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Represión. Honduras: “A mi hermana Berta Cáceres la mandaron asesinar”, Gustavo Cáceres

Es un momento muy duro para nosotros, mi hermana Berta ha sido asesinada cobardemente, por eso llamo a todo el pueblo a que no quede impune este crimen, son algunas palabras del hermano de Berta Cáceres.

Sandra Romero

Sandra Romero México | @tklibera

Jueves 3 de marzo de 2016

Foto: Facebook de Berta Cáceres

Berta Cáceres fue asesinada la madrugada del jueves por sicarios que ingresaron a su domicilio en La Esperanza, cabecera de Intibucá, Honduras.
Compañera querida y reconocida en varios países por su actividad como luchadora social, feminista, defensora de derechos humanos y respaldo a comunidades indígenas.

Fue parte activa del movimiento de mujeres contra el golpe de Estado en Honduras en 2009, perseguida y amenazada los últimos años por su oposición a la construcción de la hidroeléctrica en el Río Gualcarque, lugar sagrado para la comunidad lenca.

Berta ganó en abril de 2015 el premio Goldman, máximo reconocimiento en defensa del medio ambiente en el mundo otorgado a defensores sociales.

Gustavo Cáceres habló por la radio local desde Honduras para HCH Noticias, a unas horas de la muerte de su hermana Berta, y denunció que su asesinato cobarde, fue obra de enviados con motivos políticos. Lanzó un llamado nacional e internacional a luchar contra la impunidad del crimen.
Reproducimos a continuación sus palabras.

“Es un momento muy duro para nosotros, todavía no nos entregan el cuerpo. Mi hermana Berta Cáceres ha sido asesinada y yo le pido al presidente de la república que dé responsabilidad de hechos, a la policía y a todos los cuerpos de investigación que averigüen ya quién asesinó a mi hermana.

De manera cobarde entraron a su casa y la mataron. Yo le pido ahora a todo el pueblo en Honduras que se vengan para acá y que investiguemos porque aquí ha habido problemas en La Esperanza y los tenemos que agarrar (a los culpables). No puede ser que a una mujer que estaba sola en su casa la hayan asesinado y no pase nada.

Llamo a todas las dirigencias, a todos los compañeros y amigos de Berta a que nos ayuden a hacer presión, que vengan y hallemos a los responsables del asesinato de mi hermana.

Esto no se puede quedar así, no puede ser un asesinato cobarde y vil, ocurrido en la oscuridad de la noche, venir a asesinar a una mujer de esta manera sólo por defender la lucha de este pueblo. Me siento tan mal y quiero que me ayuden para presionar al gobierno hasta que agarremos a estos asesinos.

Ella tenía medidas cautelares, debía tener protección todo el tiempo, más aún con la lucha y persecución política agudizada en este pueblo.

Me duele, porque así matan miles de gentes aquí en este país, de manera planificada, por eso llamo a todos los organismos de derechos humanos a que activen todas las alarmas, ella había sido premiada por la lucha de justicia que ha hecho en Río Blanco y otros sectores del país con las luchas indígenas, era la coordinadora actual del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas en Honduras (COPINH).

Por eso no puede ser que la hayan mandado asesinar de forma tan cobarde, porque la mandaron matar. Ella era una mujer que decía sus pensamientos en el marco del respeto, era una defensora social y de derechos humanos que no traía un arma, un fusil, ni nada, ella andaba sola en su carro y con su gente y buscaba defender la represa y a su gente que nadie la defiende.

No puede ser que de manera cobarde maten a nuestra gente y a las mujeres, porque este fue un asesinato planificado, porque nadie va entrar a las 3 de la mañana si no fue enviado, como estos sicarios que se escudan en la oscuridad de la noche para imponer estas situaciones. Claro que la mandaron matar.

Ayúdenos a difundir la lucha de Berta Cáceres, a decir quien era ella y a agarrar a los culpables, para que mi hermana no sea una estadística más en este país.

Responsabilizo al Estado de Honduras por la inseguridad que provocó su muerte a pesar de las medidas cautelares, pues ella estaba en una lucha en defensa del medio ambiente, los derechos de los pueblos indígenas y del Río Blanco.

Lo que ocurrió fue un vil asesinato planificado. A mi familia todos los días la amenazan y el Estado de Honduras siempre lo supo y no investigó, ellos sabían que mi hermana estaba amenazada. La presidencia y todos los responsables de justicia del Estado sabían esta situación.”