Este jueves 27 comenzó la segunda huelga general del año, sumando más de treinta desde el año 2010 cuando se profundizó la crisis económica en Grecia. La huelga fue convocada por las dos principales centrales sindicales del país, contra las medidas de austeridad del gobierno de Samarás.

Josefina L. Martínez @josefinamar14
Viernes 28 de noviembre de 2014
Fotografía: Reuters
La Confederación de Sindicatos de empleados públicos (ADEDY) y la Confederación General de Trabajadores privados de Grecia (GSEE) llamaron a la huelga general que paralizó todo el país.
Los transportes no se movieron desde la madrugada, con la suspensión de todos los vuelos de llegada y salida desde Atenas. También se paralizaron los servicios de ferris y barcos que conectan las islas griegas, por el paro de los estibadores del puerto. La huelga también se sintió fuerte en las escuelas, hospitales, bancos, hostelería, comercio y empresas públicas.
Desde la mañana se realizaron tres grandes manifestaciones en Atenas, con la participación de decenas de miles de personas que recorrieron todo el centro de la ciudad.
La manifestación oficial, convocada por los sindicatos GSEE-ADEDY, comenzó en la Plaza Klafthmonos, y contó con la presencia del líder de Syriza, Alexis Tsipras. El Partido Comunista griego (KKE) y la central sindical PAME iniciaron la marcha en la Plaza Omonia. Mientras que una tercera manifestación fue llamada por grupos de izquierda y grupos anarquistas.
#Greece: Thousands gather to protest against austerity on general strike day in #Athens pic.twitter.com/rXxInUdIVJ
— dromografos/Skar (@Skar_) noviembre 27, 2014
Una crisis capitalista que no cesa
La crisis económica en Grecia ha producido un verdadero sismo social y político.
En seis años de crisis, se calcula que Grecia ha perdido un cuarto de su riqueza. El desempleo sigue siendo el más alto de la Unión Europea, afectando a un 25,9% de la población activa. Y esto se agrava con una caída media de los salarios del 23,8% desde el año 2010.
Un reciente informe de la OIT llamado Empleo Productivo en Grecia, señala que uno de cada cuatro trabajos destruidos en Europa se ha perdido en Grecia, y que el 70% de los 1,3 millones de desocupados griegos lleva en esa situación más de un año.
Esto ha provocado un aumento notorio de la pobreza, que se ha duplicado desde 2010 y que ya afecta a un 44% de la población.
La deflación ya lleva 20 meses consecutivos con caídas de los precios, pero al mismo tiempo se ha producido un aumento de los precios de la electricidad. El índice de la producción industrial se redujo un 3,4% durante el año 2014, en comparación con el mismo período de 2013.
La Troika presiona por más ajuste
El próximo 7 de diciembre el Parlamento griego tratará los presupuestos para 2015, en el que se incluyen más despidos de empleados públicos, reducción de las jubilaciones y pensiones, recortes a salud y educación.
Esta semana hubo reuniones entre el gobierno de Samarás y la Troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI) sobre el plan de rescate griego y las condiciones para sostenerlo. La Troika asegura que las medidas tomadas hasta ahora son insuficientes y no se conforma con los nuevos recortes que ya anunció el gobierno.
Desde la Troika exigen el despido de 5.500 empleados estatales griegos para cumplir con el objetivo de 14.000 despidos hasta el final de 2014, junto con una reforma laboral que liberalice completamente los despidos y limite el derecho a huelga.
A nivel político la crisis ha llevado a un hundimiento del régimen político.
Antoni Samarás llegó al gobierno por una coalición entre el conservador Partido Nueva Democracia, el PASOK (el partido socialista griego), y DIMAR, que luego se retiró de la alianza de gobierno.
Las encuestas de intención de voto indican que SYRIZA puede ganar las elecciones el próximo mes de febrero, lo que genera grandes expectativas entre la población empobrecida por la crisis.
Las últimas semanas los líderes de Syriza se han reunido con banqueros y fondos de inversión para mostrarse como un posible gobierno “responsable” ante los poderes internacionales, y han moderado su discurso y programa político.
Aún así, un gobierno de Syriza seguramente generará nuevas conmociones en el escenario griego y europeo, donde también se sigue con atención el ascenso electoral de Podemos en el Estado español.

Josefina L. Martínez
Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.