transportados había también otro detenido, detenido José del Tránsito Aceitón Salazar, quien estuvo detenido cerca de un mes y posteriormente expulsado del país.

Según indican testigos, al día siguiente de su detención Iván fue obligado a ir fuera de su Liceo, para reconocer a compañeros, como también a trasladarse a la casa de dos jóvenes que fueron detenidas durante varias semanas. Entre ellas estaba Rosa Eliana Narváez, que aparece en un informe sobre menores detenidos, desaparecidos, ejecutados y torturados, entre septiembre de 1973 a diciembre de 1974 (http://www.archivovicaria.cl/archivos/VS4b44a4c2b231d_06012010_1157am.pdf). Otros testigos indican haber visto a Iván siendo trasladados por agentes en algunos de estos allanamientos, en muy malas condiciones físicas producto de la tortura. Durante esos días fueron detenidos varios pobladores de esta zona de Conchalí, todos ellos militantes o activistas sociales que habían participado en las Juntas de Abastecimiento Popular o en otras organizaciones sociales del lugar.

Se sabe que Iván y su padre fueron trasladados después de ser detenidos al centro de detención de Londres 38, en el centro de Santiago. Este lugar había sido anteriormente uno de los locales del Partido Socialista y fue utilizado después del golpe como lugar de detención y tortura. Otros testimonios señalan que también estuvieron en Villa Grimaldi.

Varias personas vieron a padre e hijo en Londres 38, entre ellos Erika Cecilia Hennings que estuvo varios días detenida en Londres 38 y que dio testimonio de haber visto a ambos. También José Tomás Alfaro Acuña señala haber visto a padre e hijo en Villa Grimaldi. Otras personas informaron que Manuel, el padre de Iván, fue torturado brutamente y que al resistirse fue asesinado a golpes, lo que produjo que su hijo Iván reaccionara y comenzara a gritar a los agentes, por lo que también habría sido asesinado a golpes. Según indica la investigación y causa judicial “Jesús Rodríguez Iglesia, vecino de los detenidos, expone que un tal Pezoa, también detenido, le contó que había estado recluido en Londres 38 junto a Manuel e Iván Carreño, que Manuel se encontraba muy mal y que en una ocasión se descontroló y comenzó a gritarle a los guardias, los que lo tomaron, lo golpearon, lo botaron al suelo y arrastraron a otra pieza de donde se sentían más golpes y gritos, lo mismo sucedió con Iván Carreño quien gritaba por su padre. El piensa que a los dos los mataron en “Londres 38”, aunque nunca vio los cadáveres”.

La familia de Manuel e Iván los buscó afanosamente, teniendo que enfrentar además que en diversas oportunidades llegaran civiles y policía a su casa. Por otro lado, la desaparición de ambos produjo un fuerte trauma familiar, en la madre y hermanos de Iván.

La larga lucha por la justicia y el castigo a los responsables

Pocos días después de la desaparición de Manuel e Iván se presentó un recurso de amparo a la Corte de Apelaciones de Santiago, los militares negaban su detención. Ante un nuevo recurso presentado el año siguiente, el juzgado militar también contestó que no estaban detenidos y se rechazó el amparo.

Ana siguió con su lucha para saber del paradero de su esposo e hijo, presentado nuevas denuncias y querellas a la justicia, pero siempre obtuvo resultado negativo, llegando incluso a sobreseerse la causa. Por otro lado, uno de los principales testigos, que había visto a ambos en centros de detención, fue expulsado del país en 1975, se trataba de José del Tránsito Aceitón Salazar. Además de estas gestiones su familia realizó también una interminable búsqueda por sus propios medios, yendo a centros de detención, a hospitales, a cementerios, etc. Posteriormente varios integrantes de la familia viajaron al exterior, entre ellos Ana. Manuel e Iván continúan desaparecidos hasta hoy.

En el año 2013 el ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago, Leopoldo Llanos, acusó a varios agentes de la DINA por secuestro calificado de cerca de 20 personas, entre ellos Manuel e Iván. Los acusados y condenados eran: Manuel Contreras, Miguel Krassnoff, Marcelo Moren Brito, Basclay Zapata Reyes, Pedro Espinoza, Rolf Wenderoth, Orlando Manzo, Fernando Lauriani , Gerardo Godoy y Ricardo Lawrence.