Italia ha vivido este viernes una jornada de huelga general de todo el personal de la administración pública. La Unión Sindical de Base (USB) convocó esta jornada de huelga por la renovación del contrato público, contra la Ley de estabilidad y contra el gobierno.
Clara Mallo Madrid | @ClaraMallo
Viernes 20 de noviembre de 2015
Foto: Manifestantes en el centro de Milán (Italia) hoy, viernes 20 de noviembre de 2015. EFE/Matteo Bazzi
En esta jornada se han desarrollado tres manifestaciones: Milán, Roma y Nápoles. En un primer momento, el gobierno intentó evitar la movilización. La propia manifestación de Roma estuvo prohibida, lo que causó una fuerte reacción entre los trabajadores. Finalmente, las tres manifestaciones se desarrollaron con una buena participación. Miles de personas, según los organizadores, se han sumado a la movilización en apoyo al sector público.
La Unión Sindical de Base (USB) convocó para este 20 de noviembre a los trabajadores de todos los sectores públicos: trabajadores de la enseñanza, transporte, salud y administración, reclamando la renovación del contrato de la administración pública. El ’contrato público’ determina el salario de los trabajadores públicos y sus condiciones laborales. Este ha de renovarse cada tres años, pero la realidad es que la renovación está paralizada desde 2009 y las condiciones actuales han sido impuestas con un Decreto ley de 2010. Este año, un recurso de La Corte Constitucional declaró inconstitucional este bloqueo, y el Gobierno intenta ahora resolver el desprestigio de la sentencia con un aumento salarial ridículo.
Una huelga contra la Ley de estabilidad y contra el gobierno
El comunicado emitido por USB explica que la huelga es para promover los derechos de todos los empleados públicos y en contra de la firma del nuevo contrato público y la Ley de estabilidad, que además determina los aumentos salariales de este sector.
Tras "una evaluación completamente negativa sobre el conjunto de medidas contenidas en la Ley de estabilidad (...) y en particular con respecto a las condiciones sobre la renovación de los contratos para los 3,2 millones de trabajadores públicos" el sindicato USB decide convocar esta jornada para garantizar los servicios a los ciudadanos y enfrentar la continua deslegitimación de los trabajadores que trabajan en el servicio público, teniendo en cuenta la ofensivas propuestas económicas de la Ley de Estabilidad del gobierno Renzi.
El manifiesto de la convocatoria toca otros puntos reivindicativos en el plano sindical y social, todo relacionado con el contexto de ataque por parte del gobierno a los derechos de los trabajadores y al derecho de huelga.
El desafío de los movimientos sociales de oposición
El sábado en Italia tendrá lugar otra movilización de oposición al gobierno. Una marcha convocada por la FIOM -la federación de los trabajadores metalmecánicos de la Central General de los Trabajadores CGIL- que llama a una manifestación estatal en Roma. La manifestación, convocada para exigir la renovación del convenio de la categoría, propone que se sumen toda la izquierda y los movimientos sociales para oponerse a las políticas del gobierno.
Además, hace unas semanas, una huelga general en educación también se sumaba a esta oposición a Renzi.
Ante los ataques hacia los servicios públicos en Italia y sobre las condiciones de vida de los trabajadores, el gobierno parece estar encontrando cada vez más oposición en la calle.