El Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció el pasado domingo a Hernández como ganador oficial de las elecciones. Mientras, Nasralla se reúne con miembros del Departamento de Estados Unidos para tratar la propuesta de la OEA de nuevas elecciones en Honduras.
Martes 19 de diciembre de 2017

Salvador Nasralla Salum explicó este lunes 19 de diciembre en conferencia de prensa los objetivos de su visita en Washington para tratar la crisis política en Honduras luego de las elecciones del pasado 26 de noviembre.
Esto se da en el marco de las declaraciones del Tribunal Supremo Electoral durante el fin de semana pasado, cuando a través de una cadena nacional, se oficializó el domingo los resultados finales de las elecciones generales, que dieron como ganador de las elecciones generales al derechista Juan Orlando Hernández del Partido Nacional de Honduras.
Después de 22 días de las elecciones los datos oficiales presentados por el TSE fueron: Hernández con un 42,9% de los votos y Salvador Nasralla el 41,4%. Por su parte el candidato del Partido Liberal, Luis Zelaya, obtuvo el 14,7% de los sufragios. "Por lo tanto, el presidente de la República para los próximos cuatro años es el ciudadano Juan Orlando Hernández", anunció el presidente del órgano electoral David Matamoros, antes de escuchar las conclusiones de la Misión de Observadores de la OEA que ponían en duda esos datos.
Nasralla responde con guiño a Washington
En respuesta al fraude electoral –denunciado por la población que ha enfrentado la brutal represión de los militares y la policía del gobierno–, Nasralla realizó una visita a Estados Unidos para reunirse con miembros de la OEA y con representantes del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Nasralla, quien hasta el momento se ha presentado frente a la opción nacional e internacional como la “oposición” al gobierno de Juan Orlando Hernández, acude a las instancias del imperialismo estadounidense, mostrando la adaptación de su proyecto. A decir de Nasralla, la OEA y el gobierno de Estados Unidos son figuras “reivindicables” para mediar la situación en el país centroamericano, a pesar de los continuos golpes que han orquestado contra el conjunto del pueblo hondureño desde la propia Casa Blanca.
De manera paralela el aliado político de Nasralla, Manuel “Mel” Zelaya, anunció nuevas movilizaciones que han sido rebasadas por la dirección de Alianza de Oposición con tomas, bloqueos y marchas nocturnas en todo el país desde el día de los comicios.
Durante una conferencia de prensa, Nasralla ha dio a conocer su postura –“sin censura”, dijo– sobre los comicios y los resultados presentados por el TSE.
Esto, luego de que el pasado 8 de diciembre presentaron una impugnación y aseveraron que el TSE no era una instancia parcial para ofrecer garantía de que respetarían la voluntad popular expresada en las urnas.
A la acusación sobre la corrupción en las instituciones electorales, le siguieron una serie de argumentos donde Salvador Nasralla y su equipo político se han inclinado por denunciar la ilegitimidad del recuento de votos.
“El TSE ha mostrado ser incapaz de dar solución al caso porque es parte –y no juez– sobre el fraude electoral. Fue esta misma institución corrupta la que contestó que no había lugar a la impugnación; no hay una independencia en las instituciones, se obedecen las ordenes del gobierno de Juan Orlando Hernández”, dijo durante la conferencia de prensa.
Asimismo, aseveró que se trata de un fraude tecnológico, y que no hay acuerdo con el contenido de los resultados que ahora presentó el TSE en relación a las pruebas y documentos que se presentaron. “Estados Unidos –señaló Nasralla– tiene que preguntar porqué no se investigaron esas pruebas y el conjunto de reclamaciones de Alianza de Oposición”.
El viaje de Nasralla es un nuevo guiño que recibe el gobierno de Estados Unidos para poder establecer una vía de negociación, donde Alianza de Oposición ha hecho eco de la propuesta de la OEA de llamar a nuevas elecciones para “resolver de manera pacífica” la crisis abierta en Honduras.
El empresario de origen libanés y ex gerente de Pepsi Cola, adelantó que esta visita no se da con el objetivo de “pedir instrucciones a Estados Unidos”. Sin embargo, la acción dota de un mayor marco de acción para la injerencia política de Estados Unidos, la OEA y la Unión Europea en los asuntos del país centroamericano.
Una verdadera salida para el pueblo pobre y trabajador en Honduras, no viene de la mano de quienes hacen “méritos” para negociar en mejores condiciones una salida pacífica y de acuerdo a sus intereses.
La salida viene de la mano de fortalecer la movilización y los lazos con la clase trabajadora y demás sectores que han resistido los planes del imperialismo yanqui mediante el saqueo y despojo de sus recursos y que imponen la profundización de la militarización en Honduras y en el conjunto del istmo centroamericano.