Este viernes se cumplirán 15 días de huelga, y la empresa parece no querer torcer el brazo. Por su parte diversos medios tienden a colocar la responsabilidad de la situación en los trabajadores, quienes luchan por defender los beneficios y conquistas de su último convenio colectivo.
Miércoles 22 de febrero de 2017
FOTO: REUTERS
Un complejo escenario rodea a la minera Escondida, tras el fracaso de la última mesa de negociación, y en medio de la intransigencia por parte de la empresa BHP Billiton, que no quiere dar su brazo a torcer, ante las demandas de los trabajadores. Y esto porque la empresa quiere arrebatar los beneficios y remuneraciones obtenidas por los trabajadores durante el último convenio colectivo, como también un trato discriminatorio que señalan desde el sindicato nº1 ente los trabajadores más nuevos y los más antiguos.
El cerco mediático ante el conflicto
Por su parte distintos medios que han venido cubriendo el tema han instalado un clima de tozudez por parte de los trabajadores que se han negado a aceptar la condiciones impuestas por la empresa, incluso planteando que esta no realizaría reemplazo de trabajadores antes del día 30 de huelga. Dichas declaraciones parecen absurdas en medio de una clara línea de presión hacia los trabajadores, buscando que claudiquen en su lucha, y provocando su división.
Solidaridad con la lucha de Escondida
Sin embargo más allá de la presión patronal, y la manipulación de los medio hacia el conflicto, la solidaridad se ha hecho presente con los trabajadores de Escondida. Así ha sido por ejemplo el apoyo de minera Quebrada Blanca, Sindicato de explosivos Orica o incluso cruzando las fronteras nacionales con el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y similares de la República Mexicana. La organización y articulación con las diversas Federaciones, Confederaciones y diversos organismos de la minería, han sido claves también, al momento de desarrollarse la huelga.
No hay que retroceder
Tomando en cuenta los ataques y presiones de la empresa y el cerco mediático que rodea al conflicto, es importante confiar en el poder de los trabajadores, y no retroceder ante las amenazas. Sólo la confianza en la propia organización y en la unidad de los trabajadores, permitirá conquistar sus demandas. Es necesario frenar la ofensiva con la que BHP Biliton intenta arrebatar las conquistas de más de 10 años de lucha por parte de los trabajadores mineros, el sector que se ha visto más golpeado por la vaivenes de la economía internacional, y en quienes descargan todas sus crisis los grandes capitalistas.