Declaración de la Agrupación Combativa y Revolucionaria a 31 años desde el asesinato de los hermanos Vergara. Si ayer fue contra Pinochet, hoy es contra su legado.
Miércoles 30 de marzo de 2016
En 1985, Rafael tenía 18 años, era estudiante del Liceo de Aplicación, vivió en la clandestinidad hasta el día de su asesinato. Eduardo, egresó con notas sobresalientes y a los 17 años ingresó al Pedagógico a estudiar Historia y Geografía- donde se convirtió en dirigente de la Unión Nacional de Estudiantes Democráticos (UNED)- universidad de la que fue expulsado junto a su compañera Sara por colocar la bandera del campus a media asta en memoria de los trabajadores muertos el día anterior en una protesta nacional.
Al anochecer del 29 de marzo, ambos hermanos, junto con otros cuatro militantes del MIR, se dirigieron a una panadería en Av. Las Rejas con Av. 5 de Abril, con el objetivo de extraer fondos para financiar la lucha contra el gobierno militar. En el camino, fueron interceptados por un furgón de Carabineros, por lo que Rafael y Eduardo comenzaron a correr perseguidos por la patrulla hasta ser alcanzados, y luego asesinados. Los estudiantes no realizaron ningún disparo. Fueron asesinados cobardemente en un callejón de la Villa Robert Kennedy (actual Estación Central).
A su corta edad (20 años), Paulina fue asesinada en el Arrayán, donde vivía y supuestamente se guardaban municiones. Se trató de un montaje. Fue Álvaro Corbalán (Jefe de Brigada de la CNI) quien, liderando la Brigada Azul, se encargó de la operación de ejecución y exterminio, realizada la misma noche del asesinato de los hermanos Vergara. En sólo unas horas, la siniestra mano de la Dictadura cercenó la vida y los sueños de tres jóvenes.
Si ayer fue contra Pinochet, hoy es contra todo su legado
La historia de todos los jóvenes asesinados en Dictadura no puede quedar en el olvido. En el Chile actual, la juventud que ha salido a luchar en liceos, universidades y en diferentes lugares de trabajo, ha abierto un profundo cuestionamiento a los 20 años de democracia en “la medida de los posible”. La educación, salud, vivienda, y las necesidades que tenemos día a día, siguen siendo moneda de cambio para un puñado de empresarios. Esos mismos que se coluden y que compran sus escaños en el parlamento como lo demostró el caso Longueira con la Ley de Pesca, entre muchos otros. Un Gobierno y Parlamento de corruptos que sostuvieron por años el régimen político chileno.
Hoy, la juventud tiene grandes desafíos. Conquistar las demandas que han sido planteadas por miles en las calles es una necesidad evidente, pero sabemos que incluso para obtener una demanda básica como el derecho a una educación 100% financiada por el Estado, gratuita y de calidad, tenemos que cuestionar toda una Constitución y las instituciones heredadas de la Dictadura. Para esto, necesitamos una juventud que se prepare para la lucha de clases, que busque organizarse codo a codo con los trabajadores.
Desde la Agrupación Combativa y Revolucionaria, este 29 de marzo, reivindicamos a la juventud de la Reforma Universitaria del año 67, la que buscó poner la educación al servicio de los trabajadores y el pueblo pobre. Aquellos jóvenes que en los 80 dieron sus vidas enfrentando la Dictadura, que estuvieron en las protestas y paros nacionales; una juventud militante. Si ayer fue contra Pinochet, hoy es contra todo su legado. Necesitamos una alternativa pro obrera, anti capitalista y anti burocrática que se proponga continuar esta pelea. ¡Te invitamos a construirla!