×
×
Red Internacional
lid bot

HUELGA GRECIA. El pueblo trabajador en pie de guerra contra los recortes del gobierno

La clase obrera griega, dio comienzo a un nuevo asalto por la exigencia de sus derechos, los cuales han sido arrebatados, tras casi 10 años de iniciada la crisis económica, donde Syriza ha jugado un rol central como agente de contensión y subordinación a la Troika.

E.E. Vergara Valparaíso, Chile

Jueves 18 de mayo de 2017

FOTO: REUTERS

Este día martes 16, se llevó a cabo una nueva jornada de huelga a nivel nacional, que a la vez contempló una marcha con unas 12 mil personas aproximadamente, teniendo como objetivo, realizar una profunda crítica al parlamento. Instancia que este miércoles podría aprobar un nuevo plan de rescate, dando luz verde a una segunda revisión a la reforma presentada, y acordada por el gobierno de Alexis Tsipras.

Es así como transportistas, portuarios y ferroviarios –entre otros- se manifestaron en contra del plan de austeridad que amenaza a los miles de trabajadores y trabajadoras, donde las jubilaciones y el aumento en los impuestos vienen siendo el principal ataque al pueblo griego.

El tijeretazo a las pensiones y el alza en los impuestos

El tijeretazo -como han denominado algunos- son medidas concretas que dañan al pueblo trabajador, caracterizándose este 2019 por el recorte a las pensiones, el 2020 el aumento en los impuestos y el abaratamiento de las condiciones en los despidos, viniendo de la mano con el plan de precarización que vienen afectando a una serie de países europeos.

Tensiones, enfrentamiento en las calles y el atolladero de Syriza

Al ya denso escenario que rodea a Grecia, los partidos también tienen su historia que contar, como el partido neonazi de Amanecer Dorado (AD), donde uno de sus diputados agredió a un diputado del partido conservador Nueva Democracia, por lo que fueron excluidos del acto final llevado a Plaza Syntagma. A su vez intensos enfrentamientos entre manifestantes con la policía marcaron la agitada jornada de protesta, complicando cada vez más la línea de sometimiento del gobierno de Syriza a la Troika, que en muy poco tiempo dio un profundo giro a una política ajustadora, anti-obrera y anti-popular. Sin embargo es necesario preguntarse ¿Cómo el gran aliado de Podemos en España, el gran referente de “izquierda” en Europa es capaz de llevar una política tan represiva?

Las lecciones sobre Syriza y su giro a derecha

Syriza, quien comenzó siendo una coalición de diversas corrientes de izquierda, dio un giro rápido a la neoliberalización, tras asumir la mayoría del parlamento heleno, consagrando el liderazgo de su actual primer ministro, Alexis Tsipras. Luego de haberse votado el rescate, sólo ha quedado demostrado un profundo giro del centro a la derecha, donde su mandato se ha caracterizado por los ataques el pueblo trabajador, alimentado también por una profunda crisis migratoria, en la cual el gobierno también ha actuado por medio de la represión en los límites fronterizos.

Pero no es algo casual. La gran prueba de las alternativas que denominamos “neorreformistas” -carcaterizadas por levantar un programa antineoliberal con centro en el sujeto ciudadano y los derechos sociales- son exactamente esta clase de situaciones en la cual el tensionamiento entre las clases sociales y sus diversas capas, evidencian la necesidad de dar una salida de raíz y revolucionaria a la crisis capitalista. Una alternativa que no claudique ante la política de los empresarios, la banca y las líneas ajustadoras, que confía antes en las instituciones del régimen burgués, que en la fuerza, combatividad y determinación del pueblo trabajador.

La experiencia de Syriza, y el clima huelguístico que agudiza la situación, actualiza la necesidad de construir una alternativa anticapitalista, socialista y revolucionaria, que colocando su centro en la clase obrera e irradiando a mujeres, jóvenes, inmigrantes, LGTBI y diversos sectores oprimidos, se proponga llevar hasta el final una política anticapitalista e irrestricta con este sistema de explotación y opresión. Y poner en pie un gobierno de los trabajadores y trabajadoras.