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Red Internacional
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SÍNODO DE LA FAMILIA EN ROMA. Homosexualidad y divorcio: Francisco quiere atrasar la Historia

“El sueño de Dios es la unión de amor entre hombre y mujer” y “lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”, dijo Jorge Bergoglio cuestionando la homosexualidad y el divorcio. Fue ayer en Roma.

Lunes 5 de octubre de 2015 09:53

Aunque muchos en Argentina quieran disfrazar a Jorge Bergoglio de alguien comprometido con los cambios culturales, humilde y abierto a los avances sociales; la realidad es que el Papa Francisco sigue defendiendo lo más retrógrado y conservador de la institución más retrógrada y conservadora del mundo.

Rodeando los argumentos reaccionarios con palabras más o menos amigables, Francisco habló ayer en Roma.

El Papa defendió el “amor duradero, fiel, recto, fértil, que es cada vez más objeto de burla y considerado como algo anticuado” y asegura que el “sueño de Dios”, es “la unión de amor entre hombre y mujer”, principio que repite en varias ocasiones.

El papa Francisco abrió le domingo el sínodo de la familia defendiendo la indisolubilidad del matrimonio, reiterando que la familia se compone de un hombre y una mujer y condenando el divorcio. El sínodo empieza en un clima tenso después de que un cura del Vaticano confesara ser gay y denunciara la homofobia en la Iglesia.

En basílica de San Pedro, el papa Francisco abrió ayer el Sínodo ante 400 cardenales y obispos de todo el mundo. Es el segundo sínodo de la familia en un año. En su discurso, Bergoglio defendió la doctrina católia sobre la familia y citó textos de sus predecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Francisco reconoció que la Iglesia debe defender los valores tradicionales en un “contexto social y matrimonial bastante difícil”, e instó a “busca y sanar a las parejas heridas con el aceite de la misericordia”.

El “Santo Padre” convocó a los obispos de todo el mundo para debatir durante tres semanas sobre “los retos que encara la familia moderna”. Con esas frases fijó los parámetros del encuentro, marcado por las tensiones generadas por la confesión que el sábado hizo un importante prelado del Vaticano, el polaco Olaf Charamsa, teólogo de la congregación para la Doctrina de la Fe. Charamsa confesó su homosexualidad e inmediatamente fue destituido por el “bueno” de Bergoglio.

Sobre el divorcio, Francisco reiteró que “lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”, del evangelio de San Marcos. “Es una exhortación a los creyentes a superar toda forma de individualismo y de legalismo, que esconde un mezquino egoísmo y el miedo de aceptar el significado auténtico de la pareja y de la sexualidad humana en el plan de Dios”, dijo.

Recordemos que la idea del “plan de Dios” es un caballito de batalla de Bergoglio, quien blandió ese argumento para defenestrar el proyecto de Ley de Matrimonio Igualitario en Argentina, al que consideró un plan diabólico contra la humanidad. Argumento que finalmente quedó enterrado por la propia dinámica de la historia. Hoy el matrimonio igualitario es ley en Argentina, pese a los esfuerzos del Papa.

Sin embargo el papa se anima a continuar con su búsqueda de atrasar la Historia de la humanidad. Y es que su “autoridad moral” sigue siendo legitimada hasta por quienes no pertencen a la Iglesia Católica. En su “exitoso” viaje a Cuba y USA fue recibido con todos los honores tanto por la burocracia gobernante de los Castro como por Obama, hecho que lo colocó en el centro privilegiado de la escena política mundial.

Fuente: Agencias