Jueves 25 de septiembre de 2014 18:22
La huelga convocada hoy en el metro de Lisboa por los sindicatos dejó sin servicio al suburbano de la capital lusa desde la pasada medianoche, con todas sus estaciones cerradas y sus convoyes estacionados sin circular.
En un comunicado, la empresa que gestiona el metropolitano informó de la paralización completa del mismo debido a la inexistencia de servicios mínimos.
Desde la Federación de Sindicatos de Transportes y Comunicaciones (Fectrans), su portavoz, José Manuel Oliveira, aseguró en declaraciones a EFE que la adhesión a este paro de 24 horas fue "prácticamente total" por parte de los empleados en la parte "operativa" del Metro de Lisboa.
Los trabajadores protestan por la intención del Ejecutivo conservador luso de privatizar el servicio y censuran la política de ajustes llevada a cabo en el sector público durante los últimos años.
"Hay una grave degradación del servicio, con falta de trabajadores en algunas áreas, con deterioro de los equipos por falta de inversión, con aumento de incidencias y reducción de la velocidad de los convoyes", detalló Oliveira.
En su opinión, este tipo de medidas en el sector del transporte público "merman la calidad y la seguridad del servicio, además de provocar un incremento de los tiempos de espera pese a la subida de los precios" que soportan los usuarios.
El dirigente sindical denunció, además, los cortes salariales aplicados a los empleados públicos y lamentó el incumplimiento de los convenios colectivos.
Se calcula que el metro de Lisboa transporta diariamente a cerca de medio millón de personas, según los cálculos de la compañía que gestiona el servicio.
El sector de los transportes es uno de los más combativos contra las políticas de ajuste del Gobierno y en los últimos meses ha protagonizado numerosas huelgas.
Distintos sectores de trabajadores vienen realizando huelgas en el último período.
Hoy los enfermeros celebraban su segundo día consecutivo de movilización. Los sindicatos hablaron de un seguimiento en esta huelga de 48 horas superior al 80 %, lo que motivó aplazamientos de cirugías y el cierre de servicios de enfermería en diferentes centros de salud repartidos por todo el país. El viernes se sumarán los empleados judiciales.
Varios centenares de profesionales de la salud se concentraron frente a la sede del Ministerio de Sanidad en Lisboa para exigir la contratación de más personal, la reducción de jornada -subió de 35 a 40 horas semanales- y una mejora de los pagos por horas extras y nocturnidad, que ya sufrieron recortes.
Medios nacionales cuantificaban hoy en más de 200 las jornadas de huelga -la inmensa mayoría sectoriales y parciales- realizadas en Portugal durante los últimos tres años, lo que arroja una media de una cada cinco días, aproximadamente.
De todas ellas cuatro fueron huelgas generales.
La Izquierda Diario / Agencias